Iván Cepeda Castro (Bogotá, 24 de octubre de 1962) es un político, defensor de derechos humanos y filósofo colombiano. Actualmente es senador de la República y fue el candidato presidencial del partido político Pacto Histórico en las elecciones presidenciales de Colombia de 2026, donde alcanzó la segunda vuelta electoral.
En la segunda del 21 de junio de 2026, Cepeda obtuvo 12.708.712 votos (48.70%), siendo derrotado por menos de 1% por el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella (quien obtuvo el 49.66% de los votos). A raíz de este resultado, y en aplicación del Estatuto de la Oposición (que otorga una curul directa en el Senado a quien ocupe el segundo lugar en las elecciones presidenciales), Cepeda asumirá formalmente como senador de la República para el periodo legislativo 2026-2030. Asimismo, se desempeña como presidente de la Comisión de Paz del Senado.
Fue representante a la Cámara entre 2010 y 2014. Desde 2012, fue facilitador del Acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), el cual se firmó en el 2016. Desde 2015, se desempeñó también como facilitador de los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Ha sido presidente de la Comisión de paz de la Cámara de Representantes y del Senado de la República.
Iván Cepeda ha sido un fuerte contradictor del expresidente Álvaro Uribe, a quien ha cuestionado reiteradamente por presuntas violaciones a los derechos humanos a lo largo de su trayectoria política. En abril de 2012, en su condición de Representante a la Cámara, convocó un debate de control político en el Congreso en torno al paramilitarismo en Antioquia, en el que señaló los presuntos vínculos de Uribe y su círculo cercano con el paramilitarismo durante el ejercicio de este como gobernador de dicho departamento.
En septiembre de 2014, una vez que ambos habían sido elegidos senadores, Cepeda volvió a confrontar al entonces expresidente en un nuevo debate sobre el paramilitarismo, esta vez en su presencia directa. En respuesta, Uribe acusó a Cepeda de haber manipulado testigos para obtener declaraciones en su contra, abandonó el recinto y presentó una denuncia contra Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia. Tras adelantar la investigación correspondiente, la Corte concluyó que no existían méritos para acusar a Cepeda y, por el contrario, halló indicios de que el propio Uribe habría incurrido en el delito de manipulación de testigos a través de su abogado, Diego Cadena, con el propósito de obtener declaraciones en perjuicio de Cepeda. Esto desencadenó el denominado Caso Uribe, proceso que, tras extenderse por más de una década, derivó en la detención domiciliaria preventiva de Uribe y en su posterior renuncia al Senado para que la causa fuera trasladada a la justicia ordinaria. El 28 de julio de 2025, Uribe fue declarado culpable, y el 1 de agosto del mismo año fue condenado a doce años de prisión. El 19 de agosto, un tribunal de segunda instancia ordenó la liberación inmediata del expresidente en tanto ese mismo tribunal resolvía la apelación interpuesta contra la condena. El 21 de octubre de 2025, dicho tribunal revocó la sentencia de doce años; no obstante, esa decisión está siendo apelada por Cepeda y por la Fiscalía General de la Nación ante la Corte Suprema de Justicia.
En otro debate en el senado citado por Cepeda en 2020 sobre las interceptaciones ilegales a magistrados, miembros de la oposición y periodistas ocurridos durante el gobierno de Uribe por parte del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en el llamado escándalo de las chuzadas, Uribe, a manera de respuesta acusó a Cepeda de ser aliado de las FARC-EP y mostró como prueba un correo electrónico que dijo fue extractado de los llamados computadores de Raúl Reyes donde, decía, mencionaban a Cepeda como aliado. Según Uribe esta sería una muestra de la llamada "farcpolítica", término que utilizó el uribismo y algunos sectores de opinión en respuesta al escándalo de la parapolítica, y que se refiere a la relación de algunos políticos con esa guerrilla, grupo que desapareció tras la firma del acuerdo de paz de 2016. Cepeda respondió aclarando que dichos documentos del computador de Raúl Reyes nunca han sido avalados por los tribunales de justicia debido a que no contaron con cadena de custodia y, dijo, se presume fueron manipulados por funcionarios del extinto DAS como María del Pilar Hurtado o por el exsecretario de la presidencia Bernardo Moreno, ambos condenados por el escándalo de las escuchas ilegales. En 2025 Cepeda manifestó que 11 años después, aún está a la espera del debate anunciado desde 2014 por el partido del expresidente, el Centro Democrático sobre la farcpolítica, que manifestaron realizarían tras el debate de Cepeda sobre parapolítica. Cepeda ha anunciado acciones penales contra quienes han querido vincularlo con las FARC-EP a raíz de la condena al expresidente Uribe y de su candidatura presidencial. No existen procesos judiciales en contra de Cepeda por las acusaciones de Uribe.
Cepeda es cofundador del movimiento ciudadano Defendamos la Paz.
Entre 2023 y 2025 se posicionó como el segundo senador con más inasistencias a las plenarias del Congreso de la República, siendo únicamente superado por Lidio García Turbay. Sin embargo, Cepeda dijo que sus inasistencias entre 2023 y 2024 estuvieron justificadas, mencionando su participación en varias ocasiones en diálogos de paz con grupos armados como el ELN.
El 22 de agosto de 2025, en Pasto, anunció su precandidatura por el partido Pacto Histórico para las elecciones presidenciales de 2026. En octubre de 2025 fue electo candidato del Pacto Histórico con el 65% de los votos de la consulta presidencial del Pacto Histórico de 2025.
Nació el 24 de octubre de 1962 en Bogotá. Es el hijo mayor de la activista sincelejana Yira Castro y del dirigente quindiano del Partido Comunista Colombiano y congresista por la Unión Patriótica, Manuel Cepeda, quien fue asesinado en Bogotá el 9 de agosto de 1994, en el marco de los ataques de paramilitares contra el partido Unión Patriótica, en los cuales dos candidatos presidenciales, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y miles de sus militantes fueron asesinados. Es sobrino de Saúl Castro quién fue condenado por la justicia colombiana por corrupción. Por vía materna es descendiente de Solón Wilches, quien fue un destacado militar y político del liberalismo radical, presidente del Estado Soberano de Santander a mediados del siglo XIX.
En 1965, cuando Iván Cepeda tenía 3 años de edad, su familia fue forzada al exilio, se dirigieron hacia Praga, Checoslovaquia; en 1968 cuando las tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia la familia migró hacia La Habana, Cuba. Regresaron al país en 1970.
Los inicios de Iván Cepeda como activista por los derechos humanos se remontan al año en que fue asesinado su padre; sin embargo antes había militado en organizaciones políticas como la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), a la que se vinculó cuando tenía 13 años.
A los 19 años migró a Sofía, Bulgaria, donde estudió filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía, antes de regresar al país en 1987. Siendo consciente de las limitaciones del modelo soviético, al que criticaba por su autoritarismo, se acercó a la candidatura de Bernardo Jaramillo Ossa, que representaba una nueva izquierda distante del socialismo soviético y crítica de las prácticas de la guerrilla. Sin embargo, sus expectativas se vieron frustradas en 1990, con el asesinato de Jaramillo Ossa.
Cepeda se distanció del Partido Comunista Colombiano, en el que militó en su adolescencia y, desde 1990, se acercó al movimiento político Alianza Democrática M-19, surgido luego del Acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla del Movimiento 19 de abril (M-19). Esta nueva afiliación de Iván provocó un distanciamiento con su padre, quien siguió militando en la Unión Patriótica y el Partido Comunista. Este distanciamiento no impidió que Cepeda se empeñara en investigar la muerte de su padre, ocurrida en 1994. El día siguiente al magnicidio creó, junto con su esposa, Claudia Girón, la Fundación Manuel Cepeda para esclarecer el crimen.