El huracán Irene fue un ciclón tropical que se originó al oeste del Atlántico norte, siendo la novena tormenta de la temporada de 2011 y la primera en alcanzar la categoría de huracán.
El fenómeno se desarrolló a partir de una onda tropical de gran magnitud, que comenzó a desarrollarse al este de las Islas de Barlovento. Irene pasó cerca de Saint Croix, el día 21 de agosto, y continuó su avance por el océano Atlántico. Finalmente, tocó tierra en Puerto Rico con una fuerza cercana a la de un huracán, causando daños graves. Durante su paso por la isla adquirió definitivamente la intensidad de huracán, y el 24 de agosto, después de azotar al sureste de las Bahamas y las islas Turcas y Caicos, se convirtió en el primer huracán mayor de la temporada (categoría 3), en las inmediaciones de la isla Acklins. En la mañana del 27 de agosto, tocó nuevamente tierra en los Outer Banks de Carolina del Norte.A lo largo de su recorrido, Irene causó daños generalizados y al menos 45 muertes. Las pérdidas económicas fueron multimillonarias.
El 15 de agosto una onda tropical se movió desde la costa de África hacia el océano Atlántico. Presentaba una rotación ciclónica definida y una humedad tropical intensa. Se mantuvo constante durante los días siguientes mientras se desplazaba hacia el oeste, pasando por las islas de Cabo Verde. Presentaba convección significativa solamente al suroeste de su eje. Al alejarse del archipiélago, el desarrollo de tormentas y chubascos se mantuvo limitado, con una apariencia bastante extensa. El 19 de agosto la actividad convectiva comenzó a mostrar signos de organización mientras descendía la presión atmosférica, y al moverse el sistema hacia un entorno más favorable, la posibilidad de ciclogénesis se incrementó notoriamente. La fuerte actividad de tormenta continuó pronunciándose alrededor de la nueva área de baja presión y el 20 de agosto el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos señaló la inminencia de la formación de un ciclón tropical a medida que el sistema se aproximaba a las Antillas Menores. En la noche de ese mismo día, un avión de los Cazadores de huracanes confirmó la presencia de un pequeño centro de circulación en superficie al sureste de un sector de vigorosa convección y vientos inusualmente intensos, lo que constituía un indicativo de organización suficiente como para clasificar el centro de baja presión como la tormenta tropical Irene.
Se ubicó a Irene a unos 305 km al este de Dominica, alineada con un centro de alta presión en proceso de debilitamiento, que le induciría un desplazamiento general hacia el noroeste durante su trayectoria a través del mar Caribe oriental. En los niveles medios de la atmósfera, la circulación continuó mejorando y aparecieron indicios de bandas curvas hacia el norte del centro de la tormenta. El 21 de agosto el centro de superficie se reformó más próximo a la convección profunda mientras un anticiclón en altura —en los niveles altos de la atmósfera— proporcionaba un outflow o flujo de salida cada vez mayor sobre el ciclón. Con su estructura mejorada y en un ambiente de baja cizalladura vertical del viento y altas temperaturas superficiales del mar, se pronosticó que Irene se intensificaría a una magnitud cercana a la fuerza de huracán (>119 km/h) antes de tocar tierra en La Española. Durante todo el día siguiente, Irene se desplazó más hacia el norte de lo que se había proyectado inicialmente, rondando la isla de Saint Croix y dirigiéndose hacia Puerto Rico, donde experimentó un aumento considerable en la velocidad de circulación del viento, casi alcanzando la intensidad de huracán. Algunas horas más tarde, Irene tocaba tierra en las inmediaciones de Punta Santiago con vientos sostenidos de 110 km/h. A pesar de su interacción con el terreno alto de la isla, un ojo irregular se hizo evidente en las imágenes de radar. Además, los datos del radar Doppler indicaban velocidades del viento superiores a los 119 km/h. Consecuentemente, Irene fue ascendida al grado de huracán de categoría 1 en la Escala de Saffir-Simpson, convirtiéndose así en el primer huracán de la temporada, inmediatamente después de tocar tierra, es decir, sobre Puerto Rico. El fortalecimiento continuó algunas horas hasta alcanzar la categoría 2, con un pico de 160 km/h al norte de República Dominicana, mientras comenzaba a azotar las islas Turcas y Caicos, el día 23 de agosto. Durante el resto de ese día, Irene disminuyó nuevamente a categoría 1, para volver a intensificarse en las primeras horas del día siguiente, mientras mostraba un ojo irregular en las imágenes satelitales.
Irene se movió erráticamente sobre aguas muy cálidas al pasar por el sureste de las Bahamas, donde se expandió mientras un muy buen outflow se establecía en altura: el ciclón se intensificó a la categoría 3, con vientos que llegaron hasta los 195 km/h, de modo que se convirtió en el primer huracán mayor de la temporada. El 25 de agosto, Irene comenzó un ciclo de reemplazo de la pared del ojo, lo que interrumpió su intensificación y lo debilitó levemente. La gigantesca tormenta, con más de 800 km de diámetro, desarrolló un ojo brevemente. Sin embargo, el huracán no pudo recuperarse del debilitamiento producido por el ciclo de reemplazo y comenzó a debilitarse mientras se acercaba a los Outer Banks de Carolina del Norte con categoría 1. A la hora 11:30 UTC, Irene tocó tierra al oeste del cabo Lookout con vientos de 145 km/h.
En respuesta a la formación de Irene, se emitieron avisos para las islas de Barlovento y Puerto Rico. Inicialmente se proyectaba que la tormenta tocara tierra en La Española, y se emitieron avisos para la costa sur de la República Dominicana. Ante la inminente intensificación de Irene, se publicaron advertencias para la costa norte del país y para Haití. Algunas horas más tarde, se emitió una advertencia de huracán para toda la costa dominicana, mientras se extendían los avisos de vigilancia a las islas del sureste de las Bahamas y las islas Turcas y Caicos. A medida que se iba ajustando la trayectoria de Irene, se elevaron las advertencias y se extendieron a las Bahamas centrales.
Con el desplazamiento de Irene pronosticado a lo largo de la costa este, se estimó que unos 65 millones de personas se encontraban en riesgo. Debido a esta amenaza, las autoridades nacionales, así como otras autoridades de orden menor —especialmente de zonas portuarias, industrias, refinerías de petróleo y plantas nucleares— se dispusieron a activar planes de emergencia, mientras que los residentes en las áreas vulnerables procedían a aprovisionarse de comida y a asegurar sus hogares, vehículos y embarcaciones. Se declaró el estado de emergencia y se dieron advertencias de huracán en la parte norte de la costa atlántica, incluyendo Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Delaware, Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Connecticut,Rhode Islandy Massachusetts. Cientos de personas evacuaron las zonas costeras y se prepararon cientos de albergues antes de la llegada de Irene. Muchas estaciones de servicio reportaron desabastecimiento debido a los preparativos para el huracán. Además, se suspendieron diversos eventos deportivos: seis partidos de las Grandes Ligas y uno de la National Football League, se redujo un torneo de golf y se pospusieron tres partidos de la Major League Soccer.
El 23 de agosto se anunció una evacuación obligatoria para la isla Ocracoke y el condado de Hyde en Carolina del Norte, mientras que la FEMA se movilizaba en los condados de Charleston y Dorchester en Carolina del Sur. El 25 de agosto se emitieron avisos y advertencias de huracán y tormenta tropical junto con una evacuación obligatoria para todos los turistas en el condado de Dare, Carolina del Norte. Ese mismo día, la gobernadora Beverly Eaves Perdue declaró el estado de emergencia para todo el estado de Carolina del Norte y solicitó al Presidente Obama que declarara la emergencia federal. En la Base Aérea Seymour Johnson se hicieron planes para trasladar las aeronaves hacia la Base Aérea de Barksdale, en Luisiana. A partir de las 13:00 (hora local), se efectuó la evacuación obligatoria de visitantes y residentes del condado de Carteret en el mismo estado. En dicho condado, se organizaron refugios en cuatro escuelas públicas, mientras que los habitantes de Bogue comenzaron la evacuación a las 6:00 hrs. del día siguiente. Además, se ordenó a los turistas del condado de Currituck que se movieran a tierra firme. La empresa generadora y distribuidora de electricidad Progress Energy anunció el 26 de agosto que dispondría de 800 operarios adicionales y 250 cortadores de árboles para afrontar las secuelas del huracán Irene. Al detectarse confluencia atmosférica en los niveles bajos en la zona de las bandas externas de Irene, se emitió una advertencia de tornado desde el sector nornoroeste del cabo Hatteras hasta el suroeste de Wilmington, en Carolina del Norte.