Las Indias Orientales Neerlandesas (en neerlandés: Nederlands-Oost-Indië) fue el nombre de las colonias establecidas originalmente por la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, que estuvieron bajo la administración de los Países Bajos durante el siglo XIX.
Durante el siglo XIX, las posesiones neerlandesas y su hegemonía se expandieron, alcanzando la mayor extensión territorial a principios del siglo XX. Las Indias Orientales Neerlandesas fueron una de las colonias más valiosas bajo el dominio europeo y contribuyó a la prominencia global neerlandesa en el comercio de especias y cultivos comerciales en el siglo XIX y principios del XX. El orden social colonial se basaba en estructuras raciales y sociales rígidas con una élite neerlandesa que vivía separada pero vinculada a sus súbditos nativos. El término Indonesia entró en uso para la ubicación geográfica después de 1880. A principios del siglo XX, los intelectuales locales comenzaron a desarrollar el concepto de Indonesia como un estado nación y sentó las bases para un movimiento de independencia.
La ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial desmanteló gran parte del estado y la economía coloniales neerlandeses. Después de la rendición japonesa en agosto de 1945, los nacionalistas indonesios declararon la independencia por la que lucharon durante la subsiguiente Revolución Nacional de Indonesia. Los Países Bajos reconocieron formalmente la soberanía de Indonesia en la Conferencia de Mesa Redonda Neerlandesa-Indonesia de 1949 con la excepción de la Nueva Guinea Neerlandesa (Nueva Guinea Occidental), que fue cedida a Indonesia 14 años después, en 1963, bajo las disposiciones del Acuerdo de Nueva York.
Siglos antes de la llegada de los europeos, el archipiélago indonesio sustentaba varios estados, entre ellos estados comerciales costeros y estados agrarios del interior (los más importantes fueron Srivijaya y Majapahit). Los europeos conocían las islas y las visitaron esporádicamente en expediciones como la de Marco Polo en 1292 y la de su compatriota italiano Odorico de Pordenone en 1321. Los primeros europeos en establecerse en Indonesia fueron los portugueses, en 1512. Tras la interrupción del acceso neerlandés a las especias, la primera expedición neerlandesa zarpó hacia las Indias Orientales en 1595 para acceder a las especias directamente desde Asia. Al obtener un beneficio del 400 % a su regreso, pronto le siguieron otras expediciones neerlandesas. Reconociendo el potencial del comercio de las Indias Orientales, el gobierno neerlandés fusionó las compañías competidoras en la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (Vereenigde Oost-Indische Compagnie o VOC).
A finales del siglo XVI, varios exploradores marítimos (Jan Huygen van Linschoten en 1582 y los viajes de Cornelis Houtman en 1592) habían preparado el camino para el viaje de Houtman a Bantam, el principal puerto de la Isla de Java, en (1595-1597), donde consiguió unas pequeñas ganancias. La penetración neerlandesa en las Indias Orientales, que en ese entonces eran territorio de Portugal, fue lenta y discreta.
La Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, creada en 1602, concentró los esfuerzos comerciales neerlandeses bajo un solo mando y una sola política. En 1605 barcos mercantes neerlandeses capturaron el fuerte portugués de Amboyna en las Molucas, que constituyó la primera base de la VOC, nombre que dieron los neerlandeses a su compañía. La Tregua de los Doce Años firmada en Amberes en 1609 dio inicio a un cese en las hostilidades entre España (que controlaba Portugal y sus territorios en esa época) y las Provincias Unidas. En las Indias, la fundación de Batavia formó el centro desde el cual podrían coordinarse las empresas neerlandesas, más mercantiles que coloniales.
Uno tras otro, los neerlandeses tomaron el control de los puertos de las Indias Orientales: Malaca en 1641; Achem (Aceh), en el antiguo reino de Sumatra, 1667; Macassar 1669 y por último Bantam en 1682. Al mismo tiempo, las conexiones entre los puertos de la India proporcionó a los neerlandeses el algodón, que se intercambiaba por pimienta negra.
Gran fuente de riqueza en las Indias Orientales fue el comercio dentro del archipiélago, donde las especias se adquirían con plata originaria de América, más codiciable en Oriente que en Europa. Concentrando los monopolios en las especias, la política neerlandesa fortaleció el monocultivo. Amboina se dedicó al clavo de olor, Timor al sándalo, las islas de la Banda a la nuez moscada y a la pimienta. Esta política de monocultivo conectó las economías de las islas con un sistema en el que todas necesitaban de las otras para satisfacer sus necesidades.
En 1700 se estableció un modelo colonial. La VOC creció hasta convertirse en un estado dentro de un estado y tener un poder dominante dentro del archipiélago. Tras la liquidación de la compañía en 1799 y tras el interregno francés durante las guerras napoleónicas, el gobierno de los Países Bajos retomó la administración hasta la independencia de Indonesia en 1949 tras la Revolución Nacional de Indonesia.
La ciudad capital de las Indias Orientales Neerlandesas fue Batavia, ahora conocida como Yakarta.
Cuando la VOC llegó al archipiélago indonesio, empezó a utilizar y ampliar el sistema de esclavitud indígena existente entonces. En algunos lugares, los esclavos trabajaban en plantaciones, como en las islas Molucas y Banda, donde la VOC había exterminado a la mayoría de la población local. Sin embargo, la mayoría de los esclavos se utilizaban como artesanos (constructores de barcos, carpinteros, etc.), sirvientes domésticos y concubinas.
Los esclavos podían adquirirse mediante el comercio en los mercados de esclavos indígenas o capturados en incursiones. En algunos casos, la VOC avivaba las tensiones étnicas entre poblaciones rivales con la esperanza de poder comprar a bajo precio cautivos de guerra en los mercados de esclavos tras el conflicto. Los esclavos se transportaban desde islas de la propia Indonesia o desde otros países como India y China. Las estimaciones sobre la escala del comercio de esclavos en las Indias Orientales Neerlandesas son escasas, pero se sugiere que alrededor de un millón de esclavos estuvieron activos durante su apogeo en los siglos XVII y XVIII.
Los castigos para los esclavos podían ser extremadamente duros, como la amputación de manos y orejas, el corte de pechos, la inserción de sal en las heridas, ser comidos vivos por insectos, ser ahorcados, marcado con hierro candente, la extracción de trozos de carne con tenazas de hierro candente y ser torturados y ejecutados en la rueda rompedora. Estos castigos solían reservarse a los esclavos que cometían delitos considerados graves, como robar a su amo, huir y atacar o matar a su amo.
En teoría, los amos no podían castigar a sus esclavos como quisieran. Los castigos a los esclavos debían decidirse en los tribunales y los castigos mencionados sólo podían aplicarse cuando el esclavo era declarado culpable en un juicio oficial. Sin embargo, en la realidad, era generalizado el abuso de los esclavos por sus amos y a menudo quedaba impune. Las palizas y los azotes eran castigos habituales para los esclavos desobedientes. La violación de esclavas por parte de sus amos también era habitual, ya que estas mujeres y niñas estaban obligadas a prestar servicios sexuales a sus amos.
La esclavitud no terminó con la quiebra de la VOC en 1798, sino que continuó bajo el dominio del Estado neerlandés. Debido a la creciente crítica internacional, la esclavitud finalmente se abolió en las Indias Orientales Nerlandesas en 1860. En realidad, la abolición se limitó a los esclavos de Java y Madura, cuyos amos recibieron una compensación económica por la pérdida de su mano de obra. Sin embargo, en muchas otras islas, donde los amos solían ser gobernantes indígenas, las cosas cambiaron poco. La razón principal era económica, ya que el Estado neerlandés de la época no quería gastar el dinero necesario para liberar a los esclavos de las islas más lejanas. Otra razón era apaciguar a los gobernantes locales y evitar la agitación política. Debido a la laxa política del Estado neerlandés, la esclavitud persistió en algunas partes de las Indias Orientales Neerlandesas hasta bien entrado el siglo XX.