La hidradenitis supurativa o hidrosadenitis supurativa (HS) conocido vulgarmente como golondrino o poporo es una enfermedad de la piel que presenta múltiples abscesos en axilas, debajo de las mamas, en las ingles o región perianal.
Esta enfermedad fue descrita en 1839 por el médico francés Alfred Velpeau.
Se ha descrito susceptibilidad genética, tabaquismo, obesidad, fricción, una respuesta inmunitaria alterada y anomalías hormonales, entre otros.
Existen indicadores que orientan a una cierta base hereditaria entre ciertos grupos étnicos y otros que apoyan una base probablemente autoinmune. Los cultivos de material de muestras para estudios bacteriológicos arrojan frecuentemente resultados negativos
Clasificación según su gravedad
Estadio I: Formación de abscesos (únicos o múltiples), sin trayectos fistulosos, ni cicatrización.
Estadio II: Abscesos recurrentes, únicos o múltiples, pero ampliamente separados, con formación de trayectos fistulosos y con cicatrices.
Estadio III: Presencia de múltiples trayectos fistulosos interconectados y abscesos que afectan a áreas enteras.
La mayoría de los casos se diagnostican en el estadio II de la Clasificación de Hurley, lo que evidencia el retraso habitual en su diagnóstico. Solo cerca de 1% de los pacientes progresan al estadio III.
Cuando la lesión no responde al tratamiento clínico y se cronifica, puede ocasionalmente evolucionar a la malignización, generando un cáncer de piel.
En esencia, se trata de un proceso inflamatorio crónico del epitelio folicular, caracterizado por la presencia de lesiones supurativas con distribución simétrica, cuya localización predominante es a nivel de las axilas, surco submamario (zonas bajo las mamas) e ingles. Las lesiones son recurrentes y se acompañan de dolor profundo e intenso. En definitiva, se trata de grupos de abscesos o "infecciones" tipo forúnculos subcutáneos (aunque algunas veces incluso están libres de bacterias). La enfermedad no es contagiosa.
El diagnóstico es exclusivamente clínico y se basa en tres características:
la localización de las lesiones en áreas intertriginosas, principalmente en las axilas o las ingles
la presencia de alguna de las lesiones consideradas típicas, incluyendo forunculosis o abscesos o cicatrices
el curso de la enfermedad presenta múltiples recurrencias.
Esta enfermedad no tiene actualmente curación, aunque sí tratamiento. En primera instancia, se utilizan antibióticos del grupo de las tetraciclinas (Doxiciclina, Minociclina) y lincosamidas (Clindamicina), además de Ozenoxacino. En los casos más graves (estadio II en adelante) se encuentra actualmente el uso de diversos medicamentos biológicos, como adalimumab, secukinumab y bimekizumab, que se utilizan también para tratar otras enfermedades de la piel. Los drenajes de los abcesos suelen ser de gran ayuda para calmar la inflamación y el dolor de los pacientes.