Las Indias Occidentales Danesas (Dansk Vestindien) eran una antigua colonia de Dinamarca en el mar Caribe, ahora conocido como las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Jomfruøerne (Islas Vírgenes) era el nombre geográfico en danés para las islas.
La Compañía danesa de las Indias Occidentales y Guinea se estableció en la isla de Santo Tomás (en danés, Sankt Thomas) en 1672, expandiéndose a la de San Juan (en danés, Sankt Jan) en 1683 (con disputas con los británicos hasta 1718) y obteniendo Santa Cruz (en francés, Sainte Croix; en danés, Sankt Croix) de la Compañía Francesa de las Indias Occidentales en 1733. En 1754, las islas fueron vendidas al Rey de Dinamarca, convirtiéndose en colonias reales danesas.
Durante las guerras napoleónicas, las islas fueron ocupadas por los británicos, primero desde marzo de 1801 hasta el 27 de marzo de 1802, y después desde diciembre de 1807 hasta el 20 de noviembre de 1815, cuando fueron retornadas a Dinamarca.
Su economía fue totalmente dependiente de la esclavitud. La colonia danesa aprovechó el lucrativo comercio triangular, en el que se intercambiaban armas y otros productos industriales en África a cambio de esclavos, que eran trasladados al Caribe para trabajar en las plantaciones danesas o ser vendidos en las islas vecinas. Tras la abolición de la esclavitud en 1848, el territorio padeció una marcada caída de su economía, por lo que se comenzó a plantear la posibilidad de su venta.
Dinamarca intentó vender o intercambiar las islas durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX, participando en negociaciones con los Estados Unidos y Alemania. Las islas (excepto Isla del Agua) fueron vendidas el 12 de diciembre de 1916 a los Estados Unidos, que tenía intereses debido a su posición estratégica. La administración danesa oficialmente terminó el 31 de marzo de 1917. Water Island fue adquirida por los Estados Unidos en 1944.
Al iniciar el siglo XVII las grandes potencias coloniales, sobre todo España, pero también los Países Bajos, Francia e Inglaterra, habían colonizado la mayor parte del Caribe. Pero ninguna de esas potencias había mostrado interés por St. Thomas. El rey de Dinamarca le otorgó al neerlandés Johann de Villum el privilegio del monopolio del comercio entre Dinamarca y las Indias Occidentales. Por primera vez en 1652 los comerciantes daneses comprendieron las posibilidades económicas que había en el comercio con la isla cuando el buque Fortuna llegó a Copenhague con una preciosa carga. Los grandes comerciantes convencieron a Federico II de Dinamarca para fundar la Compañía del Caribe.
El 6 de mayo de 1665 Erik Nielsen Smit fue nombrado gobernador de la compañía y el 1 de julio zarpó con su tripulación desde Copenhague a bordo del Eendragt. La misión era colonizar St. Thomas. La isla había estado poblada por algunas tribus de arahuacos, sin que se conozca realmente su paradero. En febrero de 1666 llegó un primer cargamento danés a Copenhague, con azúcar, cacao, canela y guayaco. Lo más probable es que esa mercancía procediera de otras islas. El intento de colonización fue más difícil de lo que se había pensado en un inicio. Erik Nielsen Smit falleció en poco tiempo, escaseó la comida en la colonia y la isla era frecuentemente saqueada por los piratas. En 1668, los últimos sobrevivientes regresaron a Dinamarca.
En 1670 Cristián V accedió al trono y un año después se fundó la Compañía Danesa de las Indias Occidentales y Guinea, una sociedad privilegiada con el monopolio del comercio entre St. Thomas y Dinamarca. El experimentado viajero Jørgen Iversen Dyppel fue nombrado gobernador y al mando del Færø, reunió una tripulación de 190 hombres y mujeres, así como las herramientas necesarias para fundar un pequeño pueblo. Iversen tuvo que hacer escala en Bergen y reclutar a varios noruegos después de que una parte de su tripulación original desertó. Al llegar a St. Thomas, Iversen comenzó la construcción de un fuerte que pudiese salvaguardar a la nueva colonia. Transcurrido medio año, habían fallecido 161 de los 190 colonos originales y para aumentar la población, se decidió permitir la llegada de colonos desterrados o fugitivos de territorios neerlandeses o ingleses. El fuerte danés estuvo terminado en 1680 y fue llamado Fort Christian en honor del rey Cristián V de Dinamarca-Noruega. Fort Christian fue, además de un edificio defensivo, sede municipal, iglesia luterana y un lugar de reunión para la población local.
Fue difícil llevar barcos con nuevos colonos a St. Thomas, debido a las historias que circulaban entre la población danesa sobre un viaje largo y complicado y una vida dura en las Indias, donde reinaba el calor y acechaban las enfermedades y una muerte casi segura. Para obtener la población necesaria, se recurría a las cárceles. Lo común era que una tercera parte de la gente muriera en el camino y una proporción similar en los primeros meses de estancia en St. Thomas.
Nicolai Esmit, oriundo de Holstein, fue el gobernador que sustituyó a Iversen Dyppel, en parte debido a las deudas que el Estado danés tenía con él, y en parte porque contaba con 30 años de experiencia en las Indias Occidentales. Esmit era un inescrupuloso comerciante de esclavos, y mantenía relaciones con los muchos piratas que en esa época reinaban sobre todo el Caribe. Esmit fundó el pueblo de Taphus (Hogar de los perdidos), que desde 1689 sería conocido como Charlotte Amalie. Esmit construyó en esa localidad numerosas posadas para piratas, comprendiendo que podía amasar una fortuna personal permitiendo a los filibusteros utilizar la isla como base para los atracos contra buques ingleses o franceses. Inglaterra protestó ante el gobierno danés, advirtiéndole que de no poner fin a esa situación, la armada británica atacaría St. Thomas. Por ese motivo Nicolai Esmit fue llamado a Dinamarca.
Jørgen Iversen Dyppels fue convencido por el propio rey de ejercer de gobernador de St. Thomas por un nuevo período. No fue nada fácil conseguir una tripulación, ya que ningún oficial danés quiso tomar parte en la expedición, por lo que se tuvieron que contratar oficiales neerlandeses. Se reclutó la mayor parte de la tripulación de las cárceles de Copenhague. El barco zarpó de la capital danesa el 10 de noviembre de 1682 y casi desde el inicio del viaje surgieron inconformidades entre Iversen Dyppel y los oficiales neerlandeses. Después de dos meses en el mar, el barco llegó al canal de la Mancha; ahí, la tripulación se amotinó y asesinó a Iversen Dyppel, a su mujer y a sus hijos y arrojó los cadáveres por la borda. El mismo destino tuvieron los oficiales, a excepción del timonel, que fue obligado a conducir el barco hacia las islas Azores. En la isla de Flores desembarcó una parte de la tripulación; solo hubo un sobreviviente que pudo regresar a Dinamarca.
La producción agrícola en St. Thomas aumentó y las pequeñas parcelas familiares crecieron hasta convertirse en grandes plantaciones. La producción en aumento hizo necesario conseguir más fuerza de trabajo. St. Thomas y la vecina St. Jan estaban despobladas de indígenas, de modo que se tuvo que llevar trabajadores de otras partes. El intento de utilizar a nativos del continente no llegó a buen término para los colonos, por lo que se buscó promover la emigración de jóvenes daneses hacia St. Thomas. Como muy pocos decidieron migrar por voluntad propia, se recurrió a los convictos con penas muy largas o condenados a la pena capital, quienes obtuvieron la promesa de libertad tras seis años de trabajo en una plantación. Pocos de los peones daneses sobrevivían en la isla los seis años. Ante esa situación, la compañía miró hacia Guinea, en África, y en 1673 llegó a St. Thomas el primer envío de esclavos africanos.
El número de esclavos se incrementó muy poco al principio, de 175 en 1679 a 333 seis años después. Seguía habiendo necesidad de mano de obra y la compañía buscó más esclavos. Sin embargo, la situación económica de la colonia era mala, de modo que el flujo de esclavos escaseó. Buscando una solución, la Compañía recurrió al príncipe elector de Brandeburgo, un hombre muy interesado en el comercio de esclavos, y le propuso utilizar St. Thomas como una base comercial para los esclavos procedentes de Guinea. En recompensa, la Compañía Danesa de las Indias Occidentales y Guinea obtendría el 1 % de los esclavos que llegaran a la isla y el 2 % de los esclavos que fueran vendidos a otros lugares. El acuerdo entre Brandeburgo y Dinamarca se firmó el 24 de noviembre de 1685. La isla de St. Thomas, aunque oficialmente propiedad del rey de Dinamarca, fue controlada por Brandeburgo hasta 1693. Después de ese año, los comerciantes alemanes continuaron con sus actividades de tráfico de esclavos por algunos años más.