El IA-63 Pampa es un entrenador a reacción fabricado en Argentina por la Fábrica Militar de Aviones en la década de 1980, y que actualmente es fabricado por la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
Fue construido para reemplazar al Morane Saulnier MS.760 Paris de la Fuerza Aérea Argentina. Es un jet ligero monomotor de ala alta. Realizó su primer vuelo en 1984 y entró en servicio en 1988.
En abril de 1979, la Fuerza Aérea Argentina encomendó a la Fábrica Militar de Aviones, a través de una «Directiva de Desarrollo», el diseño y construcción de un avión a reacción para entrenamiento medio-avanzado que reemplazara al veterano Morane Saulnier MS.760 Paris que se encontraba en servicio desde principios de los años 1970 y de los cuales se habían fabricado 50 bajo licencia; el proyecto estuvo a cargo del ingeniero aeronáutico Aníbal Dreidemie.
Se examinaron los posibles motores que propulsarían el avión, centrándose en el Garrett TFE731, y una versión sobre-potenciada desarrollada por la empresa Pratt & Whitney denominado JT15D-5, aunque todavía no poseía la certificación de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos. El motor seleccionado fue el JT15D-5, pero Pratt & Whitney anunció cierto atraso en el programa de desarrollo, y la FMA no quería modificar su diagrama de planificación así que la elección final se decantó por el TFE731 de Garrett. Esta decisión mostró ser la correcta, ya que estos motores eran ampliamente conocidos por los técnicos de la FAA porque son usados por los Learjet 35 de la II Brigada Aérea.
Coincidiendo con la finalización de la fase conceptual, algunos años de diálogo entre la Fábrica Militar de Aviones y la Dornier Flugzeugwerke cristalizaron el 5 de mayo de 1980, cuando se firmó un acuerdo entre la FAA y la compañía alemana.
La FMA contaba con una vasta experiencia, modernas instalaciones y una reconocida capacidad de trabajo, pero estaba claro que con vistas a desarrollar un avión de última generación le faltaba un ingrediente: la adquisición de "tecnología punta", principalmente en el diseño aerodinámico y en los sistemas electrónicos de a bordo.
El acuerdo incluía asesoramiento técnico y asistencia de diseño, así como también la especialización de los ingenieros argentinos en las últimas técnicas de construcción en materiales compuestos. El equipo de diseño, ingenieros y técnicos, comenzó a trabajar con sus colegas alemanes tanto en la fábrica de Córdoba, como en la factoría de Friedrichshafen, donde se concentró el principal esfuerzo de diseño.
Completada la fase de definición en septiembre de 1981, comenzó la fase de desarrollo a escala total, con ensayos en túnel de viento de alta y media velocidad y uso intensivo del CAD (Computer Aided Design: Diseño Asistido por Computadora) CATIA, para definir las instalación de los sistemas y equipamientos. Cambios progresivos se fueron implementando, como fue el ahusamiento del ala, la revisión de la geometría de las tomas de aire, y una estilización del morro.
Mientas tanto, en otras áreas de la planta fabril cordobesa, se alistaban nuevas máquinas-herramientas de control numérico tales como tornos, fresadoras, perforadoras, fresadoras químicas, hornos verticales a presión (autoclave) y una central IBM 3000 de gran capacidad para controlar todo el conjunto.
El primer vuelo estaba programado para octubre de 1983, pero recortes presupuestarios retrasaron el proyecto y solo se comenzó a cortar el metal para el primer prototipo en junio de ese año. También se vio afectada la cantidad de prototipos previstos. Originalmente debían ser seis en total, cuatro para ensayos de vuelo y dos para pruebas de carga estáticas en tierra, pero finalmente el cuarto prototipo para los vuelos fue cancelado.
Para las pruebas se seleccionaron tripulaciones del Centro de Ensayos de Vuelo (CEV) de la Fuerza Aérea Argentina, siendo enviados a la escuela de pilotos de pruebas francesa L`Ecole du Personnel Navigant d Essais et de Reception (Escuela de Personal Navegante de Ensayos y Recepción, EPNER) para completar los cursos de piloto e ingeniero de prueba.
El 14 de agosto de 1984, la FAA festejó su día aniversario (generalmente 10 de agosto) para que coincidiera con la primera presentación pública del IA-63, matriculado EX-01 (Experimental 01). Seis semanas después el 6 de octubre de 1984 se realiza el primer vuelo al mando del vicecomodoro Genaro Sciola, acompañado por el mayor Orefice, con una duración de cincuenta minutos alcanzándose una velocidad de Mach 0,63 (777 km/h) a 4570 metros sin inconvenientes.
Tal como se había hecho con otros aviones argentinos anteriormente, el EX-01 fue embarcado en un C-130 Hercules y presentado en la exposición Le Bourget '85. Para la ocasión, se pintó con un esquema rojo-azul-blanco típico de los aviones experimentales argentinos posteriores a 1970.
El EX-01 tuvo la misión de realizar los ensayos de prestaciones, vibraciones del motor, puesta a punto de los sistemas y el estudio del comportamiento de vibraciones aeroelásticas, (efecto también conocido como "flutter" o bataneo).
El 7 de agosto de 1985 tuvo lugar el vuelo del segundo prototipo. La tarea principal del EX-02 fue la evaluación de la estabilidad y control en diferentes regímenes, para posteriormente confeccionar el manual de vuelo.
Finalmente, siete meses más tarde, el 25 de marzo de 1986, despegó el tercer prototipo a los mandos de los pilotos Cismondi y Lianza. Esta aeronave tuvo como objetivo ensayar el lanzamiento de armamentos, teniendo instaladas ocho cámaras que registraban el accionamiento del mismo. A diferencia de los prototipos anteriores que usaron asientos eyectables Martin-Baker Mk-Ar 8LM, el EX-03 se equipó con el UPS Stencel SIII-31A63 de origen norteamericano.
El requerimiento original de la Fuerza Aérea Argentina fue la de adquirir sesenta y cuatro aparatos para reemplazar completamente a los MS.760 Paris y complementar a los veteranos A-4 Skyhawk. Pero en los difíciles años ochenta, tiempos de transición y picos inflacionarios, los recortes presupuestarios limitaron a la Fuerza Aérea a un lote de 20 aeronaves IA-63. En abril de 1988 se entregaron los primeros tres aparatos a la IV Brigada Aérea de Mendoza. Las entregas finalizaron en 1992.
Muy influenciado por el diseño Dassault-Breguet/Dornier Alpha Jet, la principal diferencia del Pampa es ser más pequeño y monomotor, a diferencia del Alpha Jet que es bimotor, y de tener alas rectas en vez de "en flecha". El primer prototipo del Pampa voló por primera vez el 6 de octubre de 1984. Se produjeron 2 prototipos adicionales y 18 aviones de serie hacia fines de los años ochenta. Si bien el IA-63 "Pampa" fue construido en la FMA (Fábrica Militar de Aviones) en Córdoba, en el proyecto intervinieron varias empresas extranjeras. Por ejemplo, la empresa alemana Dornier diseñó las alas de perfil supercrítico (que busca una relación ideal entre resistencia y sustentación). La producción cesó por los problemas que sufría la economía argentina, que atravesaba la hiperinflación de 1989-1990, pero fue reabierta parcialmente a fines de los años noventa, cuando la nueva empresa LMAASA (ex FMA) armó y entregó un avión adicional.