Holguín es una ciudad y municipio de Cuba, situada en la región oriental del país. Es la capital de la provincia homónima desde la reorganización político-administrativa de 1976, cuando dejó de formar parte de la antigua provincia de Oriente. Con una población estimada de alrededor de 344 000 habitantes, se encuentra entre las principales ciudades del país por su desarrollo económico, cultural e histórico.
Fundada oficialmente en 1545, la ciudad destaca por su trazado urbano colonial, su dinamismo cultural y su relevancia como centro de servicios, comercio y educación en el oriente cubano. Conocida como "la Ciudad de los Parques", destaca por la abundancia de plazas que estructuran su diseño urbano.
Otro sitio emblemático es la Loma de la Cruz, una elevación de 261 metros sobre el nivel del mar, coronada por una cruz colocada en 1790 por el fraile franciscano Francisco Antonio de Alegría. Desde su cima, a la que se accede por una escalinata de 458 peldaños, se obtienen vistas panorámicas de la urbe.
Holguín también es reconocida por su vida cultural activa, siendo sede de eventos como las Romerías de Mayo, que reúnen a artistas y jóvenes creadores de Cuba y el extranjero, consolidando su papel como centro del arte joven en el país.
El municipio de Holguín se encuentra ubicado en la región oriental de Cuba, al centro oeste de la provincia del mismo nombre.
Limita al norte con los municipios de Gibara y Rafael Freyre; al sur con Cacocum y Báguanos; al este con Báguanos y Rafael Freyre; y al oeste con el municipio de Calixto García.
El territorio se sitúa aproximadamente a 740 kilómetros al este de La Habana, la capital del país.
El nombre de la ciudad proviene del apellido del capitán español García de Holguín, quien recibió estas tierras como encomienda a mediados del siglo XVI. García de Holguín formaba parte de las huestes de Diego Velázquez de Cuéllar durante la colonización de la isla de Cuba.
En 1545, la Corona Española le otorgó estas tierras al noreste de la isla, que pronto comenzaron a conocerse como “los campos de Holguín” o “Hato de Holguín”.
Con el paso del tiempo, el asentamiento creció y se consolidó, adoptando oficialmente el nombre del apellido de su primer propietario. La villa fue fundada oficialmente en 1752 bajo el nombre de San Isidoro de Holguín, en honor al santo patrón San Isidoro Labrador, aunque el nombre fue abreviado popularmente como Holguín.
El gentilicio de los nacidos en este territorio es holguinero u holguinera, forma recogida en fuentes lexicográficas y de uso generalizado en Cuba. Este se aplica tanto a los habitantes del municipio y la ciudad de Holguín como a los de la provincia en su conjunto, y deriva directamente del topónimo Holguín.
La historia de Holguín se remonta al 28 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón arribó al puerto de Bariay, en la costa norte de la actual provincia de Holguín. Este evento marcó el inicio del contacto europeo con la isla de Cuba y el comienzo de una nueva era en la historia de la humanidad. Colón nombró el lugar como Puerto de San Salvador.
Durante su estancia en la región, los exploradores españoles no establecieron asentamientos permanentes, sino que se dedicaron a documentar lo descubierto. En la bahía y puerto de Gibara, que Colón denominó Río de Mares, envió una pequeña delegación compuesta por Rodrigo de Jerez y Luis de Torres hacia el interior de la isla en busca de alguna autoridad que los condujera hasta la corte del Gran Kan. Tras recorrer doce leguas, descubrieron el tabaco en una zona cercana a la actual ciudad de Holguín.
Entre 1510 y 1515, durante la conquista y colonización de la isla de Juana (nombre dado por Colón) o Fernandina (como se conoció posteriormente), el Adelantado Diego Velázquez fundó siete villas con sus respectivos gobiernos en todo el país. Los primeros repartimientos de tierras en el norte oriental de la isla fueron otorgados a vecinos de la villa de San Salvador de Bayamo. Aunque no se conoce con exactitud cuántas encomiendas fueron entregadas en el norte, se presume que no fueron muchas.
En 1515, el capitán extremeño García Holguín, perteneciente a los Golfín de Cáceres, adquirió a Bartolomé de Bastidas su encomienda de El Yayal, junto a su amigo y socio Diego de Lorenzana. En 1520, García Holguín partió hacia las tierras de Ulúa en la expedición comandada por Pánfilo de Narváez con el objetivo de apresar a Hernán Cortés.
Según la tradición, en 1545, Francisco García de Holguín trasladó la sede de su antigua encomienda de El Yayal al centro de un valle que denominó Cayo Llano, situado entre los actuales ríos Jigüe y Marañón, donde fundó un hato. A partir de este primer asentamiento ganadero, se fueron formando otros a su alrededor, como Uñas, Las Cuevas, Cacocum, Managuaco y Las Guazumas (Guásimas). La zona perteneció a la jurisdicción de Bayamo hasta 1752.
En 1692, se construyó la primera ermita católica del territorio en el sitio de Managuaco. En 1712, fue trasladada a Las Guazumas por petición de María de las Nieves Leyte Rodríguez, conocida como la "Eva holguinera". Por esa época, el alcalde ordinario de Bayamo, don Bartolomé Luis de Silva y Tamayo, visitó la región y convenció a los principales hateros y dueños de corrales para fundar un pueblo que facilitara las labores de administración. La idea fue bien recibida por los locales.
Entre 1715 y 1719, se trasladó la iglesia de Las Guazumas a Cayo Llano y se construyeron las primeras casas. El 3 de abril de 1720, se bendijo la iglesia y al día siguiente se celebró la primera misa en ella, en el día de San Isidoro de Sevilla, razón por la cual el pueblo pasó a llamarse San Isidoro de Holguín.