Houari Boumédiène (en árabe, هواري بومدين, a veces transcrito al castellano como Huari Bumedián) (Guelma, 23 de agosto de 1932-Argel, 27 de diciembre de 1978) fue un militar y político argelino que fue el segundo jefe de Estado de la Argelia independiente desde 1965 hasta su muerte en 1978. Desempeñó el cargo de Presidente del Consejo Revolucionario de Argelia desde el 19 de junio de 1965 hasta el 12 de diciembre de 1976 y posteriormente como Presidente de Argelia hasta su muerte.
Nacido en Guelma, Mohammed ben Brahmin Boukharouba fue educado en el Instituto Islámico de Constantina. En 1955, se unió al Frente de Liberación Nacional (FLN) y adoptó el nombre de guerra Houari Boumediene. En 1960, había ascendido en las filas de la organización hasta convertirse en el comandante del ala militar del FLN.
Después de la victoria del FLN sobre los franceses en la guerra de Independencia de Argelia en 1962, Boumediene se convirtió en el Ministro de Defensa en el nuevo gobierno de Argelia. Sin embargo, en junio de 1965, derrocó al presidente Ben Bella en un golpe de Estado incruento antes de proceder a abolir el parlamento de Argelia junto con su constitución y finalmente convertirse en el jefe de Estado interino del país. En la década de 1970, Boumediene inició una restauración gradual del parlamentarismo y las instituciones civiles en Argelia. Este proceso terminó con la adopción de la nueva constitución en 1976. Posteriormente, siguió políticas socialistas árabes y panarabistas. También se opuso firmemente a Israel y ofreció asistencia logística a los movimientos anticoloniales y a los luchadores por la libertad en todo el mundo árabe y África.
Desde principios de 1978, Boumediene apareció cada vez menos en público. Murió el 27 de diciembre de 1978, después de un tratamiento fallido para una forma rara de cáncer de sangre, la macroglobulinemia de Waldenström. A su funeral asistieron dos millones de personas.
Infancia e inicios en la política
Mohamed Ben Brahim Boukharouba nació en Aïn Hesseinia, cerca de la ciudad de Heliópolis (en la provincia de Guelma), de padre árabe y madre bereber pobre de Constantina. Ya siendo muy joven fue testigo de los acontecimientos sangrientos del 8 de mayo de 1945 en Sétif y Guelma:
Durante la década de 1940 emprendió estudios coránicos en el Instituto Kettania de Constantina, y después los prosiguió en el Instituto Zitouna de Túnez, para dirigirse posteriormente hacia el Instituto al-Azhar de El Cairo.
En 1955 regresó a Argelia, donde se unió al Ejército de Liberación Nacional (ALN). Muy rápidamente, se hizo notar y ocupó el puesto de jefe del Estado Mayor. Una vez lograda la independencia, pasó a ser vicepresidente y ministro de Defensa bajo el Consejo de la Revolución, por entonces presidido por Ahmed Ben Bella (1916-2012). Al no compartir las orientaciones políticas de Ben Bella, el 19 de junio de 1965 llevó a cabo un golpe de Estado, al término del cual se convirtió en el nuevo presidente de Argelia. Bajo su dirección, se emprendieron varias acciones con el objetivo de atenuar, en el plano interior, las tensiones nacidas de la Guerra de Independencia.
En 1968 consiguió hacer evacuar la última base militar ocupada por Francia en Mers el Kébir, cerca de Orán. Mientras, en el plano económico, optó por un modelo socialista, construyendo sobre la base de esta vía muchas fábricas y escuelas. Asimismo, el 24 de febrero de 1971, en nombre del principio de la recuperación de las riquezas nacionales, nacionalizó los hidrocarburos, en gran perjuicio de las empresas francesas.
En diciembre de 1967, un intento de golpe de Estado llevado por sus opositores es rechazado. En abril de 1968, es el objetivo de una tentativa de asesinato y es herido de bala. Se niega, sin embargo, a que los atacantes sean ejecutados.
El lema del proyecto de la Revolución Agraria emprendida por Boumédiène era “la tierra para el que la trabaje”. Los derechos de los propietarios no explotadores fueron nacionalizados, y fueron otorgados a aquellos quienes trabajaban la tierra directamente, esto es, los fellah sin tierra. La revolución agraria buscaba emancipar al fellah, tradicionalmente desposeído, otorgándole poder sobre las relaciones de producción de las que dependía su subsistencia.
En julio de 1973 se censaron cinco millones de hectáreas y un millón de tierras cultivables, de las cuales 6300 habían sido cedidas por particulares al Consejo Nacional de la Revolución Agraria. La suma total de las tierras fue distribuida y su explotación concedida a unas 54 000 familias campesinas, que representaban aproximadamente 350 0000 personas.
La revolución agraria se estableció con dos propósitos y como una revolución de doble naturaleza. El primer objetivo, en su dimensión económica y social, era el de invertir el proceso de concentración de la propiedad de la tierra y liquidar las últimas secuelas de la colonización; cuyas consecuencias, como el éxodo rural y el agravamiento de las disparidades económicas y culturales entre las ciudades y el campo y las disparidades culturales entre las ciudades y el campo, se consideraban iban en contra de la estrategia de desarrollo del país. En segundo lugar, en su dimensión política, no pretendía la abolición del derecho a la propiedad como tal, pero sí eliminar la posibilidad de explotar a los trabajadores o dejar las tierras abandonadas e inservibles.
El espíritu de la revolución agraria quedó recogido en el artículo 20 del capítulo II, “Du Socialisme” de la Constitución de 1976. Según prescribe la Constitución, la Revolución Agraria pretendía crear un nuevo modelo de sociedad que contribuyera a lograr una Argelia en la cual sus diferentes regiones urbanas y rurales se desarrollaran en condiciones de igualdad y armonía. Los objetivos de la Revolución Agraria incluyen destruir las bases materiales de la explotación del hombre por el hombre; romper las ataduras del viejo orden económico sentar las bases de nuevas relaciones sociales en el medio rural; eliminar las disparidades entre la ciudad y el campo, e instituir el trabajo productivo en el campo establecer el trabajo productivo como base central de la organización económica en el campo.
La revolución agraria aspiraba tanto a la modernización de las técnicas de la agricultura así como a la transformación de las relaciones sociales en el sector. En última instancia, se pretendía elevar las condiciones de vida de las zonas rurales e integrar la posición del campesinado en el centro de la vida económica y cultural del país.
Uno de los objetivos concretos de la revolución agraria era el de suprimir los intermediarios y cualquier elemento de especulación en la comercialización del producto agrícola. Siguiendo el diseño institucional de la revolución, los beneficiarios de las tierras canalizaron la producción agrícola a través de la Cooperativa Argelina de Productos Agrícolas (CAPA), que actuaba en el nivel de los pueblos socialistas. A nivel estatal se prescribió la existencia de un organismo encargado de dirigir las ventas al exterior, en función de la demanda interna: la Oficina de Frutos y Verduras de Argelia (OFLA).
Diseño institucional y estructura del modelo agrario
La unidad básica de la revolución fue la Cooperativa de Producción Agrícola (CPA). Estas cooperativas eran asociaciones flexibles y voluntarias de pequeños campesinos que cultivaban una parcela de una media de 10 hectáreas, esto es, el tamaño medio calculado por el gobierno necesario para mantener a una familia. Los miembros de la cooperativa debían trabajar en común para coordinar su trabajo, gestionar conjuntamente sus ingresos y cosechas y compartirlos entre los otros miembros de la cooperativa. Estas cooperativas se encontraban emplazadas a lo largo del norte de Argelia, y se destinaron esfuerzos a que no se concentrasen excesivamente en determinadas áreas, generando así una distribución desigual en el territorio. En 1974, se calculó que estas cooperativas controlaban alrededor del 20 % de las tierras cultivables de Argelia.