Ian Kevin Curtis (Mánchester, Reino Unido, 15 de julio de 1956 – Macclesfield, Reino Unido, 18 de mayo de 1980) fue un cantautor, compositor y poeta británico, líder de Joy Division, del cual fue cofundador en 1976 en la ciudad de Mánchester. Las composiciones oscuras de Curtis y sus actuaciones en vivo lo han hecho un personaje icónico en el movimiento del post-punk.
Criado en Hurdsfield (en el extrarradio de Macclesfield), Ian Curtis era un joven mancuniano introvertido de clase media, devoto de la música de David Bowie, Lou Reed e Iggy Pop, fanático de la literatura de Kafka y la poesía modernista. Padecía de epilepsia y un leve grado de agorafobia. A menudo vestía una chaqueta caqui, donde él mismo escribió con pintura acrílica naranja hate (odio) en mayúsculas a su espalda.
En 1976, durante un concierto de los Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall, Curtis coincidió con Peter Hook y Bernard Sumner, futuros bajista y guitarrista de Joy Division. Formaron una banda llamada Warsaw que, posteriormente, rebautizaron como Joy Division. Curtis ocupó en ella los roles de letrista y vocalista. Las canciones que escribió para el grupo eran sombrías y depresivas, y trataban sobre la desolación, el vacío y la alienación humana. El corto legado de Curtis se concentró en dos álbumes de estudio, Unknown Pleasures, publicado en 1979, y Closer, lanzado en 1980 póstumamente.
Su biografía oficial fue publicada en 1995 y fue escrita por Deborah Curtis, la propia viuda del cantante, titulada Touching from a distance: Ian Curtis and Joy Division. Dicha biografía fue adaptada al cine en el biopic realizado por el director neerlandés Anton Corbijn en 2007 bajo el título Control e inspirado en la canción «She's Lost Control». Anteriormente, en 2002, Michael Winterbottom filmó la película 24 Hour Party People, en tono de comedia, en la que también apareció Ian Curtis, aunque este filme se centró más en la figura del productor musical, Tony Wilson, fundador de la discográfica por la que fichó Joy Division en 1978, Factory Records.
Tras su trágica muerte, Ian Curtis fue considerado como uno de los grandes poetas malditos de la historia del rock por su forma convulsiva de bailar aunado a su voz grave, inerte e inexpresiva, y por sus letras oscuras.
En el prefacio del libro escrito por su esposa, Deborah Curtis, el periodista musical Jon Savage define a Ian Curtis como el mayor poeta musical de la ciudad de Mánchester. Desde joven, Curtis mostró talento por la poesía. A pesar de que consiguió ir a The King's School, nunca fue el más brillante de la clase debido a su inconformismo, que solían tachar de simple rebeldía adolescente, aunque era obvio que poseía habilidades literarias admirables. Entre libros de Kafka y discos de David Bowie, Curtis descubrió los ideales del movimiento punk inglés.
Cuando era adolescente, Curtis eligió realizar un servicio social visitando ancianos como parte de un programa escolar. Durante la visita, él y sus amigos robaban los medicamentos recetados que encontraban y luego los tomaban juntos como grupo. En una ocasión, cuando tenía 16 años, después de consumir una gran dosis de Largactil que él y sus amigos habían robado, su padre descubrió a Curtis inconsciente en su habitación y lo llevó al hospital.
Curtis tuvo un gran interés por la música desde los 12 años, y este interés se desarrolló aún más en su adolescencia, con artistas como Lou Reed y David Bowie siendo sus favoritos, los cuales influenciaron su poesía y arte. Una de las primeras experiencias de Curtis con la música fue en el coro de una iglesia cuando era niño, en su ciudad natal de Macclesfield. Curtis rara vez podía permitirse el lujo de comprar discos, lo que lo llevó a robarlos con frecuencia en las tiendas locales. A mediados de su adolescencia, Curtis también había desarrollado una reputación entre sus compañeros como una persona de voluntad fuerte, con un gran interés en la moda.
A pesar de obtener nueve O-levels en King's School y estudiar brevemente Historia y Divinidad en St. John's College, Curtis pronto se desilusionó con la vida académica y abandonó sus estudios para encontrar empleo. A pesar de abandonar sus estudios en St. John's College, Curtis siguió centrándose en la búsqueda del arte, la literatura y la música, y poco a poco se inspiraría lírica y conceptualmente en temas cada vez más insidiosos.
Curtis consiguió un trabajo en una tienda de discos en el centro de la ciudad de Mánchester, antes de obtener un empleo más estable dentro de la administración pública. Su empleo como funcionario hizo que Curtis se desplegara inicialmente en Cheadle Hulme, donde trabajó durante varios meses en el Ministerio de Defensa, antes de que se le ofreciera un empleo alternativo dentro de la Comisión de Servicios de Mano de Obra en un edificio en Piccadilly Gardens. Más tarde trabajó como funcionario público en Woodford, Greater Manchester, aunque, a petición suya, aproximadamente un año después, Curtis fue enviado a la Bolsa de Empleo de Macclesfield, donde trabajó como Asistente del Oficial de Reasentamiento por Discapacidad. A medida que se hizo mayor, sus ambiciones y esperanzas se fueron centrando en la literatura, y finalmente culminaron en la música.
El 23 de agosto de 1975, Curtis se casó con Deborah Woodruff, a quien un amigo, Tony Nuttall, le presentó. Ian y Deborah inicialmente se hicieron amigos y luego comenzaron a salir en diciembre de 1972, cuando ambos tenían 16 años. Su servicio de bodas se llevó a cabo en la Iglesia de Santo Tomás en Henbury, Cheshire. Curtis tenía 19 años y Woodruff 18. Tuvieron una hija llamada Natalie, nacida el 16 de abril de 1979. Inicialmente, la pareja vivía con los abuelos de Ian, aunque poco después de casarse la pareja se mudó a un barrio de clase trabajadora en Chadderton, donde pagaron una hipoteca mientras trabajaban en trabajos que no disfrutaban. En poco tiempo, la pareja se desilusionó con la vida en Oldham y volvió a hipotecar su casa antes de regresar brevemente a vivir con los abuelos de Ian. Poco después, en mayo de 1977, la pareja se mudó a su propia casa en Barton Street, Macclesfield, y una de las habitaciones de la propiedad se conoció coloquialmente entre la pareja como la "sala de composición de canciones" de Curtis.
Curtis coincidió con Bernard Sumner y Peter Hook cuando asistían en un concierto de los Sex Pistols. Fue allí donde le comentaron que estaban intentando formar una banda. Días más tarde, Curtis llamó a Bernard Sumner y a Peter Hook para unirse al proyecto como vocalista y letrista. Entre los tres buscaron un baterista y, tras un largo proceso de selección, Stephen Morris se unió a la agrupación. Por aquel entonces, el grupo tenía el nombre de Warsaw. El grupo debutó la última noche antes de clausurar el local musical Electric Circus.
Relación con Deborah Woodruffe y Annik Honoré
El primer encuentro de Annik Honoré con Ian Curtis fue el 13 de agosto de 1979 durante una actuación de Joy Division en el Nashville Rooms de Londres con la banda OMD. Once días después de aquel concierto, Honoré entrevistó a la banda para un fanzine titulado En Attendant. A partir de aquel momento, Honoré y Curtis empezaron a mantener una relación sentimental que se prolongó hasta el día de la muerte de Curtis.
Según la biografía del cantante escrita por Deborah, durante el tiempo que pasó con Annik, la personalidad de Ian se hizo más grave. Ella parecía tener mucha influencia sobre él y casi logró convencerlo de convertirse en vegetariano. El trato con su esposa cambió radicalmente y, en lugar de decirle cosas agradables, Curtis pareció alejarse en su relación con frases hechas al uso que no significaban nada para ella.
El último concierto en el que Ian participó tuvo lugar en el mismo mes en el que murió, e incluyó, por única ocasión, la puesta en escena del tema «Ceremony», que más tarde sería versionada por New Order, así como también por Galaxie 500 en su álbum On Fire. La última canción que Ian cantó en público fue «Digital».