Joanne Murray (nacida Joanne Rowling; Yate, Inglaterra, 31 de julio de 1965), quien escribe bajo los seudónimos de J. K. Rowling y Robert Galbraith, es una escritora, productora de cine y guionista británica, conocida por ser la autora de la serie de libros Harry Potter, que han superado los quinientos millones de ejemplares vendidos.
Este éxito literario supuso que la Sunday Times Rich List de 2008 estimase la fortuna de Rowling en 560 millones de libras, lo que la situó como la duodécima mujer más rica en el Reino Unido. Asimismo, Forbes ubicó a Rowling en el cuadragésimo puesto en su lista de las celebridades más poderosas de 2007 y la revista Time la seleccionó como «personaje del año» ese mismo año, resaltando la inspiración social, moral y política que les ha dado a los personajes de Harry Potter.
Aunque escribe bajo el seudónimo J. K. Rowling, su nombre real es Joanne Rowling. Antes de publicar su primera novela, la editorial Bloomsbury temió que los lectores más jóvenes tuvieran reticencia a comprar libros escritos por una mujer y le pidieron que utilizase dos iniciales y no su nombre de pila. Como no tiene segundo nombre, eligió la letra K como su segunda inicial en honor a su abuela paterna Kathleen. El nombre Kathleen nunca ha sido parte de su verdadero nombre. Después de su matrimonio, a menudo utiliza el nombre Joanne Murray cuando lleva a cabo asuntos privados. Se llama a sí misma Jo: «Nadie me llamaba Joanne cuando era niña, a menos que estuviesen enfadados conmigo».
Rowling nació el 31 de julio de 1965 en Yate (Reino Unido), hija de Peter James Rowling y Anne Rowling, cuyo apellido de soltera era Volant. Su hermana Dianne, Di, nació en el hogar familiar el 18 de junio de 1967 cuando Rowling tenía veintitrés meses de edad. La familia se mudó al pueblo cercano de Winterbourne cuando Rowling tenía cuatro años. Asistió a la Escuela Primaria St Michael's, un establecimiento fundado por el famoso abolicionista William Wilberforce y por la activista Hannah More en 1813. Se cree que su primer director en St. Michael's, Alfred Dunn, fue la inspiración del personaje de Harry Potter Albus Dumbledore.
Cuando era niña, Rowling disfrutaba escribiendo historias fantásticas, las cuales a menudo le relataba a su hermana.
A los nueve años de edad Rowling se mudó a Tutshill, en Gloucestershire (Inglaterra), cerca de Chepstow (Gales). Cuando era adolescente, su tía abuela le dio una vieja copia de la autobiografía de Jessica Mitford, Hons and Rebels. Mitford se convirtió en la heroína de Rowling, quien leería posteriormente todos sus libros.
Cursó estudios secundarios en la Escuela Wyedean. Sean Harris, su mejor amigo en la Upper Sixth, era el propietario de un Ford Anglia color turquesa, el cual sirvió de inspiración para un automóvil aparecido en uno de sus libros.
De sus gustos musicales de la época, Rowling dijo «mi banda favorita en el mundo es The Smiths. Cuando pasé por una etapa más punk, fue The Clash».
Rowling también es una apasionada de la música pop de Siouxsie Sioux, cuyo look con pelo puntiagudo y maquillaje de ojos negros, inspiraría su apariencia en los años posteriores, y su debut en la universidad. No superó las pruebas de acceso para entrar en la Universidad de Oxford en 1982, así que se matriculó para obtener una doble titulación en Filología Francesa y Clásica en la Universidad de Exeter, la cual describe como «un poco sorprendente», pues «esperaba estar entre montones de personas iguales que compartiesen sus pensamientos radicales» y, solo cuando hizo amistades en la universidad, comenzó a disfrutarla. Con un año de estudios en París, Rowling se mudó a Londres para trabajar de investigadora y secretaria bilingüe para Amnistía Internacional.
En junio de 1990, viajó en tren de Mánchester a Londres, el tren tuvo problemas, y el viaje se retrasó cuatro horas. Durante ese suceso, le llegó la idea de una escuela de magos. «De repente, la idea de Harry apareció en mi imaginación, simplemente. No puedo decir por qué, o qué la desencadenó, pero vi la idea de Harry y de la escuela de magos con claridad. De pronto, tuve la idea principal de un niño que no sabía quién era, que no sabía que era mago hasta que recibió una invitación para asistir a una escuela de magia. No he estado nunca tan entusiasmada con una idea». «No sé de dónde me vino la idea», le dijo al Boston Globe, «Comenzó con Harry, y luego todos los personajes y situaciones afloraron en mi cabeza». Cuando llegó a su apartamento de Clapham Junction, comenzó a escribir de inmediato. Ese mismo año murió su madre. Fue un golpe muy duro para ella, porque era la única persona que la apoyaba en sus ideas de ser escritora, tras luchar durante diez años contra una esclerosis múltiple. Rowling comentó «Estaba escribiendo Harry Potter en el momento en que mi madre falleció. Jamás pude hablarle de Harry Potter». Rowling dijo que el fallecimiento afectó profundamente a su trabajo como escritora, y que incluyó muchos más detalles en el primer libro acerca de la pérdida que sufrió Harry, porque sabía cómo se sentía.
Rowling posteriormente se mudó a Oporto (Portugal) para trabajar de profesora de Inglés. En su estancia en Oporto, conoció y se enamoró de Jorge Arantes, un periodista portugués. A pesar de las infidelidades de Jorge, Joanne se casó con él el 16 de octubre de 1992. Su hija, Jessica Isabel Rowling Arantes (llamada en honor a Jessica Mitford), nació el 27 de julio de 1993 en Portugal. Tras las infidelidades y el alcoholismo de Jorge, Rowling le abandonó en noviembre del mismo año en que nació su hija y se trasladó con ella a Edimburgo (Escocia), ciudad donde residía su hermana.
En marzo de 1994, Rowling interpuso una demanda de interdicción ―el equivalente en Escocia a una orden de alejamiento― contra Jorge Arantes, y obtuvo una orden provisional que sería renovada ocho meses después, ya en noviembre de 1994. En aquel entonces, Rowling sufría de depresión clínica y llegó a plantearse el suicidio, pero su hija Jessica le daba las fuerzas para seguir adelante. Fue el padecimiento de su enfermedad lo que le daría la idea de los dementores, las criaturas sin alma que aparecen en Harry Potter y el prisionero de Azkaban. En agosto de 1994, la escritora solicitó formalmente el divorcio.
Sin empleo y viviendo de las ayudas que le otorgaba el Estado, Rowling completó su primera novela escribiendo en varios cafés, especialmente en el Nicolson, cada vez que lograba que Jessica se durmiese. En una entrevista a la BBC en 2001, Rowling negó el rumor de que escribía en cafés de su entorno más cercano para escapar de su apartamento sin calefacción, señalando: «No soy tan estúpida como para alquilar un apartamento sin calefacción en Edimburgo en pleno invierno. Tenía calefacción». En lugar de ello, declaró en el programa televisivo de Estados Unidos A&E Biography que una de las razones de querer escribir en cafés era porque sacar de paseo a su bebé era la mejor manera de hacer que la pequeña se durmiera.
Finalmente, en junio de 1995, el interdicto hasta entonces provisional contra Jorge Arantes se hizo permanente y la demanda de divorcio fue admitida.
En 1995, Rowling finalizó el manuscrito de Harry Potter y la piedra filosofal en una vieja máquina de escribir. Ante la entusiasta respuesta de Bryony Evans, una lectora que había sido encomendada para revisar los primeros tres capítulos del libro, la agencia Christopher Little Literary Agents aceptó representar a Rowling en su búsqueda de un editor. El libro fue enviado a doce editoriales, que rechazarían el manuscrito. Un año más tarde, recibió por fin la aprobación (y un adelanto de 1500 £) del editor Barry Cunningham para Bloomsbury, una pequeña editorial británica de Londres (Inglaterra). La decisión de publicar el libro de Rowling se debe al parecer a Alice Newton, la hija de ocho años de edad del presidente de Bloomsbury, quien recibió el primer capítulo para su revisión e inmediatamente pidió el segundo. Si bien Bloomsbury aceptó publicar el libro, Cunningham mantiene que le sugirió a Rowling conseguir un trabajo, ya que creía que tendría pocas posibilidades de ganar dinero escribiendo libros para niños. Poco después, en 1997, Rowling recibió una beca de 8000 libras del Scottish Arts Council para permitirle continuar escribiendo. En la primavera siguiente hubo una subasta en los Estados Unidos, en la que se vendieron los derechos para publicar la novela, que fueron comprados por Scholastic Inc., por 105 000 dólares. Rowling dijo que «por poco se muere» al enterarse de ello.