El Huascarán o Mataraju —orónimo en quechua; traducido respectivamente al español como ‘nevado enlazado’ o ‘nevados gemelos’— es la montaña nevada culminante de los Andes peruanos, con una altitud oficial de 6757 m s.n.m., según la última medición de 2017. Se localiza en el sector orográfico denominado como Cordillera Blanca, en el corazón del parque nacional Huascarán, dentro de las provincias de Yungay y Carhuaz en la región Áncash.
La montaña involucra dos picos: el norte con 6655 m s.n.m. y el pico sur, con 6757 m s.n.m., siendo este el punto más elevado del Perú y de la zona intertropical. Así mismo, es la quinta montaña más alta del continente americano superado por los picos Aconcagua, Ojos del Salado, Pissis y el cerro Mercedario. Si la medición se realiza desde el centro de la tierra, es la segunda montaña más alta del planeta luego del volcán Chimborazo, superando en casi dos kilómetros la altura del Everest. En 2013 un equipo de científicos reveló que es el lugar de la superficie terrestre con la menor fuerza de atracción gravitacional.
La montaña ocupa la zona central de la Cordillera Blanca y está separada del resto de la cadena por dos profundos valles de origen glaciar: la quebrada de Llanganuco al norte y la quebrada de Ulta al sur. Depresiones geográficas que albergan a las lagunas de Llanganuco: Chinancocha y Orconcocha; y al quinto túnel vehicular a mayor altitud del mundo: el Túnel Punta Olímpica, localizado a 4736 m s.n.m. Las ciudades más pobladas cercanas son Carhuaz y Yungay, situadas a unos 15 km de la montaña.
Las dos cumbres del Huascarán fueron conquistadas entre 1905 y 1932: la exploradora estadounidense Annie Peck y los suizos R. Taugwalder y G. Zumtaugwald alcanzaron la cima norte en 1908. La cumbre sur se coronó con la expedición austroalemana conformada por los científicos alemanes Philipp Borchers, Wilhelm Bernard, Erwin Hein, Hermann Hoerlin, Erwin Schneider y los porteadores peruanos Néstor Montes y Faustino Rojo, quienes lograron conquistar el pico el 20 de julio de 1932.
La primera mención de la montaña se registró en 1872 como «Huascan», en un mapa realizado por el naturalista Antonio Raimondi en su libro El departamento de Áncash y sus riquezas minerales; el nombre provendría de la palabra quechua waska, cuyo significado es 'lazo o soga', esto en alusión a la forma de la montaña, que tiene dos cumbres unidas o enlazadas. Dicho terminó derivó a «Huascarán» en el siglo XX, aunque, según el investigador y montañista César Morales Arnao, el vocablo derivaría de Huasco-uran, ya que la montaña se eleva sobre el pueblo de Huashco.
Mataraju es el nombre por el cual los habitantes nativos locales prefieren llamar a la montaña. Proviene del quechua ancashino mata: gemelo, y rahu: hielo o montaña nevada, por lo que significaría 'nevados gemelos'.
El Huascarán se localiza en las provincias de Carhuaz y Yungay en el departamento de Áncash, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Huaraz, capital de la región. Con sus 6768 metros es el punto más alto del país y de toda la zona intertropical del mundo. Está rodeado de numerosos picos por encima de 5000 metros en el sector Cordillera Blanca, una cadena de montañas cubierta de nieve de 140 kilómetros de largo que se incluye a su vez en el parque nacional Huascarán de 340.000 hectáreas. Por su gran prominencia, la montaña puede ser observada desde lugares como Nuevo Chimbote a 100 km y Quiruvilca, La Libertad a 150 km.
El macizo se conforma íntegramente de granito, una roca ignea intrusiva y su levantamiento se inició en el límite neógeno-cuaternario hace 5,3 millones de años. Se emplaza dentro del «Batolito Cordillera Blanca» en el territorio de la «Falla Activa Cordillera Blanca» una discontinuidad de rocas que se extiende desde la laguna Conococha al sur, hasta Corongo en el norte.
El macizo es un sistema de 3 picos con pronunciada elevación respecto a los valles circundantes y a los macizos cercanos, es por ello que puede ser divisado con normalidad a 60 km de distancia o a 100 km desde la costa de Chimbote. Los picos norte y sur tienen la cara oeste (la que da al Callejón de Huaylas) con una pendiente moderada, concentrando casi el 70% del área glaciar. Contrariamente, la cara este de estos picos cae de manera abrupta en paredes de roca que sobrepasan los 70° de inclinación, la caída inicia desde la cima a 6757 m s.n.m. hasta los 5400 m s.n.m. donde se encuentra la lengua glaciar.
El 10 de agosto de 2017 una expedición científica del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) a la cumbre del Huascarán Sur con el objetivo de evaluar la dinámica glaciar y los efectos del cambio climático, determinó la nueva altura utilizando un equipo GPS diferencial en 6757 m s.n.m.
La penúltima lectura fue en 1972 realizada por el Instituto Geográfico Militar (IGM) y la altura determinada fue de 6747 m s.n.m. con el método de fotogrametría aérea. La lectura más popular es la de la expedición científica austroalemana de 1932 que determinó la altura en 6768 m s.n.m. con el método de fotogrametría terrestre.
Con el mismo método del 2017, utilizando un equipo GPS diferencial, se recalculó la altura del Aconcagua el 2012 (1 m más respecto a la altura anterior) y el K2 el 2014 en los Himalayas (2 m menos).
La montaña se localiza enteramente sobre región bioclimática Janca, el cual presenta un clima polar, nival o gélido de alta montaña. Las precipitaciones son sólidas manifestándose como nieve y granizo y conformando lenguas glaciares entre los meses de noviembre y abril.
Las formaciones geológicas identificadas gradan desde el jurásico superior al cuaternario reciente, y están constituidas por rocas sedimentarias, volcánicas, intrusivas y depósitos del cuaternario, que cubren las formaciones de Chicama, Chimú, Santa, Carhuaz, Calipuy. Asimismo presenta rasgos estructurales, pliegues y fallas, como la falla de la cordillera Blanca que forma el batolito del mismo nombre.
Las estructuras geológicas en el área son muy complejas, las formaciones jurásicas y cretáceas están fuertemente plegadas y falladas. Estas deformaciones se deben a la orogénesis andina de fines del cretáceo y a los fenómenos subsiguientes de emplazamiento del batolito de la cordillera Blanca y al movimiento espirogénico que afectó en general a los Andes. Las rocas sedimentarias que afloran en el área de estudio están afectadas por varios pliegues, con orientación predominante noroeste-sureste, coincidiendo con la dirección de la cordillera de los Andes. Estos pliegues están cortados por fallas de diversa magnitud.
La más alta montaña, Huascarán, fue una vez una mujer que tuvo numerosos hijos. El marido de Huascarán, Canchón, fue seducido por Sutoc quien era una mejor cocinera. Celosa, Huascarán castró a su marido y luego huyó seguida por sus hijos, el mayor la acompañaba de cerca, mientras que el menor iba bastante lejos. El hijo favorito fue cargado por Huascarán en su espalda. Cuando se sentaron a descansar, toda la familia se transformó en la Cordillera Blanca, y sus lágrimas causaron los arroyos que dieron forma al Río Santa y Marañón. Canchón se volvió piedra y llegó a ser la más bella montaña de la Cordillera Negra. Su amante Sutoc y sus hijos también se transformaron en otras montañas de la Cordillera Negra y sus lágrimas crearon los cauces y arroyos de esa región.
Ascensiones históricas (1870-1932)
El naturalista italiano Antonio Raimondi estudió el lado norte del macizo, alcanzando los 4800 m s. n. m. en la punta Portachuelo camino al pueblo de Yanama. Raimondi fue el primer estudioso que recorrió toda la región con el fin de estudiar el potencial minero de este, consignando los resultados en su libro "Ancachs y sus riquezas minerales" de 1873.