Los incendios del 6 de septiembre de 1952 en Bogotá, Colombia, fueron una serie de conflagraciones de origen criminal perpetradas por manifestantes contrarios al Partido Liberal Colombiano en el contexto del periodo conocido como La Violencia.
Los ataques afectaron a los periódicos liberales, la sede de la Dirección Nacional del Partido Liberal y las residencias de los jefes de dicha colectividad, Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo.
Designatura Presidencial de Roberto Urdaneta (1951-1953)
Asesinato de policías por parte de las guerrillas liberales
El 27 de agosto de 1952, seis agentes de policía murieron en un ataque perpetrado por la guerrilla liberal contra estaciones de Antioquia. El 2 de septiembre, otros cinco agentes fueron asesinados en Tolima durante otro ataque por parte también de guerrilleros liberales. En medio de la violencia bipartidista que existía en Colombia, los cadáveres de los cinco uniformados fueron trasladados a Bogotá y colocados en capilla ardiente en una división de la policía ubicada frente al Palacio de la Carrera sede del gobierno. Durante varios días se rindió homenaje a las víctimas.
El 6 de septiembre, en presencia del presidente designado Roberto Urdaneta, se realizó el sepelio de los cinco funcionarios. Después de asistir a las exequias, un grupo encabezado por varios policías retornó al centro de la ciudad y la emprendió contra las instalaciones del diario El Tiempo de la avenida Jiménez con carrera Séptima. Cuando concluyó el ataque contra el periódico, el grupo buscó un nuevo blanco en la sede de la dirección del Partido Liberal Colombiano.
Luego los manifestantes asaltaron las instalaciones del diario El Espectador utilizando dinamita y gasolina. Tras este tercer incendio, la jornada continuó con ataques a la casa del expresidente Alfonso López Pumarejo, situada en la calle 24 con carrera quinta, y la residencia Carlos Lleras Restrepo en carrera Séptima con calle 70. Ambos políticos eran miembros del partido liberal.
El 7 de septiembre, Urdaneta manifestó que no había estado al tanto de lo sucedido ya que había viajado a su casa de campo en Funza. Entretanto, López y Lleras se asilaron en la embajada de Venezuela y luego salieron hacia el exilio.
El Tiempo volvió a circular el 10 de septiembre y El Espectador 16 del mismo mes.
La muerte violenta del guerrillero Saúl Fajardo el 2 de diciembre de 1952, sumada a los incendios del 6 de septiembre demostraron que los desmanes de las fuerzas del estado hasta entonces solo imputadas en regiones distantes sometidas al control militar, podían suceder también en las calles de Bogotá. La repercusión de estos crímenes figura como una de las causas que meses después contribuyeron al derrumbamiento del gobierno de Urdaneta.
Lista de incendios no forestales
«6 de septiembre de 1952: una fecha de vergüenza y orgullo». El Tiempo. 6 de septiembre de 1953. Consultado el 3 de octubre de 2018. «Covertura especial del primer aniversario de los hechos».
«La prueba de fuego del 6 de septiembre». El Tiempo. 30 de enero de 1961. Consultado el 18 de febrero de 2021.
«Hace más de 50 años nació la guerrilla». Consultado el 19 de febrero de 2021. «Versión del periódico El Siglo sobre los hechos.»