Hifikepunye Lucas Pohamba (Okanghudi, Ovambolandia, Namibia, 01935-08-18 18 de agosto de 1935) es un político namibio, presidente de Namibia desde el 21 de marzo de 2005 hasta el 21 de marzo de 2015.
Oriundo del antiguo distrito norteño de Owambo, asomado a la frontera de Angola, en el corazón de la región cultural del Ovambolandia, e hijo de un cacique rural, se educó en la misión anglicana Holy Cross de Onamunama y desde 1956 trabajó de oficinista en la mina de cobre de Tsumeb, unos 200 km al sur.
Esta industria tenía patrones sudafricanos, como sudafricana era la administración que desde 1920, por mandato de la Sociedad de Naciones, ejercía la tutela sobre todo el país, entonces llamado África del Sudoeste. En 1946 la ONU, en tanto que sucesora de la Sociedad de Naciones, ofreció sustituir el mandato por un fideicomiso, pero el Gobierno sudafricano respondió que su pretensión era anexionarse la antigua colonia alemana.
Como otros muchos jóvenes de su comunidad, Pohamba plantó cara a las indignidades de una administración extranjera que era a la vez colonial y racista. En 1959 regresó a su terruño y participó en la fundación de la Organización del Pueblo del Ovambolandia (OPO), movimiento de liberación nacional basado en la mayoritaria etnia ovambo y que recogió el testigo del Congreso Popular de Ovambolandia (OPC), fundado en agosto de 1957 por Herman Toivo ja Toivo. Cuando Toivo fue detenido, la presidencia de la OPO recayó en Sam Nujoma, un antiguo estibador portuario y obrero del ferrocarril que estaba en el punto de mira policial por ser el cabecilla de unas agitaciones sindicales y nacionalistas en la capital, Windhoek.
Desde este momento, aunque todavía no se conocían personalmente, las luchas políticas y las peripecias vitales de Pohamba y Nujoma discurrieron en paralelo, hasta convertirse el primero, seis años más joven, en uno de los hombres de mayor confianza y en la mano derecha del segundo. El 19 de abril de 1960, los cabecillas que permanecían en el país, Pohamba entre ellos, transformaron la OPO en la Organización Popular de África del Sudoeste (SWAPO), denominación que subrayaba el carácter nacional, libre de connotaciones tribales, del movimiento independentista, en cuya presidencia Nujoma fue confirmado.
En junio de 1961, mientras Nujoma hacía desde el exilio una elocuente propaganda de la causa soberanista, Pohamba fue arrestado y puesto bajo la jurisdicción del Comisionado Nativo, quien a su vez lo entregó a las autoridades tribales afectas a la Administración sudafricana. El castigo que sufrió Pohamba por sus actividades ilegales consistió en 24 bastonazos que le propinaron atado a una picota, como público escarmiento. Amenazado con la confiscación de las propiedades de su padre, el joven optó por marcharse del Ovambolandia.
Después de varios encontronazos con las autoridades en los límites con Angola y Bechuanalandia (actual Botsuana), colonias portuguesa y británica, respectivamente, Pohamba terminó en manos de los sudafricanos, que le enviaron contra su voluntad a trabajar a una mina en las cercanías de Johannesburgo. Antes de terminar el año, puso tierra de por medio y, cruzando por Bechuanalandia y la también colonia británica de Rhodesia del Norte (la actual Zambia), realizó un azaroso viaje de 3.000 km hasta que consiguió llegar a Dar es Salam, a tiempo para asistir en diciembre a la independencia de Tanganyka.
La capital de la futura Tanzania se convirtió en la Meca protectora de todos los nacionalistas y revolucionarios negros de África Austral que habían conseguido zafarse de la persecución de los poderes coloniales en sus respectivos países y que corrían a acogerse al generoso hospedaje del presidente Julius Nyerere. Allí, Pohamba entró en contacto por primera vez con Nujoma y otros dirigentes exiliados de la SWAPO. En mayo de 1962, mientras la SWAPO hacía preparativos para el caso de que tuviera que empuñar las armas contra el régimen sudafricano, Pohamba fue enviado por sus superiores de vuelta a Namibia con la orden de organizar células de resistencia.
La misión clandestina fracasó a las primeras de cambio, ya que cuando atravesaba Rhodesia del Sur (la actual Zimbabue), otra colonia británica, entonces federada a Rhodesia del Norte y regida por una administración blanca especialmente intolerante con los movimientos de emancipación negros, le capturaron y le metieron en un calabozo en Bulawayo. Al cabo de unas semanas fue deportado a Johannesburgo, donde la Policía le permitió trasladarse por tren a Windhoek. Allí fue detenido de nuevo, procesado por abandonar ilegalmente el país y sentenciado a seis meses de prisión, de los que cumplió cuatro; en diciembre de 1962 fue excarcelado y sirvió el resto de la condena en régimen de arresto domiciliario.
Pohamba consiguió por fin poner pie en su patria chica, pero en el Ovambolandia no tardo en verse envuelto en nuevos líos. En 1964, la participación en unos tumultos que enfrentaron a los partidarios locales de la SWAPO y los conservadores jefes tribales le concitó las iras policiales, debiendo escapar, junto con algunos compañeros, a través del corredor de Caprivi hasta Zambia, país que se disponía a proclamar la independencia del Reino Unido. Colocado bajo la protección del líder nacionalista y flamante presidente zambiano, Kenneth Kaunda, Pohamba se encargó de poner en marcha la primera oficina de la SWAPO en Lusaka y tomó parte en las conversaciones que condujeron a la absorción de la Unión Nacional Africana de Caprivi (CANU).
En marzo de 1966 Pohamba, Nujoma y otros dirigentes de la SWAPO se presentaron en Windhoek para rebatir el argumento de los sudafricanos ante el Tribunal Internacional de La Haya de que los exiliados lo eran por voluntad y de que eran libres de retornar al país. En efecto, nada más descender del avión que les trajo a casa, fueron apresados y deportados a Zambia. A pesar de ello, poco después, el Tribunal de La Haya dictaminó en contra de las reclamaciones de ilegalidad de la tutela sudafricana, sentencia que en octubre de 1966 indujo a la Asamblea General de la ONU a reclamar para la organización internacional la responsabilidad sobre el país. El Gobierno sudafricano no se dio por enterado y continuó ejerciendo su autoridad de facto.
Estos acontecimientos, que cerraban los cauces a una acción política más o menos viable, impelieron a la SWAPO, a través de su brazo armado, el SWALA (luego llamado Ejército Popular de Liberación de Namibia, PLAN), a iniciar la lucha armada, cuyo primer episodio, un choque con la Policía sudafricana, se registró en el Ovambolandia en agosto de 1966. Desde entonces, la ONU calificó de ilegal la ocupación sudafricana y condenó con creciente dureza las violaciones de los Derechos Humanos. En octubre de aquel año, la Asamblea General declaró expirado el fideicomiso sudafricano sobre el territorio y en junio de 1968 sustituyó por Namibia toda referencia en sus documentos a África del Sudoeste.
En el cuartel general de Dar es Salam, mientras Nujoma ejercía el supremo liderazgo político, militar y diplomático, Pohamba se desempeñó en la estructura administrativa del movimiento. En 1969 se hizo cargo de una vicesecretaría del Comité Central y luego desempeñó misiones de agente en Zambia y Argelia. Como representante en jefe de la SWAPO en África Noroccidental y África Oriental, jugó un papel instrumental en la exitosa campaña internacional de Nujoma, que en 1973 consiguió que la ONU reconociera al movimiento de liberación como el único representante legítimo del pueblo namibio. En 1974 comenzó a recibir adiestramiento militar y un año más tarde ascendió a secretario de Finanzas y Administración del Buró Político de la SWAPO, por decisión de una reunión de la ejecutiva celebrada en Lusaka.
En los 15 años siguientes, Pohamba fue consolidando su posición en la cúpula dirigente del movimiento de liberación en el exilio. Responsable desde 1979 de operaciones civiles y militares en los cuarteles de Angola (cuyo Gobierno marxista, aupado al poder en 1975, se convirtió en el aliado más estrecho de los independentistas namibios, ya que compartían enemigo en el campo de batalla) y Zambia, en 1981 voló a la URSS para realizar un cursillo de teoría política en la Universidad Patricio Lumumba de la Amistad de los Pueblos, en Moscú.