Italo Calvino (Santiago de las Vegas, La Habana, 15 de octubre de 1923-Siena, 19 de septiembre de 1985) fue un periodista y escritor principalmente de cuentos y novelas. Nacido en cuba de padres Italianos, retorna a Europa a los años de edad. Entre sus obras más conocidas se incluyen la trilogía Nuestros antepasados (1952-1959), la colección de cuentos de Las cosmicómicas (1965) y las novelas Ciudades invisibles (1972) y Si una noche de invierno un viajero (1979).
Admirado en todo el mundo, fue el escritor italiano contemporáneo más traducido en el momento de su muerte.
Italo Calvino nació en Santiago de las Vegas, un suburbio de La Habana, Cuba, en 1923. Su padre, Mario, era un ingeniero agrónomo y botánico tropical que también enseñaba agricultura y floricultura. Nacido 47 años antes en San Remo, Italia, Mario Calvino había emigrado a México en 1909, donde ocupó un cargo importante en el Ministerio de Agricultura. En un ensayo autobiográfico, Italo Calvino explicó que su padre «había sido en su juventud un anarquista, un seguidor de Kropotkin y luego un reformista socialista». En 1917, Mario se fue a Cuba para realizar experimentos científicos, después de vivir la Revolución Mexicana.
La madre de Calvino, Giuliana Luigia Evelina Mameli, «Eva», era botánica y profesora universitaria. Originaria de Sácer en Cerdeña y once años más joven que su esposo, se casó cuando aún era profesora en la Universidad de Pavía. Nacida en una familia secular, Eva era una pacifista educada en la «religión del deber cívico y la ciencia». Eva le dio a Calvino su primer nombre inusual para recordarle su herencia italiana, aunque después de todo terminó creciendo en Italia, Calvino pensó que su nombre sonaba «beligerantemente nacionalista». Calvino describió a sus padres como «muy diferentes en personalidad unos de otros», sugiriendo tensiones quizás más profundas detrás de una educación cómoda, aunque estricta, de clase media desprovista de conflictos. Cuando era adolescente, le resultaba difícil relacionarse con la pobreza y la clase trabajadora, y estaba «incómodo» con la apertura de sus padres a los trabajadores que ingresaron al estudio de su padre los sábados para recibir su cheque de pago semanal.
Durante su infancia, recibió una educación laica y antifascista, de acuerdo con la actitud de sus padres, que se proclamaban librepensadores. Fue a la escuela infantil St. George College. Después, durante la elemental, a la Scuole Valdesi, e hizo la secundaria en el regio Ginnasio-Liceo G.D. Cassini. En 1941, se matriculó en la facultad de agronomía de la Universidad de Turín, donde su padre enseñaba agricultura tropical.
Al poco tiempo estalla la Segunda Guerra Mundial e interrumpe sus estudios. En 1943, fue llamado al servicio militar por la República Social Italiana. Desertó y se unió a las Brigadas Partisanas Garibaldi junto con su hermano, mientras sus padres fueron retenidos como rehenes por los alemanes.
Una vez acabada la guerra, se mudó a Turín, donde colaboró en unos cuantos periódicos, se matriculó en Letras (se graduaría con una tesis sobre Joseph Conrad) y se afilió al Partido Comunista Italiano (PCI). Fue durante este período de su vida que entró en contacto con Cesare Pavese, quien hizo que fuese contratado por la editorial Einaudi, donde ya trabajaba Elio Vittorini.
El ambiente de la editorial fue fundamental en la formación cultural de Calvino. Ya en 1947 publicó su primera novela: Il sentiero dei nidi di ragno, basada en sus experiencias como partisano. Y en 1949, un volumen de cuentos: Ultimo viene il corvo. Las dos obras fueron escritas dentro de la estética del neorrealismo italiano, a pesar de que, la primera, tiene un tono de fábula. De esta época, y también de temática neorrealista y obrera, con influencias visibles de Cesare Pavese, es una novela inconclusa que se tendría que haber titulado I giovani del Po. Calvino buscaba entonces una escritura objetiva e intentaba definir la condición del hombre de nuestra época.
En 1952, siguiendo el consejo de Vittorini, abandonó la literatura realístico-social y picaresca para dedicarse a una especie de narración fantástica pero que podía ser leída en diferentes niveles interpretativos. Se trata de la trilogía llamada I nostri antenati (Nuestros antepasados), una representación alegórica del hombre contemporáneo. Forman parte de ella tres novelas: El vizconde demediado, El barón rampante y El caballero inexistente. La segunda, la más famosa, es fruto de la decepción ideológica del autor que, tras la Invasión de Hungría por la URSS (1956), había abandonado el PCI y apartado el compromiso político.
Aparte de esto, durante los primeros años sesenta, Calvino publicó dos artículos (Il mare dell'oggetività y La sfida al labirinto) en los que enunciaba una poética ético-cognoscitiva que intentaba definir la situación del hombre contemporáneo dentro de un mundo cada vez más complejo y difícil de descifrar. Entraba así en contacto con una corriente naciente de neovanguardia, en cuya poética Calvino veía una profundización en las razones de la tecnología y la industria.
En 1963 publicó La giornata d'uno scrutatore, un libro que, de alguna manera, apareció fuera de lugar y a destiempo. Mientras el llamado Gruppo 63 proponía textos rupturistas, Calvino publicó un texto que era todo lo contrario a los ideales neo-vanguardistas del citado grupo: una novela sociológica, psicológica e ideológica.
Aquel año publicó Marcovaldo, ovvero le stagioni in città una recopilación de fábulas modernas en las cuales se evidencia el contraste entre naturaleza y progreso.
En 1964 hizo un viaje a Cuba que le permitió visitar la casa donde había vivido con sus padres y realizar diversos encuentros, uno de los cuales fue con Ernesto Che Guevara. El 19 de febrero, en La Habana, se casaba con la argentina Esther Judit Singer, Chichita. Juntos se fueron a vivir a Roma, donde un año después nacerá su hija Giovanna. La atmósfera cultural italiana había cambiado mucho. La neo-vanguardia había consolidado sus posiciones de prestigio y el estructuralismo y la semiología se habían convertido en las ciencias sociales a las que todos se referían. De estos años son Le Cosmicomiche (1965), una recopilación de cuentos de aparente ciencia ficción que en realidad se basan en una corriente fantástica y surreal. Y Ti con zero (Tiempo cero) de 1967 que comparte muchas de esas características.
En 1967 se trasladó a París, incrementó su interés por las ciencias naturales y la sociología y entró en contacto con el grupo Oulipo. Il castello dei destini incrociati (1969), La taverna dei destini incrociati (1973), Le città invisibili (1972) y Se una notte d'inverno un viaggiatore (1979), las obras que pertenecen a su llamada época combinatoria, son una muestra de como influyeron en Italo Calvino estos contactos. El método de construcción de estas obras se basa en la utilización de las diferentes combinaciones de un cierto número de elementos (como las figuras del tarot en Il castello...), que dan origen potencial a innumerables acontecimientos.
En 1980 volvió a Roma junto con su familia. En 1983 publicó Palomar, en el cual la anécdota se reduce al máximo, en favor de las reflexiones metafísicas y las descripciones.
Calvino padeció un ataque de ictus cerebral el 6 de septiembre de 1985, en Roccamare de Castiglione della Pescaia donde pasaba las vacaciones. Estaba trabajando en una serie de conferencias que tenía que impartir en la Universidad de Harvard (y que serían publicadas con el título de Lezioni americane, o en español Seis propuestas para el próximo milenio). Fue llevado al hospital de Santa Maria della Scala, donde falleció dos semanas más tarde, la noche del 18 al 19 de septiembre.
La experiencia del neorrealismo
El neorrealismo más que una escuela fue una manera de sentir común a los jóvenes escritores que después de la Segunda Guerra Mundial se sentían depositarios de una realidad social nueva. Fue en este clima intelectual que Italo Calvino concibió una breve novela Il sentiero dei nidi di ragno y un cierto número de cuentos que aparecerían agrupados bajo el título de Último viene il corvo. Los dos libros revelan un escritor con una singular capacidad para representar la realidad, conjugando el compromiso político y la literatura de una manera espontánea y ligera. Según contaba el propio escritor, después de la guerra había intentado contar su experiencia partisana en primera persona, pero sin obtener resultados satisfactorios. Cuando, en cambio, empezó a escribir las historias que no le afectaban personalmente y adoptó un punto de vista objetivo consiguió un trabajo a la altura de sus propósitos. Sus recuerdos de adolescente y las luchas partisanas se convirtieron en oportunidades para el conocimiento del mundo: cada gesto intenta desvelar su significado.