Iván Petróvich Pávlov (del ruso: [Iván Petróvich Pávlov]; Riazán, 14 de septiembrejul./ 26 de septiembre de 1849greg.-Leningrado, 27 de febrero de 1936) fue un neurólogo y fisiólogo ruso, célebre por haber formulado el condicionamiento clásico (también llamado perro de Pávlov o perro pavloviano).
Fue laureado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904 «en reconocimiento de su trabajo en la fisiología de la digestión, a través del cual el conocimiento sobre aspectos vitales de su funcionamiento han sido transformados y ampliados».
Pavlov nació en Riazán, Imperio ruso, el 26 de septiembre de 1849, el primero de diez hijos. Su padre, Peter Dmitrievich Pavlov (1823-1899), era un sacerdote de la Iglesia ortodoxa de Rusia. Su madre, Varvara Ivanovna Uspenskaya (1826-1890), era ama de casa.
De niño, Pavlov participaba voluntariamente en las tareas domésticas, como lavar los platos y cuidar de sus hermanos. Le encantaba la jardinería, montar en bicicleta, remar, nadar y jugar al gorodki; dedicaba sus vacaciones de verano a estas actividades. Aunque ya sabía leer a los siete años, Pavlov no comenzó la educación formal hasta los 11 años, debido a las graves lesiones que sufrió al caer de un muro alto sobre un pavimento de piedra.
Desde su infancia, Pavlov demostró curiosidad intelectual, junto con lo que él llamaba "el instinto de investigación". Comenzó a estudiar teología, pero la dejó para empezar ciencias naturales en la Universidad de San Petersburgo, en donde Vladímir Béjterev fue su principal maestro. En su cuarto año, su primer proyecto de investigación sobre la fisiología de los nervios del páncreas le valió un prestigioso premio universitario. Impulsado por su interés en la fisiología, Pavlov decidió continuar sus estudios y se dirigió a la Academia Imperial de Cirugía Médica. Mientras estaba en la academia, Pavlov se convirtió en asistente de su antiguo profesor, Elias von Cyon. Dejó el departamento cuando de Cyon fue reemplazado por otro instructor. Después de un tiempo, Pavlov obtuvo un puesto como asistente de laboratorio de Konstantin Ustimovich en el departamento de fisiología del Instituto Veterinario. Durante dos años, Pavlov investigó el sistema circulatorio para su tesis médica. En 1878, el profesor Serguéi Botkin, médico clínico, lo invitó a trabajar en el laboratorio de fisiología como jefe de la clínica. En 1879, se graduó de la Academia Médica Militar con una medalla de oro por su trabajo de investigación. Tras un concurso, Pavlov obtuvo una beca en la academia para realizar estudios de posgrado.
Tras terminar el doctorado en 1883, amplió sus estudios en Alemania, donde se especializó en fisiología intestinal y en el funcionamiento del sistema circulatorio, bajo la dirección de Carl Ludwig y R. Heidenheim.
En 1890, obtuvo la plaza de profesor de Farmacología en la Academia Médica Imperial cargo que ocupó durante cinco años. En 1891, fue nombrado director del Departamento de Fisiología del Instituto de Medicina Experimental de San Petersburgo.
En la siguiente década centró su trabajo en la investigación del aparato digestivo y el estudio de los jugos gástricos, dedicó más de 10 años a aprender a hacer orificios en el tracto intestinal. Era una operación muy complicada, ya que el jugo gástrico al salir del intestino corroía los tejidos de este y los de la pared abdominal. La técnica de Pávlov se basaba en introducir un tubo metálico por una pequeña incisura. Era imprescindible una sutura habilidosa de la piel y de la membrana mucosa y cerrar la salida de la cánula con un tapón. De esta manera pudo obtener jugo gástrico de cualquier parte del tracto intestinal, desde las glándulas salivales hasta el intestino grueso, trabajos por los que ganó el premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1904, convirtiéndose así en el primer ruso que recibió esta distinción, Los resultados de las investigaciones de Pávlov fueron publicadas en 1897 en el libro The Work of the Digestive Glands.
Pávlov es conocido sobre todo por formular la ley del reflejo condicional que, por un error en la traducción de su obra al idioma inglés, fue llamada «reflejo condicionado», la cual desarrolló a partir de 1901 con su asistente Iván Filíppovich Tolochínov, al tiempo que en EE. UU. Edwin Burket Twitmyer realizaba observaciones similares. Pávlov observó que la salivación de los perros que utilizaban en sus experimentos se producía ante la presencia de comida o de los propios experimentadores, y luego determinó que podía ser resultado de una actividad psicológica, a la que llamó «reflejo condicional». Esta diferencia entre «condicionado» y «condicional» es importante, pues el término «condicionado» se refiere a un estado, mientras que el término «condicional» se refiere a una relación, que es precisamente el objeto de su investigación.
Realizó el conocido experimento consistente en hacer sonar un metrónomo (a 100 golpes por minuto, aunque popularmente se cree que empleó una campana) justo antes de dar alimento en polvo a un perro, llegando a la conclusión de que, cuando el perro tenía hambre, comenzaba a salivar nada más al oír el sonido del metrónomo (aparato que en ocasiones usan los músicos para marcar el ritmo). Tolochinov, que llamó al fenómeno «reflejo a distancia», comunicó los primeros resultados en el Congreso de Ciencias Naturales en Helsinki en 1903. Posteriormente ese mismo año, Pávlov realizó una exposición detallada de los resultados en el 14.º Congreso Médico Internacional en Madrid, donde leyó su trabajo bajo el título The Experimental Psychology and Psychopathology of Animals.
La guerra civil rusa y la llegada de los bolcheviques no influyeron en sus investigaciones. A pesar de no sentir simpatía por el nuevo régimen, no sufrió represalias por parte de los comunistas. Después de la Revolución de Octubre fue nombrado director de los laboratorios de fisiología en el Instituto de Medicina Experimental de la Academia de Ciencias de la URSS.
En la década de 1930, volvió a destacarse al anunciar el principio según el cual la función del lenguaje humano es resultado de una cadena de reflejos condicionados que contendrían palabras.
La fundación del conductismo como tal ha sido criticada por algunos filósofos y psicólogos al considerarla una escuela de la Psicología que se centra en la interacción entre el comportamiento y el ambiente, y cómo se puede aprender.
En agosto de 1935, la Unión Soviética celebró el Congreso Mundial de Fisiología en Moscú y Leningrado con la asistencia de más de 900 científicos del mundo. Fue nombrado el fisiólogo más importante del mundo. Clausuró las jornadas con un emotivo discurso: «Mi vida entera se compone de experimentos, nuestro gobierno también experimenta, solo que a más alto nivel».
Consciente hasta sus últimos momentos, Pavlov pidió a uno de sus estudiantes que se sentara junto a su cama y registrara las circunstancias de su muerte. Quería crear evidencia única de las experiencias subjetivas de esta fase terminal de la vida. Pavlov falleció el 27 de febrero de 1936 de neumonía doble a la edad de 86 años. Recibió un gran funeral, y su estudio y laboratorio se conservaron como museo en su honor. Su tumba se encuentra en la sección Literatorskie mostki (pasarelas de los escritores) del cementerio de Volkovo en San Petersburgo.
Las observaciones originales de Pávlov eran simples. Si se ponen alimentos o ciertos ácidos diluidos en el hocico de un perro hambriento, este empieza a segregar un flujo de saliva procedente de determinadas glándulas. Este es el reflejo de salivación, pero eso no es todo. Pávlov observó que el animal también salivaba cuando la comida todavía no había llegado al hocico: la comida simplemente vista u olida provocaba una respuesta semejante. Además, el perro salivaba ante la mera presencia de la persona que por lo general le acercaba la comida o cualquier otro estímulo que sistemáticamente la anunciara. Esto llevó a Pávlov a desarrollar un método experimental para estudiar la adquisición de nuevas conexiones de estímulo-respuesta. Indudablemente, las que había observado en sus perros no podían ser innatas o connaturales de esta clase de animal, por lo que concluyó que debían ser aprendidas (en sus términos, condicionales). El primer paso, cuando se realiza este experimento, es familiarizar al perro con la situación experimental que va a vivir, hasta que no dé muestras de alteración, sobre todo cuando se le coloca el arnés y se lo deja solo en una sala aislada. Se practica una pequeña abertura o fisura en la quijada del perro, junto al conducto de una de las glándulas salivares. Luego, se le coloca un tubito (cánula) de cristal para que salga por él la saliva en el momento en que se activa la glándula salivar. La saliva va a parar a un recipiente de cristal con marcas de graduación, para facilitar su cuantificación.