Husáin ibn Alí (en árabe: اَلْحُسَینُ بْنُ عَلیِّ بْنِ أبیطالِب; 3 Sha'bán de 4 DH / 11 de enero de 626 DC - 10 Muharram 61 DH / 13 octubre de 680 DC) fue un líder político y religioso alide. Fue nieto de Mahoma, el Profeta del islam, e hijo de Alí ibn Abi Tálib y de Fátima al-Zahra, la hija del Profeta. Su hermano mayor era Hasan al-Muŷtaba, el segundo imán de los chiitas. Husáin es considerado el tercer imán de los chiitas, así como el padre de los demás imanes para los duodecimanos, desde al-Sayyad, el cuarto imán, hasta al-Mahdi, el último imán. También es considerado padre de los imanes de los ismailitas. Como nieto del Profeta, Husáin es un miembro de Ahl al-Bayt (la familia del Profeta). También se le considera miembro de Ahl al-Kisa (la «familia del manto», que incluye a Mahoma, su hija Fátima, Ali, Hasan y Husáin), y uno de los participantes en el evento de la mubahala.
Husáin es conocido en muchos textos por su kunya, Abu Abdillah. Husáin fue asesinado en el día de Ashura en la batalla de Karbala, y por eso los chiitas lo llaman Sayyid al-Shuhada (El señor de los Mártires).
Mahoma, el profeta del islam y abuelo de Husáin, estuvo vivo durante los primeros siete años de la vida de Husáin. Hay hadiths de Mahoma que muestran su amor por sus dos nietos, Husáin y Hasan. Por ejemplo dijo: «Hasan y Husáin son los señores de los jóvenes del Paraíso». El evento más importante de la infancia de Husáin fue la participación en el evento de Mubahala y ser llamado «Abnauna» (nuestros hijos) en el Corán.
Durante el califato de su padre Alí ibn Abi Tálib, Husáin siguió los pasos de su padre y lo acompañó en las guerras. Tras el asesinato de Alí, se adhirió al tratado de paz que su hermano había firmado con Mu'awiya y no tomó ninguna medida contra él. No obstante, no aceptó la solicitud de Mu'awiya de designar a Yazid como su sucesor y como el siguiente califa, y la consideraba en contra del acuerdo de paz y una herejía en el islam. En el periodo de nueve años entre la abdicación de Hasan al califato en el 41 DH (660 d. C.) y su muerte en el 49 o 50 DH (669 o 670d. C.), Hasan y Husáin se retiraron a Medina, intentando mantenerse lejos de involucrarse políticamente a favor o en contra de Mu'awiya. Después de que mataron a su hermano, cuando los iraquíes se dirigieron a Husáin para que liderara un levantamiento, Husáin les pidió que esperaran hasta la muerte de Mu'awiya, debido al tratado entre este y su hermano Hasán. A la muerte de Mu'awiya, Yazid exigió que Husáin le jurara alianza. Husáin se negó a hacerlo. En consecuencia, abandonó Medina para refugiarse en La Meca en el 60 DH, junto con su familia y permaneció allí durante cuatro meses. La gente de Kufa, que en su mayoría eran partidarios de Alí (es decir, precursores de los chiitas), se alegraron por la muerte de Mu'awiya y le escribieron a Husáin que ya no tolerarían el gobierno de los omeyas, le pidieron que se convirtiera en su imán, y le juraron lealtad. Husáin envió a Kufa a su primo, Muslim ibn Aqil, para revisar la situación. Luego, como resultado de las acciones de Ubaidullah ibn Ziyad, el nuevo gobernante omeya en Kufa, la gente tuvo miedo y dejó a Muslim solo. Husáin, que no sabía que Muslim ha dejado solo en Kufa, a pesar de la insistencia de sus amigos, se marchó hacia Kufa en Dhu ul-Hiyyah de 60 DH. En medio del camino, el ejército de Kufa de 1000 hombres y bajo el mando de Hurr ibn Yazid al-Riyahi bloqueó la ruta de la caravana de Husáin a Kufa y, como resultado, la caravana de apenas 72 hombres se desvió de su ruta y llegó a Karbala en el segundo día de Muharram del año 61 DH.
A partir del tercer día del mes de Muharram, bajo el mando de Umar ibn Sa'd, las fuerzas de Kufa llegaron al desierto de Karbala (entre 4000 y 30 000 hombres). Negociaciones fracasaron cuando el gobernador omeya Ubayd Allah ibn Ziyad le negó a Husáin un paso seguro sin someterse a su autoridad. En la mañana del décimo día de Muharram (Ashura), Husáin preparó a sus soldados y, expresó un discurso ante los kufíess y les recordó sus virtudes y su relación con el profeta del islam. Pero se le respondió de nuevo que el primero debe rendirse a Yazid. Él se lo negó y dijo que nunca se sometería como un esclavo. Por lo tanto, comenzó la batalla de Karbala y varias personas se mataron en ambos lados. Después del mediodía, los seguidores de Husáin estaban fuertemente rodeadas. Con el asesinato de los compañeros y la familia de Husáin frente a él, finalmente se quedó solo y resultó herido en todo su cuerpo y cayó de bruces, y Sinan ibn Anas al-Najaí o Shimr ibn Dhi al-Yawshan le cortaron la cabeza. La batalla se terminó y los soldados de Ibn Ziyad saquearon a los muertos y sus tiendas. Después de que Ibn Sa'd abandonó el lugar de la batalla, un grupo de la tribu Bani Asad enterró el cuerpo de Husáyn y otros muertos allí. La cabeza de Husáin fue llevada a Kufa y Damasco junto con otras cabezas de sus compañeros.
Todas las sectas islámicas, excepto los partidarios de los omeyas, respetan a Husáin como el nieto y compañero del profeta del Islam. Los chiitas lo consideran un imán infalible y un gran mártir. Muchos musulmanes, especialmente chiitas, celebran una ceremonia de duelo en el aniversario del evento de Karbala. Según los chiitas, Husáin no fue un rebelde arbitrario que sacrificó su vida y la de su familia por deseos personales, sino que no violó el tratado de paz con Mu'awiya, pero se negó a hacer el pacto con Yazid. Al igual que su padre, creía que Ahl al-Bayt fue elegido por Dios para liderar la comunidad islámica; Y con la llegada de las cartas de los kufanos, en contra de los consejos de sus amigos, decidió tomar el poder.
Mahoma, el profeta del islam, estableció el gobierno islámico mediante la creación de un vínculo de hermandad entre la gente de Medina en el primer año de Hiŷra (622 DH). Con la muerte de Mahoma en el año 11 DH/632 d. C., hubo una disputa sobre el liderazgo de la comunidad (la Umma). Mientras Ali, junto con un grupo de Banu Háshim y un grupo de compañeros de Mahoma, lo estaban enterrando, otro grupo de sus compañeros discutía, eligiendo el sucesor de Mahoma, como resultado de lo cual Abu Bakr fue elegido como su sucesor y fue nombrado «Califa» (El sucesor del profeta del Islam).
Los seguidores de Ali (los futuros chiitas) creían en que él había sido designado como sucesor por Mahoma mismo y que la posición de califato era su derecho. De esta manera, surgió la institución del califato, que no tiene equivalente fuera del mundo islámico. El califa tenía la dignidad de liderazgo y el derecho a elegir gobernantes. El nombramiento del califa era un tipo de contrato que creaba obligaciones mutuas entre el califa y la gente. Los líderes de este gobierno, que se conocen como los califas ortodoxos, son Abu Bakr (período de califato: 11-13 DH/632-634 DC), Úmar ibn al-Jattab (período de califato: 13-23 DH/634-644 DC), Uthmán ibn Affán (período de califato: 23-35 DH/644-656 DC) y Alí ibn Abi Tálib (califato de reinado: 35-40 DH/656-661 DC).
En su lecho de muerte, Úmar nombró un consejo para elegir al próximo califa en el que finalmente, se anunció la decisión a favor de Uthmán. En este momento, Alí enfatizó su superioridad a los demás para tomar califato, pero como la gente favorecía a Uthmán, se vio obligado a hacer un pacto con él. Según Wilferd Madelung, Uthmán concedió demasiados privilegios a los omeyas, que eran su familia. Este y otros temas provocaron la ira de la gente en distintas regiones del territorio islámico en el año 31 DH/651-651 d. C. y llevaron al primer período de guerras civiles de la comunidad islámica desde el 35 hasta el 41 DH/656-661 DC. Estas guerras comenzaron con la rebelión contra Uthmán y su muerte, y terminaron seis meses después de la muerte de Alí, tras un tratado de la paz entre Hasan y Mu'awiya.
En el año 41 DH/661 d. C., Mu'awiya tomó el poder de la tierra islámica y estableció el califato omeya. Él y sus sucesores ejercieron la presión más fuerte sobre la familia de Alí y sus seguidores. Maldecir a Alí se convirtió en algo necesario en las oraciones de los viernes y continuó durante 60 años. Mu'awiya estuvo en el poder del gobierno hasta su muerte en 60 DH/680 d. C. e intentó transferir el califato a su hijo, lo que provocó las bases para la oposición de los ancianos de la comunidad islámica. Husáin ibn Ali y sus partidarios chiitas querían que Mu'awiya se adhiriera al acuerdo de paz, según el cual no nombraría él mismo al sucesor, y otro grupo como Abdullah ibn Zubair y Abdullah ibn Úmar trataban de establecer un consejo de califato.