Tal Día como Hoy

Irène Joliot-Curie

Científica francesa (1897-1956)

Anúncio

Irène Joliot-Curie (París, 12 de septiembre de 1897-París, 17 de marzo de 1956) fue una física, química y activista antifascista francesa. Galardonada, junto a su marido Frédéric Joliot, con el premio Nobel de Química en 1935 por descubrir la radiactividad inducida o radiactividad artificial.​ Fue una de las tres primeras mujeres en ser miembro de un gobierno en Francia, al ser nombrada Subsecretaria de Estado para la Investigación Científica por el Frente Popular en 1936.​ Activista por los derechos de las mujeres, aceptó el puesto por un período limitado predefinido de tres meses para apoyar las causas de la mujer y de la investigación científica.​

En 1945, fue una de las seis comisionadas de la nueva Comisión Francesa de Energías Alternativas y Energía Atómica (CEA), creada por De Gaulle y el Gobierno Provisional de la República Francesa. Falleció en París el 17 de marzo de 1956 a causa de una leucemia aguda relacionada con su exposición al polonio y a los rayos X.

Nació en París, siendo la hija mayor de Marie Curie (Nobel de Física en 1903 y de Química en 1911) y Pierre Curie (Nobel de Física en 1903). Tras la muerte accidental de su padre el 19 de abril de 1906,​ Irène y su hermana Ève fueron educadas de 1907 a 1909 en una «cooperativa de enseñanza» creada por Marie con sus amigos universitarios, que enseñaron cada uno según su especialidad.​​

Irène y su hermana Ève fueron enviadas a Polonia a pasar el verano con su tía Bronia (hermana de Marie) cuando Irène tenía trece años.​ La educación de Irène era tan rigurosa que aún tenía una lección diaria de alemán y trigonometría durante esas vacaciones.​ Irène regresó a un entorno de aprendizaje más ortodoxo al volver a la escuela secundaria en el Collège Sévigné en el centro de París hasta 1914.​ Luego ingresó a la Facultad de Ciencias de la Universidad de París en octubre de 1914 para estudiar física y matemáticas. Durante la Primera Guerra Mundial​ obtuvo un diploma de enfermera​ y apoyó a su madre en el servicio de radiología del ejército francés con las llamadas petites curies, ambulancias radiológicas.​ Extendió el trabajo dirigiendo el desarrollo de los dispositivos de diagnóstico de rayos X en instalaciones de hospitales militares de Bélgica y Francia.​ A pesar de las reticencias iniciales de los médicos militares, Irène consiguió ganarse su respeto al informarles del emplazamiento preciso de los proyectiles alojados en el cuerpo de los heridos, contribuyendo así a salvar la vida de muchos de ellos. Tras la guerra recibió por estos trabajos la Medalla Militar.​​

Tras la guerra, Irène regresó a la Sorbona de París para completar su segundo bachillerato en matemáticas y física en 1918.​ Posteriormente, Irène trabajó como asistente de su madre, impartiendo clases de radiología en el Instituto del Radio, construido por sus padres.​ Su tesis doctoral versó sobre la desintegración alfa del polonio , elemento descubierto por sus padres (junto con el radio) y que recibió su nombre en honor a Polonia, el país natal de Marie. Irène se doctoró en Ciencias en 1925.​

Conoció al asistente personal de su madre, Frédéric Joliot, con quien se casó el 8 de octubre de 1926 adoptando el apellido conjunto Joliot-Curie.​ Poco después nació su hija Hélène, en 1927, y cinco años más tarde Pierre, en 1932, mientras Irène trabajaba con su marido en la investigación de los neutrones.​ Partiendo del trabajo de Marie y Pierre Curie, quienes habían aislado elementos radiactivos naturales, los Joliot-Curie hicieron realidad el sueño del alquimista de convertir un elemento en otro: crear nitrógeno radiactivo a partir de boro, isótopos radiactivos de fósforo a partir de aluminio y silicio a partir de magnesio. La irradiación del isótopo estable natural del aluminio con partículas alfa (es decir, núcleos de helio) dio como resultado un isótopo inestable de fósforo: 27 Al + 4 He → 30 P + 1 n.​​​ Este isótopo de fósforo no se encuentra en la naturaleza y se desintegra emitiendo un positrón. Este descubrimiento se conoce formalmente como emisión de positrones o desintegración beta, donde un protón en el núcleo radiactivo se transforma en un neutrón y libera un positrón y un neutrino electrónico. Para entonces, la aplicación de materiales radiactivos en medicina estaba en auge, y este descubrimiento permitió crearlos de forma rápida, económica y en abundancia. El Premio Nobel de Química de 1935 le brindó fama y reconocimiento por parte de la comunidad científica, y Joliot-Curie fue nombrada profesora en la Facultad de Ciencias.

Ambos formaban parte de una red de científicos con vocación social, positiva y universal de la ciencia.​ En 1934, su madre Marie falleció de anemia aplásica, enfermedad habitual de la época para quienes trabajaban sin protección suficiente contra la radiactividad.​​

En 1934, debido del aumento del fascismo y los disturbios de las ligas de extrema derecha del 6 de febrero, Irène Joliot-Curie se involucra activamente en política.​ Durante un breve periodo fue miembro de la Sección Francesa de la Internacional Obrera (SFIO) aunque se apartó de la organización porque no estaba de acuerdo con la no intervención del gobierno de Blum para defender la república española. Tras su contacto con la SFIO participó en el Comité de Vigilancia contra el Fascismo, fundado por el físico comunista Paul Langevin,​ de quien era amiga próxima: «Hemos venido a declarar a todos los trabajadores, nuestros camaradas, nuestra resolución de luchar con ellos para salvar contra una dictadura fascista lo que el pueblo ha ganado en materia de derechos y libertades públicas», afirmaron en su manifiesto.

Apoyó el Frente Popular y en junio de 1936 fue nombrada por Léon Blum Subsecretaria de Estado para la Investigación Científica, convirtiéndose con la socialista Suzanne Lacore y la radical Cécile Brunschvicg, en las primeras tres mujeres en la historia de Francia en formar parte del gobierno, en una fecha en la que las mujeres francesas aún no tenían derecho al voto (lo obtendrán en 1944).​ Sufrió la misoginia imperante en la época: era Premio Nobel en 1935 y Subsecretaria de Estado en 1936, pero su ministro, Jean Zay, a pesar de todo, le prohibió hablar en la Asamblea Nacional.​ Por razones de salud, junto a divergencias con Léon Blum porque éste estaba en contra de involucrarse en la defensa de la república española amenazada por los franquistas, a los tres meses dejó el cargo y le sucedió Jean Perrin, Premio Nobel de Física de 1926. Irène logró definir, sin embargo, algunas orientaciones importantes para una política pública de investigación: aumento de los sueldos y becas de los investigadores e incremento del presupuesto de investigación.Durante la Segunda Guerra Mundial decidió quedarse en Francia a pesar de la ocupación alemana y a causa de sus problemas de salud, que le obligaron a estancias frecuentes en el sanatorio de Dordoña o en el de la Alta Saboya. Escondió el radio cerca de Périgueux y protegió a investigadores judíos y miembros de la resistencia. Desde el momento que su marido entró en clandestinidad, se trasladó a Suiza para proteger a sus hijos. Atravesó la frontera el 6 de junio de 1944 y no regresó hasta septiembre.

En enero de 1945 fue nombrada comisaria de la energía atómica; era la única mujer entre cinco comisarios. Contribuyó al desarrollo de la primera pila atómica francesa, Zoé, que se puso en marcha el 12 de diciembre de 1948.

Fue «compañera de ruta» del Partido Comunista Francés (PCF) del que su marido fue miembro activo, aunque nunca se adhirió.​ En 1945 asumió la vicepresidencia de la Unión de Mujeres Francesas y formó parte del Comité Mundial para la Paz y el Desarrollo​ e intervino en el Congreso Mundial de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo.​

Tras la explosión de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en 1945, militó contra el uso militar de la energía nuclear. Apoyó en un principio a la URSS, y firmó el llamamiento de Estocolmo en 1950 contra el uso militar de la energía atómica con Albert Einstein y Bertrand Russell y después el manifiesto por la paz de Russell-Einstein en 1955.

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Irène Joliot-Curie | World in Stories