Ian Duncan Stewart (Gorbals, Glasgow, Escocia; 2 de enero de 1938-Maghull, Merseyside, Inglaterra; 15 de mayo de 2017) fue un famoso asesino en serie británico.
Se dio a conocer en el Reino Unido por su participación en una serie de asesinatos ocurridos en Gran Mánchester entre 1963 y 1965. Son conocidos en Inglaterra como Moors Murderers o los "Asesinos del páramo", debido a que gran parte de sus víctimas fueron enterradas en la pradera de Saddleworth, cerca de Oldham, en el condado de Lancashire.
En total se le atribuyen 5 víctimas confirmadas.
Ian Stewart nació en el hospital materno de Rottenrow (Glasgow), hijo de una camarera soltera llamada Margaret Stewart (más conocida como Peggy), de Gorbals (Escocia), mientras ella diría que el padre fue un periodista fallecido poco antes de su nacimiento. A Peggy se le hizo muy difícil cuidar de su hijo y a los pocos meses se vio obligada a dejarlo al cuidado de Mary y John Sloane, un matrimonio local con cuatro hijos propios. Así fue como, desde muy pequeño, Ian Stewart se convirtió en Ian Sloane.
Desde pequeño, Ian se comportaba de manera extraña: tenía ataques de ira incontrolables que podían terminar, incluso, con cabezazos en la pared. Peggy le visitaba siempre que podía y llevaba consigo un regalo para su hijo, aunque este desconociera la verdadera identidad de la mujer.
Los vecinos de los Sloane no aceptaban al niño por su condición social, además de ser famoso en el barrio por no jugar bien al fútbol. Este hecho le convirtió, aún más, en un 'inadaptado social'.
En su colegio le recuerdan, entre otras cosas, como un chico guapo y un estudiante brillante (incluso aprobó un examen de ingreso en la academia de Shawlands), pero en la academia empezó a decaer en los estudios y empezó a fumar, símbolo de chico rebelde.
Ian desarrolló una fascinación por la ideología nazi y sus símbolos. Un ejemplo que se recuerda es que le llamaban "el alemán" cuando jugaban a imitar la guerra con sus compañeros. Algunos indican que por aquel entonces ya mostraba sus tendencia sádicas torturando a niñas más pequeñas que él y torturando brutalmente a animales, lo que él negará más tarde.
Siendo adolescente fue arrestado en dos ocasiones por robo, siendo puesto en libertad. El tercero de sus arrestos tuvo como consecuencia mudarse a vivir con su madre fuera de Glasgow. Peggy vivía en Mánchester donde había contraído matrimonio con el irlandés Patrick Brady, un comerciante de frutas. Esto sucedió en 1954, cuando Ian tenía 17 años y aceptó Brady como su nuevo apellido. Su padrastro le buscó trabajo como portero en el mercado.
Refugiándose en la lectura y la música, Ian leyó al marqués de Sade, así como obras que defendían la intromisión de los fuertes contra los débiles, defendiendo el ataque a ellos. También se interesó por libros sobre el sadomasoquismo, la dominación, la servidumbre y otras parafilias.
Ian Brady comenzó a trabajar en aquel entonces en una carnicería y algunos dicen que, mientras cortaba carne y huesos de animales, adquirió más interés sobre la mutilación.
Era alcohólico y ludópata. Ian volvió a ser arrestado varias veces más, siendo condenado a dos años en la prisión de Strangeways.
En prisión, Ian estudió contabilidad, con la intención de convertirse en un gran criminal y aprendió, así, formas ilegales de conseguir dinero.
Entre los meses de abril y octubre de 1958 trabajó en una cervecería llamada Boddingtons. A los 21 años empezó a trabajar como administrativo en Millward's, una empresa de distribución de productos químicos. Dos años más tarde conoció a Myra Hindley, por la cual no sintió ningún tipo de atracción hasta la fiesta de Navidad un año más tarde, cuando iniciaron una relación sentimental.
Se dice que sus relaciones sexuales fueron muy osadas, incluyendo las prácticas sadomasoquistas. Ian influyó en muchos aspectos en la personalidad de Myra. Por ejemplo, estando juntos fue cuando la joven empezó a odiar a los niños.
Tiempo después, Ian empezó a planear robos en bancos que nunca llegaron a efectuar, a diferencia de las violaciones y asesinatos para satisfacerse sexualmente que acabaron con la vida de una serie de jóvenes.
Pauline Reade, 16 años: el 12 de julio de 1963, Myra tienta a esta joven a ir a la pradera de Saddleworth para que le ayude a buscar un guante. Ian les seguía en su moto y fue allí donde la violó y la mató. Ella simplemente fue su cómplice.
John Kilbride, 12 años: el 23 de noviembre de 1963, Myra también engaña a este chico llevándole a la misma pradera. Myra le dijo que le esperaba en una aldea cercana. Allí, en la pradera de Saddleworth, estaba esperando Ian, quien lo violó. Más tarde, enfurecido porque el arma que quería utilizar para matar al chico no funcionaba, lo estranguló y lo enterró. Myra volvió a ser cómplice, pero no mató.