La Isla Norfolk (en inglés: Norfolk Island, pronunciado /ˈnɔːɹfək/; pitcairnés-norfolkense: Norfuk Ailen) es un territorio australiano que está ubicado en el Océano Pacífico.
Actualmente está compuesto por tres islas situadas entre Australia, Nueva Zelanda y Nueva Caledonia. Es uno de los territorios insulares de Australia.
Se encuentra a 1600 km al este de Sídney. En mayo de 2015 se le adjudicó la responsabilidad al Estado australiano de proveer de servicios estatales y financiamiento para las islas.
La isla de Norfolk tiene una superficie de 36 km². Junto a las islas de Philip y Nepean forma el Territorio del Archipiélago de Norfolk.
En un censo aplicado en 2021, tenía 2188 habitantes que vivían en una superficie total de unos 35 km². La araucaria de la Isla de Norfolk, que se encuentra representada en su bandera oficial, es el emblema de la isla. Este pino es endémico, pero actualmente es cultivado en todo el mundo por su valor ornamental.
Su capital y sede administrativa es Kingston, mientras que su ciudad principal y asentamiento más grande es Burnt Pine. En 1914, el Reino Unido entregó la isla de Norfolk a Australia para que la administrara como territorio externo.
La isla de Norfolk estaba deshabitada cuando llegaron los primeros ocupantes europeos en 1774, pero se han encontrado evidencias de que había sido ocupada previamente.
Los restos arqueológicos han sido interpretados como una única fase de ocupación, en el período comprendido entre los años 1150 y 1450 d.C., con pobladores que probablemente llegaron desde la Polinesia Oriental a través de las Islas Kermadec.
Entre los indicadores de estos asentamientos se encontraron azuelas y cinceles de basalto y obsidiana, así como canoas, artefactos de madera y plantaciones de banano.
Algunos indicios también indican la presencia de objetos melanesios en la Bahía de Emily, abriendo la posibilidad que la isla haya sido visitada por habitantes de Nueva Caledonia.
Primer asentamiento (1788-1814)
Colonización de origen europeo
El primer europeo conocido que avistó la isla fue James Cook, noveno Duque de Norfolk (1685-1777), en 1774, en su segundo viaje al Pacífico Sur en el HMS Resolution.
Fue él quien le dio el nombre a la isla inspirándose en el nombre de la esposa de Edward Howard. Cook pisó tierra el jueves 11 de octubre de 1774, y se asombró ante los altos árboles y las plantas similares al lino, de las que llevó muestras a Inglaterra, e informó de su uso potencial para la Armada Real.
En ese entonces, Gran Bretaña era muy dependiente del lino (para confeccionar velas) y del cáñamo (para las cuerdas). También dependían de la madera de Nueva Inglaterra (para los palos mayores), que no les era suministrada durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos.
Cualquier amenaza al suministro de estas materias primas, ponía en peligro la supremacía marítima de Gran Bretaña.
Algunos historiadores, entre los que se destaca Geoffrey Blainey en su libro La Tiranía de la Distancia, sostienen que la Isla Norfolk sirvió como fuente alternativa de esos recursos, lo que fue, según ellas, una razón de gran importancia para la fundación de la Colonia Penal de Nueva Gales del Sur por la Primera Flota en 1788.
Cuando la Primera Flota zarpó para fundar una colonia penal en Nueva Gales del Sur,Philip Gidley King recibió la orden del Gobernador Arthur Phillip de colonizar la Isla Norfolk, para prevenir que cayera en manos de Francia, cuyos líderes navales también se mostraban interesados por el Pacífico.