Tal Día como Hoy

Ibrahim I

Sultán del Imperio otomano (1640-1648)

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Ibrahim I (Estambul, 5 de noviembre de 1615 — Estambul, 18 de agosto de 1648) fue sultán del Imperio otomano desde 1640 a 1648. Era conocido como «İbrahim el Loco».

Ibrahim nació el 5 de noviembre de 1615, hijo del sultán Ahmed I y su consorte, Kösem Sultan. Cuando Ibrahim tenía 2 años, su padre murió y el tío de Ibrahim, Mustafa I, se convirtió en el nuevo sultán, bajo la tutela de Halime Sultan, quién gobernó a través de su hijo, quién estaba incapacitado mentalmente.

En ese momento, Kösem Sultan y sus hijos, incluido el joven Ibrahim, habían sido enviados al Palacio Viejo. En menos de un año, Mustafa fue destronado y colocaron al medio hermano de Ibrahim, Osman II como sultán. Poco tiempo después, su hermano, Şehzade Mehmed, fue ejecutado y sus hermanos encerrados en los famosos kafes, para evitar una posible rebelión. El reinado de Osman no duró mucho y fue destronado y asesinado en 1622, colocando nuevamente a Mustafa en el trono. Después de un tiempo, se organizó un golpe de Estado y se entronizó a su hermano de once años, Murad IV, que, debido a su edad, permitió el poder absoluto en su madre, Kösem, convirtiéndose en la primera mujer en tomar la regencia de manera oficial.

Por lo que se cuenta, sus hermanos no fueron confinados en los Kafes y se les permitió tener un poco más de libertad por el palacio, bajo estricta vigilancia. Pero esto cambió en 1635, cuando Murad ordenó la ejecución de dos de sus hermanos.

Ibrahim fue confinado en los Kafes, lo que afectó gravemente su salud mental. Los otros hermanos de Ibrahim, Şehzade Bayezid y Şehzade Süleyman, habían sido ejecutados, por eso, Ibrahim temía que él fuera el siguiente en la línea, lo cual se registra que sufría de constantes ataques de pánico. Algunos historiadores dicen que sufría de epilepsia.

Una de las últimas cosas que arruinó el sentido común de Ibrahim ocurrió en 1638, cuando después de la victoriosa campaña en Bagdad, Murad ejecutó a su hermano, Şehzade Kasım, de quien se decía que era el más cercano a él entre sus hermanos. Según algunas fuentes, Ibrahim también estuvo presente en el pabellón real, donde tuvo lugar la ejecución y su vida fue salvada solo por las súplicas de Kösem Sultan debido a su enfermedad mental. Otros dijeron que Murad ni siquiera intentó ejecutar a Ibrahim en ese momento. Luego de esto, Ibrahim vivía encerrado sabiendo que en cualquier momento sería asesinado.

Sin embargo, su hermano falleció prematuramente a causa de una cirrosis, lo que permitió su ascensión al trono. Después de la muerte de Murad, Ibrahim quedó como el único príncipe superviviente de la dinastía. Cuando el Gran Visir, Kemankeş Kara Mustafa Paşa le pidió que asumiera el sultanato, Ibrahim sospechó que Murad todavía estaba vivo y planeaba atraparlo. Fue necesario que le mostrarán el cuerpo de su hermano para acabar con sus dudas.

Sucedió a su hermano Murad IV en 1640. La subida al trono de Ibrahim en 1640 no resolvió el mayor problema de la dinastía, la cuestión del heredero. Después de que Murad asesinara sistemáticamente a sus hermanos y sus hijos murieran por causas naturales, Ibrahim fue el único heredero. Se necesitaban nuevos príncipes lo antes posible, pero Ibrahim no mostró interés por las mujeres y la sexualidad. Algunos dijeron que tenía miedo de tener un hijo porque temía que Murad lo ejecutara en ese momento, otros dijeron que simplemente no le importaba. Intentaron de todas las formas posibles despertar el deseo sexual del sultán, le hicieron representaciones pornográficas y le ofrecieron afrodisíacos. El esfuerzo persistente finalmente tuvo éxito, con su primer hijo (y presumiblemente su primer o segundo hijo), Mehmed, nacido en enero de 1642. Se sabe que en algún momento de su reinado, la viuda consorte de su hermano, Ayşe Sultan, buscó ayuda en Ibrahim para evitar que Kösem casará a su hija, Ismihan Kaya con un visir. Ibrahim se aprovechó de esta situación y cuenta la leyenda que intentó abusar de ella. Aparentemente Ayşe fue rescatada y auxiliada por los eunucos del harén. Incluso se dice que Ibrahim intentó tomarla como consorte.​

Heredando toda la crueldad y nada de la habilidad de sus hermanos, Ibrahim llevó al Imperio al borde del colapso en un cortísimo espacio de tiempo, paralelo quizás solamente, por el dominio de Focas en el Imperio bizantino.

Se cree que había sufrido de neurastenia, y estaba deprimido tras la muerte de su hermano. Su reinado fue esencialmente el de su madre, Kösem Sultan, quien no impedía gobernar el Imperio como lo legó.

Realmente no podemos hablar de Ibrahim como gobernante. Debido a su condición mental, su madre, Kösem Sultan, y el último Gran Visir de Murad IV, Kemankeş Kara Mustafa Paşa, gobernaron en su lugar. Aunque Kösem Sultan y Kemankeş Paşa no tenían una buena relación e incluso rivalizaban constantemente, aún trabajaban juntos de manera excelente por el bien del imperio. Ibrahim, aunque no era capaz de gobernar solo, trató de estar a la altura de las expectativas en los primeros años de su reinado. Siguió constantemente los acontecimientos, negociando regularmente con el Gran Visir, para lo cual sus cartas escritas a mano también sirven como un buen ejemplo. Estas cartas de Ibrahim son significativas porque muestran que Ibrahim recibió una educación adecuada, no era débil de mente, por lo que en realidad solo estaba luchando con enfermedades mentales causadas por sus severos traumas. Con el tiempo, sin embargo, cayó bajo la influencia de un tal Cinci Hoca y se rebeló contra su madre. Cinci Hoca era un charlatán de la ciencia oculta que se consideraba un líder religioso.

El imperio comenzó a decaer, mientras que comenzó a ejecutar o destituir a un centenar de visires, y puso a gente de su confianza o de la confianza de Cinci Hoca, en todos los puestos.

Según algunas especulaciones de boca en boca, cuando cumplió los 29 años, decidió celebrarlo con una lujosa fiesta, ya estando él y sus invitados disfrutando de su festín, un sirviente derramó accidentalmente un poco de vino al atuendo del Sultán, Ibrahim, estallando en ira, ordenó la ejecución inmediata de éste y de todos los sirvientes que estaban sirviendo las bebidas en ese momento, todos ellos fueron ejecutados en esa misma sala.

Sufría constantemente de ataques de ansiedad y de delirios, no ayudaba el hecho de que también sufría muchas pesadillas. Debido a sus cada vez más fuertes delirios, comenzó a creer que su hermano, Murad IV, estaba aún vivo y, según él, estaba conspirando con traidores para asesinarlo y volver a tomar el control del imperio, estaba tan convencido de esto que mando a llamar a los hombres que fueron encargados de examinar y enterrar el cadáver de Murad, los llamó traidores y los acusó de estar ocultando a su hermano y de conspirar en contra de él y ordenó la decapitación inmediata de todos éstos sirvientes. Siendo todas estas acusaciones, obviamente, un producto de su imaginación.

Algunos historiadores otomanos describían como Ibrahim ordenaba ejecuciones constantemente, aunque las razones fueran, para muchos, absurdas.

Poco después de la ejecución de Kemankeş Paşa, Ibrahim también exilió a su madre, Kösem Sultan. Originalmente tenía la intención de enviar a su madre a la Isla de Rodas, pero finalmente, sus consortes lo persuadieron de que la enviara solo a otro palacio. Con el tiempo, la insatisfacción creció y cada vez más personas recurrieron a Kösem Sultan en el exilio en busca de ayuda. La conocida carta de Kösem Sultan a Hezarpare Ahmed Paşa, fue escrita en este período. La carta dice:

"Al final no nos dejará ni a ti ni a mí con vida. Perderemos el control del gobierno. Toda la sociedad está en ruinas. Haz que lo quiten del trono inmediatamente". La carta es un buen indicio de que el gobierno demente de Ibrahim amenazó a más y más personas. El sultán ejecutó a personas casi sin motivo y otorgó altos cargos a quienes no estaban en condiciones.​

Libró una guerra contra Venecia, en la que los barcos venecianos lograron vencer en el mar Egeo, capturando Ténedos en 1646, puerta hacia los Dardanelos. Como el gobierno de Ibrahim se hizo más impredecible, fue depuesto y asesinado, quedando en su lugar Mehmed IV. En 1644, piratas malteses atacaron un barco otomano en el que, además del eunuco negro jefe, estaba presente el hijo de la nodriza del príncipe Mehmed, a quien Ibrahim amaba y apreciaba más que a su propio hijo. Bajo el pretexto del ataque, la Quinta Guerra Veneciano-Otomana estalló en 1645 y duró 24 años.

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