Ismaíl I (Ardebil, 17 de julio de 1487-Tabriz, 23 de mayo de 1524), conocido en Irán como Shāh Ismāʿil, (en azerí: Şah Ismayıl Səfəvi, en persa: شاه اسماعیل; de nombre completo: Abū l-Muzaffar Isma'il bin Haydar as-Safavī) fue sah de Irán entre el 22 de diciembre de 1501 hasta el 23 de mayo de 1524, y el fundador de la dinastía safávida, así como de la Persia safávida que sobrevivirá hasta 1736. Ismaíl comenzó su campaña en el Azerbaiyán iraní en 1500 como jeque de la tariqa Safaviyya, una orden religiosa militante imamí, y reunificó Persia en 1509. Es venerado como un guía espiritual entre los alevíes, y tuvo un papel clave en el desarrollo de los imamíes, una rama del chiismo. Además fue un prolífico poeta con el seudónimo de Khatā'ī, que contribuyó en gran medida al desarrollo literario de las lenguas persa y azerí.
Ismaíl nació el 17 de julio de 1487 en Ardabil, entonces parte del Azerbaiyán meridional dominado por Turán, en el periodo de la Persia islámica. Su padre fue el kurdo Haydar Soltan Mirza, jeque de la tariqa Safaviyya, comunidad sufí de Ardebil, fundada por el místico Safioddín Ardabilí, antepasado directo de Haydar. La madre de Ismaíl era Halima Begum, llamada «la princesa Marta», hija de Uzun Hasan, líder de la confederación tribal turcomana Aq Qoyunlu y de la princesa griega póntica Teodora de Trebisonda, hija, a su vez, de Juan IV Gran Comneno, emperador de Trebisonda. Ismaíl creció bilingüe, hablando persa y turco. Su ascendencia era mixta, teniendo antepasados de varios grupos étnicos como georgiano, griego, kurdo y turcomano.
En 1301, Safi al-Din asumió el liderazgo de la Zahidiyya, una importante orden sufí de Guilán, de su maestro espiritual y suegro Zahid Gilani. La orden fue luego conocida como safaviyya. Una genealogía afirmó que el jeque Safi (el fundador de la orden y el antepasado de Ismaíl) era un descendiente directo de Ali. Ismaíl también se autoproclamó el Mahdi y una reencarnación de Ali.
El padre de Haydar y abuelo de Ismaíl, el jeque Junayd, transformó a la tariqa safaviyya (una orden sufí organizada en torno en un santo-asceta) en un movimiento militar activo con una política de conquista y dominación. Junayd fue el primer jeque safavi en abrazar específicamente las enseñanzas islámicas chiíes, y en particular las Ghulāt (exageradas) de los Doce Imanes. Esta tariqa consiguió con su predica revolucionaria (que combinaba chiismo extremista con las antiguas tradiciones turcas) la adhesión de las tribus nómadas turcomanas de Irán y de otras de Anatolia oriental. Junayd fue visto como una encarnación divina por sus seguidores. Gracias a este hecho, creó una fuerza militar llamada Qizilbash (los Cabezas Rojas), compuesta por las tribus turcomanas, leales al jeque Junayd, las que usaban como su distintivo un gorro alargado rojo carmesí (tāj o tark en persa, a veces llamado específicamente «Corona de Haydar» تاج حیدر / Tāj-e Ḥaydar) guarnecido por un turbante de doce vueltas (indicando su adhesión a los Doce Imanes chiíes) y se dejan crecer largos bigotes. Esta fuerza era semiautónoma y estaba comandada por los beys (emires) de dichas tribus.
En 1488, el jeque safaví Haydar, el padre de Ismaíl, fue asesinado en una batalla en Tabasaran (actual distrito de la República de Daguestán, Rusia) contra las fuerzas del suní Shirvanshah Farrukh Yassar y su jefe supremo, el líder de Aq Qoyunlu Yaqub bin Uzun Hasan (cuñado de Haydar). Aq Qoyunlu era una federación tribal turcomana suní fundada en 1403 por el bey Kara Yülük Osman y que, gracias al séptimo bey Uzun Hasan (un nieto de Kara Yülük Osman), controlaba la mayor parte de Persia occidental y Anatolia oriental. En 1494, el bey de Aq Qoyunlu Rustam bin Maqsud bin Uzun Hasan capturó Ardabil, asesinando al joven jeque Ali Mirza Safaví (primogénito y sucesor de Haydar) y obligando a unos leales emires qizilbash a esconder a Ismaíl, de 7 años, en Guilán, donde recibió educación bajo la guía de eruditos.
Cuando Ismaíl llegó a la edad de 12 años, salió de su escondite y regresó a Azerbaiyán junto con sus seguidores. El ascenso al poder de Ismaíl fue posible gracias a las tribus turcomanas de Azerbaiyán y de Anatolia oriental, que formaron la parte más importante del movimiento qizilbash.
Conquista de Irán y su entorno
En el verano de 1500, unos 7000 qizilbash, incluidos miembros de las tribus Ustaclu, Shamlu, Rumlu, Takkalu, Dulkadir, Afsár, Qajar y Varsak, respondieron a la invitación de Ismaíl en Erzincan. Las fuerzas qizilbash pasaron sobre el río Kurá en diciembre de 1500 y marcharon hacia el estado de Shirván. Derrotaron las fuerzas del Shirvanshah Farrukh Yassar cerca de Cabani (actual Shamaji, República de Azerbaiyán) o en Gulistán (actual Gülüstan, Goranboy, Alto Karabaj), para luego continuar y conquistar Bakú.Farrukh Yassar fue capturado y decapitado tras la batalla por orden de Ismaíl, quien de este modo, vengó la muerte de su padre, ocurrida doce años antes. Shirván y los territorios dependientes (hasta el sur de Daguestán en el norte) pasaron a depender de Ismaíl, aunque la dinastía de los shirvanshah continuó gobernando Shirván bajo la soberanía safávida durante algunos años más, hasta 1538, cuando, durante el reinado del hijo de Ismaíl, Tahmasp I, comenzó a ser gobernada por un gobernador safávida. Después de la conquista, Ismaíl hizo que Alejandro I de Kajetia enviara a su segundo hijo, Demetrio, a Shirván para negociar un acuerdo de paz.
La exitosa conquista de Ismaíl había alarmado al gobernante de Aq Qoyunlu, Alwand bin Yusuf bin Uzun Hasan, que posteriormente avanzó al norte de Tabriz, y cruzó el río Aras para desafiar a las fuerzas qizilbash, y se libró una batalla campal en Sarur en la que el ejército de Ismaíl salió victorioso a pesar de ser superados en número por cuatro a uno. Poco antes de su ataque a Shirván, Ismaíl había hecho que los reyes georgianos Constantino II y Alejandro I de los reinos georgianos de Kartli y Kajetia, respectivamente, atacaran las posesiones otomanas cerca de Tabriz con la promesa de cancelar el tributo que Constantino II estaba obligado a pagar a los Aq Qoyunlu una vez que Tabriz fuera capturado. Después de conquistar finalmente Tabriz y Najicheván, Ismaíl rompió la promesa que le había hecho a Constantino II, y convirtió tanto al reino de Kartli como el de Kajetia en vasallos, aunque con tributos más bajos que los pagados a los otomanos.
En julio de 1501, Ismaíl I fue entronizado como sah («rey») de Azerbaiyán (el Azerbaiyán histórico, que comprende tanto la actual República de Azerbaiyán como la actual región del Azerbaiyán iraní), eligiendo a Tabriz como su capital y convirtiéndose en un pretendiente más a gobernar la fragmentada y decadente Persia de los timúridas. Nombró a su antiguo tutor y mentor Husayn Beg Shamlu como vakil (vicegerente) del imperio y comandante en jefe (Amir al-Umara) del ejército qizilbash. Su ejército estaba compuesto de unidades tribales, la mayoría de las cuales eran turcomanos de Anatolia y Siria y el resto eran kurdos y turcos Čaḡatāy. También designó a un antiguo visir iraní de los Aq Qoyunlu, llamado Mohammad Zakariya Kujuji, como su visir. Después de proclamarse shāhān shāh, Ismaíl proclamó al chiismo duodecimano como la religión oficial y obligatoria de Persia. Impuso a la mayoría de sus súbditos, sin importarle sus diferencias étnicas, este nuevo estándar por la fuerza, disolviendo las tariqas sunitas y ejecutando a cualquiera que se negase a cumplir con el chiismo recientemente implementado. Con esta proclamación se declaraba la resurrección de Persia como estado unificado tras siglos de dominio extranjero (árabe, turco y mongol) o divisiones internas, además de asumir la herencia imperial de los aqueménidas y los sasánidas.
Después de derrotar al ejército de los Aq Qoyunlu en 1502, Ismaíl I tomó el título de shāh-ān-shāh («rey de reyes») de Persia. En el mismo año ganó la posesión de Erzincan y Erzurum, mientras que un año después, en 1503, conquistó Eraq-e Ajam (Irak persa) y Fars; un año después conquistó Mazandaran, Gorgán y Yazd. En 1507, conquistó Diyabakir. Durante el mismo año, Ismaíl nombró al persa Amir Najm al-Din Mas'ud Gilani como su nuevo vakil. Esto se debía a que Ismaíl había comenzado a favorecer a los persas más que a los qizilbash, quienes, aunque habían desempeñado un papel crucial en las campañas de Ismaíl, poseían demasiado poder y ya no se los consideraba confiables.