Józef Antoni Poniatowski (7 de mayo de 1763 - 19 de octubre de 1813) fue un aristócrata y militar polaco, uno de los mariscales imperiales de Napoleón Bonaparte.
El Príncipe Józef Antoni Poniatowski nació en Viena, Austria. Su padre, Andrzej Poniatowski, fue un mariscal al servicio de Austria y hermano del último rey de Polonia Estanislao II Augusto Poniatowski. Su madre, la condesa Teresa Kinsky, era de familia checo-austriaca y dama de la corte de María Teresa. El padre de Józef murió cuando este tenía diez años. Estanislao II se convirtió entonces en su protector, lo que dio origen a una gran amistad que duró toda la vida. Józef se crio en Viena, pero también pasó algún tiempo en Praga y en Varsovia con su tío. Como aristócrata del ancien regime, aprendió francés, polaco y alemán. Desde su niñez, el príncipe fue entrenado para el servicio militar, pero también aprendió a tocar instrumentos musicales, como el piano (incluso llevaba uno con él en sus campañas militares). Bajo la influencia de Estanislao II, Poniatowski desarrolló su condición de polaco, aunque no se alistó en el ejército nacional hasta los 26 años. Representó al rey polaco en el funeral de María Teresa. En 1787, viajó con Estanislao II a Kanio y Kiev, donde conoció a Catalina II de Rusia.
Poniatowski recibió una comisión en el ejército austriaco cuando tenía 17 años. En 1788, fue ascendido a coronel y, en ese año, en la guerra contra Turquía, fue ayudante del Emperador José II de Habsburgo. Poniatowski fue laureado en la captura de la ciudad de Sabac, en la que sufrió graves heridas. En esta batalla, Poniatowski salvó la vida de su colega Carlos Felipe de Schwarzenberg. Posteriormente, estos dos hombres fueron tanto aliados como enemigos, hasta que Schwarzenberg dio el golpe final en Leipzig.
Llamado por su tío y por el Sejm, se le propuso a Poniatowski que se enrolara en el ejército polaco. Estanislao II había pedido este favor al ejército austriaco, pero todo dependía de su sobrino. Poniatowski se mostró de acuerdo y, al mismo tiempo que Tadeusz Kościuszko y otros tres, fue nombrado general y recibió el mando de una división en Ucrania. Desde entonces, se dedicó a mejorar el estado del ejército de la República de las Dos Naciones.
Este periodo Sejm de Cuatro Años terminó con la proclamación de la Constitución del 3 de mayo en 1791. Poniatowski fue un gran entusiasta de estas reformas, como miembro de la Asociación de Amigos de la Constitución. La Constitución del 3 de mayo se debió parcialmente a los esfuerzos del príncipe; sus soldados rodearon la Zamek Królewski, y el príncipe estaba dentro del cuarto con más soldados.
El 6 de mayo de 1792, Poniatowski recibió el mando del ejército polaco en Ucrania, con la misión de defender el país de un ataque ruso. Poniatowski, ayudado por Kościuszko y Michał Wielhorski, un amigo de los días de servicio a Austria, demostró una gran habilidad. Las fuerzas rusas eran más numerosas y tenían más artillería en cada encuentro, por lo que Poniatowski tenía que retirarse cada vez. Con todo, obligó a los rusos a pelear en cada avance y logró algunas victorias. El 18 de julio, la Batalla de Zieleńce fue la primera victoria del ejército polaco desde la época de Juan III Sobieski. Cuando Pontiatowski notó que una de las columnas polacas estaba fallando, intervino personalmente en la lucha de sus soldados, algo que se volvió costumbre.
Estanislao II Augusto celebró la victoria y para conmemorar la ocasión creó la famosa Orden de Virtuti Militari. Los primeros soldados en recibir esta nueva condecoración fueron Poniatowski y Kościuszko, pero este entusiasmo resultó prematuro. Kościuszko defendió el río Bug en la Batalla de Dubienka durante cinco días contra un ejército ruso, cuatro veces superior al polaco.
Finalmente, los polacos se estaban reuniendo en Varsovia para una batalla final, cuando un mensajero informó a los comandantes que Estanislao II había accedido a la voluntad de la Confederación de Targowica y sus aliados rusos. El ejército polaco recibió la orden de terminar las hostilidades. El ejército siguió fiel a Poniatowski, y se ofreció para derribar el gobierno en su nombre. Después de varias órdenes contradictorias, Poniatowski se decidió en contra de un golpe de Estado. Deprimido, Poniatowski intentó morir en una escaramuza en Markuszew el 26 de julio, pero fue salvado por sus soldados. Después de una protesta inútil, Poniatowski y la mayoría de los generales polacos renunciaron y se fueron del ejército, ignorando las súplicas del rey.
En un gesto de despedida, los soldados del Príncipe Józef demostraron su gratitud acuñando una medalla conmemorativa, y hasta mandaron cartas de agradecimiento a la madre del príncipe. Poniatowski regresó a Viena, donde retó en duelo al líder de la Confederación de Targowica, Szczęsny Potocki. Las autoridades rusas no querían que el príncipe estuviera tan cerca de Polonia, y el timorato rey Estanislao II pidió que su sobrino se alejase más. Poniatowski cumplió con el deseo de su tío y viajó a la Europa Occidental, una región traumatizada por la violencia de la Revolución francesa.
La Guerra en defensa de la Constitución acabó en la Segunda Partición de Polonia. Fue el resultado de cuarenta años de guerra (empezó en 1792) intentando mantener la independencia de Polonia.
La insurrección de Kościuszko y la vida tranquila
En el verano de 1794, Estanislao II le escribió a su sobrino pidiendo que viniera a Polonia para ayudar a Kościuszko en la insurrección. Sin mucho entusiasmo, Poniatowski regresó con Wielhorski y se presentó en la base de Kościuszko en Jędrzejów el 27 de mayo. Kościuszko solicitó que Poniatowski recibiera el mando de la división en Lituania, donde Kościuszko estaba tratando de minar el poder del líder Jakub Jasiński, pero Poniatowski prefirió estar cerca de su tío. En su lugar, Poniatowski recomendó a Wielhorski, y Naczelnik le dio el mando.
Poniatowski participó en el combate cerca de Varsovia, como comandante de una división en una batalla en Blonie del 7 al 10 de julio y mandaba una división en el combate de Marymont el 26 julio contra Prusia. Durante el sitio prusiano de la ciudad, el comandante Estanislao Mokronowski fue obligado a ir a Lituania para reemplazar a Wielhorski, y Poniatowski recibió el mando para defender la ciudad.
Para Poniatowski, la mejor defensa era un buen ataque, y en una serie de enfrentamientos ocurridos entre el 5 y el 10 de agosto, se apoderó de la región Góry Szwedzkie, pero la perdió después del contraataque prusiano. Tratando de recuperar el territorio cedido, Poniatowski fue herido y perdió su caballo. En una serie de ataques en octubre, sus pocos soldados pararon a los prusianos en el río Bzura durante suficiente tiempo para que el ejército de Jan Henryk Dąbrowski se retirara detrás de las defensas de Varsovia.
Aunque las fuerzas polacas lucharon valientemente, la insurrección falló. Después de que los rusos capturaran a Kościuszko en la Batalla de Maciejowice, estalló la lucha por el poder entre varios generales. Hugo Kołłątaj, Dąbrowski y Józef Zajączek lucharon por el control del ejército, desestabilizando la situación. A Poniatowski no le gustó esta falta de cooperación, ni a los radicales de Kołłątaj, resultando en una alianza con sus compatriotas.
Con la renuncia de Varsovia en noviembre, la insurrección fracasó completamente, y Polonia dejó de existir como Estado durante más de un siglo. Poniatowski se quedó un tiempo en Varsovia, aunque sus tierras fueron confiscadas, y rechazó una comisión en el ejército ruso. Incapaz de tolerar las condiciones de lealtad que los rusos querían ímponerle, se fue de Varsovia y regresó a Viena. El fracaso de Kościuszko derivó en la última partición de Polonia.
En 1796, Catalina II murió, y su hijo, el Zar Pablo I de Rusia, le devolvió a Poniatowski sus tierras y trató de reclutar los servicios del príncipe polaco. Poniatowski le dijo que, debido a las heridas de sus batallas anteriores, estaba mal de salud y no podía seguir en la carrera militar.