Isabel II de España, llamada «la de los Tristes Destinos» o «la Reina Castiza» (Madrid, 10 de octubre de 1830-París, 9 de abril de 1904), fue reina de las Españas entre 1833 y 1868, gracias a la derogación del Reglamento de sucesión de 1713 (comúnmente denominado «Ley Sálica» aunque, técnicamente, no lo fuera) por medio de la Pragmática Sanción de 1830. Esto provocó la insurgencia del infante Carlos María Isidro, que era hermano de Fernando VII y tío de Isabel II, y que ya había intentado proclamarse rey con el apoyo de los grupos llamados «carlistas» durante la agonía de Fernando.
La futura Isabel II era hija del rey Fernando VII y de su cuarta esposa, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Su padre había estado casado anteriormente en tres ocasiones, pero ninguna de sus esposas le había dado descendencia que le pudiese suceder. En previsión de una eventual falta de descendencia directa masculina, el 29 de marzo de 1830, el rey Fernando VII, en detrimento de su hermano Carlos María Isidro, promulgó la Pragmática Sanción de 1830. Esta Ley se limitó a publicar el texto aprobado por las Cortes en 1789, conocido como la Pragmática Sanción de 1789, y que, restaurando el sistema de sucesión tradicional en España, permitía a su descendencia femenina sucederle tras su fallecimiento, si el soberano fallecía sin hijos varones. El monarca solo tuvo dos hijas, Isabel y su hermana, la infanta Luisa Fernanda, nacida en 1832.
Nació el 10 de octubre de 1830 en el Palacio Real de Madrid. Fue bautizada en la capilla del mismo el día siguiente de su nacimiento, siendo sus padrinos sus abuelos: el rey de las Dos Sicilias, Francisco I y su esposa María Isabel de Borbón. Tras ello, el 13 de octubre de 1830 y de acuerdo con la Pragmática Sanción de 1830, su padre mandó que, hasta el eventual nacimiento de un hijo varón, se guardasen a la infanta heredera los honores de correspondientes a los príncipes de Asturias. El 20 de junio de 1833, fue jurada como princesa heredera en la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid, lugar tradicional de la jura de los príncipes de Asturias.
Isabel II ascendió al trono de España el 29 de septiembre de 1833 tras la muerte de su padre, sin haber cumplido todavía los tres años de edad, motivo por el cual fue necesario nombrar a su madre regente del reino.
Su nacimiento y posterior ascensión al trono provocó el inicio de un largo conflicto dinástico, pues su tío, el infante Carlos María Isidro de Borbón, hasta entonces primero en la sucesión a la corona, no aceptó que Isabel fuese nombrada Princesa de Asturias y luego Reina de España. La oposición del infante Carlos a la Pragmática Sanción condujo a este al exilio en el extranjero. La división entre isabelinos y carlistas acabó provocando la primera guerra carlista.
Durante los primeros años de su reinado, mientras Isabel era una niña, la regencia fue asumida por su madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias; su regencia duraría hasta 1840 y coincidiría con la primera guerra carlista (1833-1840). Desde el 17 de octubre de 1840 hasta el 23 de julio de 1843 la regencia fue asumida por el general Baldomero Espartero, que finalmente también fue obligado a abandonar el cargo debido al bombardeo de Barcelona de 1842, que significó la pérdida de su apoyo político. Desde ese día el Gobierno provisional ejerció de facto la regencia hasta que, reunidas de nuevo las Cortes, estas decidieron adelantar un año la mayoría de edad de la reina, prevista para cuando cumpliera catorce años. Así, el 8 de noviembre de 1843, Isabel II fue declarada mayor de edad por 193 votos a favor frente a 16 en contra. Dos días después, Isabel II juró la Constitución en sesión solemne ante las Cortes.
Cuando Isabel II contaba dieciséis años, el Gobierno arregló un matrimonio con su primo, el infante Francisco de Asís de Borbón, duque de Cádiz. Los cónyuges eran primos carnales por vía doble, pues el padre de él, el infante Francisco de Paula, era hermano de Fernando VII, mientras que su madre, Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, era hermana de la regente María Cristina. El matrimonio hizo aguas muy pronto, y nunca sería feliz.
La boda de la Reina fue una cuestión de importancia nacional e internacional, ya que los diferentes países europeos maniobraron para que la nacionalidad del nuevo rey no perjudicase sus alianzas e intereses. Hubo numerosos candidatos rechazados en su mayoría por diferentes grupos de presión. Así los carlistas moderados propusieron a Carlos Luis de Borbón y Braganza, conde de Montemolín, hijo de Carlos María Isidro, que había abdicado para facilitar el enlace. Montemolín fue rápidamente descartado por los liberales. El general Narváez propuso a Francisco de Paula de las Dos Sicilias, conde de Trápani, al que vetaron los progresistas, que preferían al infante Enrique, duque de Sevilla. María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, madre de la reina, propuso a Leopoldo de Sajonia-Cuburgo-Gotha, pariente de la reina Victoria, y Luis Felipe de Francia apoyó las candidaturas de cualquiera de sus hijos Enrique de Orleans, duque de Aumale o Antonio, duque de Montpensier, que acabó casándose con la infanta Luisa Fernanda de Borbón, hermana de Isabel II.
Rápidamente Francia e Inglaterra, en la Conferencia de Eu, renunciaron a sus candidatos y exigieron a Isabel II que se casase con un Borbón. Finalmente se optó por Francisco de Asís de Borbón, tenido por un hombre apocado y de poco carácter, que no iba a interferir en política.
La boda se celebró el 10 de octubre de 1846 en el Salón del Trono del Palacio Real de Madrid, el mismo día que Isabel cumplía 16 años. Fue una boda doble, pues al mismo tiempo su hermana, la infanta Luisa Fernanda de Borbón, contrajo matrimonio con el príncipe Antonio de Orleans, duque de Montpensier e hijo menor de Luis Felipe I de Francia.
Tal y como relató posteriormente al embajador Fernando León y Castillo durante su exilio parisino, Isabel II no se llevaba bien con su primo y marido Francisco, cuya homosexualidad ha sido afirmada por algunos autores. La misma reina parece haber comentado en una ocasión sobre su propia noche de bodas: «¿Qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?». Por encima de tales anécdotas, la historiografía (Pabón) o escritores próximos a los hechos (Baroja) refieren que el consorte de la reina era padre de varios hijos ilegítimos y que se le conocían diversas amantes.[cita requerida]
Oficialmente, Isabel II y Francisco de Asís fueron padres en doce ocasiones, aunque varios embarazos acabaron en abortos o los neonatos fallecieron al cabo de muy poco tiempo.
Infante Luis Fernando, nacido muerto (20 de mayo de 1849).
Infante Fernando Francisco, fallecido cinco minutos después de nacer (12 de julio de 1850).
Infanta María Isabel Francisca de Asís Cristina Francisca de Paula Dominga (20 de diciembre de 1851-23 de abril de 1931), dos veces princesa de Asturias, de 20 de diciembre de 1851 a 28 de noviembre de 1857 y de 24 de marzo de 1875 a 11 de septiembre de 1880, condesa de Girgenti, conocida posteriormente como la Chata, casada (1868-1871) con Cayetano de Borbón-Dos Sicilias (1846-1871), conde de Girgenti, sin descendencia.
Infanta María Cristina, fallecida con dos días de vida (5 de enero de 1854-7 de enero de 1854).
Infanta Margarita, nacida prematura y fallecida con un día de vida (23 de septiembre de 1855-24 de septiembre de 1855).
Infante Francisco de Asís Fernando, nacido muerto (21 de diciembre de 1856).