Hovhannés Jachatury Bagramián (en armenio: Հովհաննես Բաղրամյան, en ruso: Ива́н(Оване́с) Хачату́рович Баграмя́н; Chardaklú, Imperio ruso, 20 de noviembrejul./ 2 de diciembre de 1897greg. - Moscú, Unión Soviética, 21 de septiembre de 1982) fue un comandante soviético armenio, mariscal de la Unión Soviética. Durante la Segunda Guerra Mundial, Bagramián fue el primer oficial no eslavo comandante de un frente y uno de los cincuenta armenios que alcanzaron el grado de general en el mismo período.
La experiencia de Bagramián le permitió distinguirse como un comandante capaz de lanzar contraofensivas soviéticas exitosas contra la Alemania nazi en las tempranas etapas de la guerra. En 1942 se le concedió el primer mando de una unidad, y en el noviembre de 1943 recibió su mando más prestigioso como jefe del Primer Frente Báltico. Como jefe de este frente, participó en las ofensivas que se movieron hacia el oeste y expulsaron a las fuerzas alemanas de las repúblicas bálticas.
Fuera de Armenia, se lo conoce principalmente por la versión rusificada de su nombre, Iván (o Ovannés) Jristofórovich Bagramián (en ruso: Ива́н Христофо́рович Баграмян).
Primeros años y Primera Guerra Mundial
Hovhannés Bagramián, nacido en el pueblo de Chardajlú, cerca de Elizavétpol (más tarde Kirovabad, luego Ganja en la Gobernación de Tiflis), era hijo de Jachatur Bagramián, un trabajador ferroviario armenio.
En 1915 se alistó en el Ejército Imperial ruso, como voluntario en el Segundo Regimiento de Frontera del Cáucaso, y pasó el resto de la Primera Guerra Mundial luchando contra el Imperio otomano en el frente del Cáucaso. En junio de 1917 se graduó en la academia militar de Tiflis.
No se unió al Partido Comunista después de la Revolución de Octubre, sino que lo hizo en 1941, cosa que era atípica para un oficial soviético, y sin embargo, con la creación de la recién establecida República Democrática de Armenia en 1918, se alistó en el Tercer Regimiento Armenio.
Después de que el Imperio otomano firmara el Tratado de Brest-Litovsk con la RSFS de Rusia, ayudó a prevenir el ataque del Tercer Ejército otomano en las regiones de Karaourgani y Sarkam. En mayo de 1918 participó en la batalla de Sardarapat, donde los militares armenios se aseguraron una victoria crucial contra las fuerzas turcas. Permaneció en este regimiento hasta mayo de 1920.
Después del derrocamiento del zar, el gobierno bolchevique invadió las repúblicas de Azerbaiyán, Georgia y Armenia. En mayo de 1920, Bagramián inició una rebelión local contra el Dashnak y se unió al 11.º Ejército Rojo. Hovhannés Bagramián asumió el mando de un regimiento de caballería que participó en varias batallas durante la guerra civil rusa, y también luchó contra las fuerzas armenias y georgianas nacionalistas.
Dos años después, Bragamián se casaría con Tamara Hamayakovna. Dicen que él la conoció durante la guerra y que la buscó cuando ésta concluyó. Allí descubrió que se había casado con un oficial del ejército que había fallecido en la guerra contra los turcos y que tenía un hijo de éste. Se casaron en diciembre de 1922 y además del hijo (Movses), tuvieron una hija (Margarit).
En 1923 fue nombrado jefe del Regimiento de Caballería de Alexandropol, mando que conservó hasta 1931. Dos años más tarde, Bagramián se graduó en la Escuela de Caballería de Leningrado y, en 1934 en la Academia Militar Frunze. En dicha academia tuvo algunos problemas, debido principalmente a su participación en el intento de golpe de Estado contra el Dashnak y su colaboración con el partido nacionalista armenio de aquella época. La intervención de Anastás Mikoyán (miembro del politburó armenio) evitó que lo detuvieran y le permitió continuar su carrera militar.
De 1934 a 1936 se desempeñó como jefe de Estado Mayor de la 5.ª División de Caballería, y desde 1938 trabajó como instructor y profesor de categoría superior en la Academia Militar del Estado Mayor. Simultáneamente, el líder soviético Iósif Stalin había purgado gran parte del cuerpo de oficiales con experiencia de la Unión Soviética. Algunos estudiantes de la academia militar, como Andréi Yeriómenko y Georgui Zhúkov, vieron ascender su carrera, mientras que Bagramián permaneció estancado.
En 1940, cuando el general Zhúkov fue ascendido a jefe del Distrito Militar de Kiev, en Ucrania, Bagramián escribió una carta pidiendo servir bajo su mando. Zhúkov estuvo de acuerdo, y en diciembre solicitó a Bagramián su ayuda para redactar un documento que tenía que presentarse a todos los comandantes de los distritos militares soviéticos. El documento de Bagramián, Realización de una operación ofensiva contemporánea, dejó impresionado a Zhúkov, y promovió a Bagramián para convertirse en el jefe de operaciones del 12.º Ejército soviético, con base en Ucrania. A los tres meses, sin embargo, Bagramián, entonces coronel, fue nombrado Subjefe de Estado Mayor del Frente Suroeste, con cuartel general en Kiev.
En junio de 1941, la Alemania nazi violó el pacto de no agresión Mólotov-Ribbentrop e invadió la Unión Soviética. A diferencia de muchas de las tropas de la frontera que fueron tomadas por sorpresa por la ofensiva alemana, Bagramián y su comandante, el general Mijaíl Kirponós, creían que la invasión de Alemania era inevitable, y pensaban que la ofensiva alemana emplearía la estrategia de Blitzkrieg o guerra relámpago, como lo había utilizado en las campañas en Polonia en 1939 y Europa Occidental en 1940. Por eso, desde el invierno de 1939-40, Bagramián había ideado un plan de batalla que contestaría las amenazas sobre Ucrania occidental; dicho plan fue aprobado después de numerosas revisiones el 10 de mayo de 1940.
La columna en la cual iba Bagramián fue bombardeada por los aviones alemanes. Tres días después del inicio de la invasión, los proyectos para la contraofensiva fueron puestos en práctica pero el desorden envolvió a las tropas y el ataque se derrumbó. Aun así participó en las grandes batallas de tanques en Ucrania occidental y en la operación defensiva alrededor de Kiev, en la cual Mijaíl Kirponós murió y el Frente entero fue cercado por los alemanes. Él fue uno de los pocos oficiales de alta graduación que lograron escapar del ejército rodeado.
Bagramián entonces fue designado jefe de Estado Mayor del mariscal Semión Timoshenko y con el futuro primer ministro soviético Nikita Jrushchov como comisario político. En sus memorias, Jrushchov describía a Bagramián como "una persona muy precisa que hizo un informe muy detallado sobre todo tal y como era. Cuantas tropas teníamos nosotros, sus posiciones, y la situación general."
Bagramián contribuyó decisivamente a la planificación de dos contraofensivas soviéticas contra los alemanes, incluyendo el empuje principal hecho por fuerzas soviéticas en diciembre durante la batalla de Moscú, y para esto fue ascendido a teniente general. En el mismo mes, fue asignado jefe de Estado Mayor de un grupo de operaciones militares que supervisaría tres frentes de ejército: el Del sur, el Del sudoeste y el de Briansk. En marzo de 1942, acompañó a Jrushchov y Timoshenko a Moscú para presentar a Stalin los proyectos de una nueva contraofensiva en la ciudad ucraniana de Járkov. Stalin, impresionado por su plan, aprobó la operación y el 8 de abril, promovió a Bagramián como jefe de Estado Mayor del Frente Sudoeste. El 12 de mayo de 1942, los ejércitos del Frente Sudoeste atacaron Járkov pero el inicio de la ofensiva vino en un momento inoportuno ya que atacaron el Saliente de Barvénkovo, justo cuando los alemanes se estaban reforzando para lanzar la operación Fall Blau.
Mientras las fuerzas soviéticas en un principio acertaron en la reconquista de Járkov, se encontraron atrapados por el ejército alemán después del cierre de Barvénkovo. El 18 de mayo, Bagramián pidió a Timoshenko cambiar los proyectos pero Timoshenko y Stalin rechazaron aprobar su petición. Las pérdidas soviéticas fueron enormes en los ejércitos 6.º, 9.º y 57.º (aproximadamente 18-20 divisiones) y Bagramián fue apartado el 28 de junio por la STAVKA. Según Jrushchov, Bagramián se vio tan afectado por la inmensa pérdida de hombres que después de que la operación fuera suspendida, «... se echó a llorar. Sus nervios se rajaron... Lloraba por nuestro ejército». Acusado de ser el responsable del fracaso de la operación, fue degradado a jefe de Estado Mayor del 28.º Ejército soviético. Varios días más tarde, escribió una carta a Stalin en la que pedía "servir en el frente en cualquier posición, aunque sea modesta". El historiador británico militar John Erickson afirma que Bagramián fue injustamente acusado por Stalin, en las tentativas de este en buscar siempre culpables cuando las operaciones militares salían mal.