Hermanos Musulmanes o Hermandad Musulmana (en árabe: جَمَاعَة الإخْوان الْمُسْلِمِين, romanizado: Jamaʔat al-ʔiḵwān al-muslimīn, lit. 'Sociedad de los Hermanos Musulmanes'; frecuentemente llamada الإخْوان اَلْمُسْلِمُون, al-ʔiḵwān al-muslimūn, 'Hermanos musulmanes' o simplemente الإخْوان, al-ʔiḵwān, 'Los Hermanos') es una organización islamista, esto es, una organización política con un ideario basado en el islam y considerada terrorista por los gobiernos de Rusia, Estados Unidos, Argentina, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, y Egipto, entre otros.
El objetivo declarado de esta organización islamista es inculcar el Corán y la Sunna como el "único punto de referencia para ordenar la vida de la familia musulmana, el individuo, la comunidad y el Estado". La organización busca hacer de los países musulmanes califatos islámicos unificados es la creación de un califato islámico mundial basado en la ley de la Sharia. También fueron los responsables de la creación de Hamás, una organización política predominante en la franja de Gaza, que creció combatiendo contra el ejército israelí durante la primera y segunda intifada. Los partidarios de la Hermandad Musulmana son sospechosos de haber creado el conocido grupo terrorista Al-Qaeda y por el asesinato de opositores políticos como el primer ministro egipcio Mahmoud an-Nukrashi Pasha.
Originalmente era un grupo fundamentalista, en la actualidad es una organización de amplia base social. Tras producirse el golpe de Estado en Egipto de 2013, la hermandad y sus organizaciones satélites fueron ilegalizadas por las autoridades egipcias.
Hoy en día, los Hermanos Musulmanes emplean en gran medida un enfoque basado en la "paciencia" y la Taqiyya —que conlleva una infiltración gradual y la transformación a largo plazo de las leyes, la cultura y las costumbres de las sociedades occidentales y no islámicas— con el objetivo último de socavar y abolir el estado de derecho, la Constitución y los sistemas jurídicos de diversos Estados laicos o cristianos, para sustituirlos por completo por la ley islámica y coránica —autoritaria y totalitaria— conocida como Sharia, la cual se define como incompatible con los derechos humanos y civiles, la igualdad de género y la libertad de expresión.
La Sociedad de los Hermanos Musulmanes fue fundada en el año de 1928 en la ciudad de Ismailía, centro administrativo del canal de Suez en esa época, por Hasan al-Banna. Al-Bana contaba con apenas 21 años cuando formó la Sociedad Religiosa, era un destacado profesor de su comunidad dotado de una gran habilidad para la oratoria y una profunda fe en los preceptos islámicos. De igual manera, tras varios viajes a través de las regiones septentrionales de Egipto y su estancia en la ciudad de Ismailiya, se había percatado de la pérdida de valores a la que era sometido el pueblo egipcio debido a la fuerte influencia que ejercía, sobre éste, el poder británico. De esta forma, la preocupación principal de al-Bana se centraba en la restitución de los valores islámicos en la sociedad egipcia y la independencia de cualquier injerencia colonial. Su lema principal fue: "El Islam es la solución". Tras su formación, se fueron agregando varias secciones a lo largo de la zona en derredor del canal de Suez y, conforme el movimiento fue adquiriendo fuerza y notoriedad en Egipto, se fue expandiendo a lo largo de todo el país. El objetivo de esta sociedad, en un principio, era extender los principios morales islámicos y hacer obras de beneficencia; su carácter era meramente religioso.
La politización del islam fue una de las características ideológicas fundamentales. A finales de la década de 1920, Al-Bana imprimió y distribuyó una petición sobre reformas educativas. Tras su primera crisis interna, en 1931-1932, se eliminó la disposición de no participación política, que todas las sociedades islámicas de beneficencia incluían en sus estatutos generales. El objetivo de la Sociedad pasó a definirse en términos de «alcanzar los objetivos y aspiraciones de la nación», y no simplemente como la prestación de asistencia social a una comunidad local de musulmanes mediante la creación de instituciones benéficas.
En 1933, cuando Hasan al-Bana fue transferido a El Cairo, la base central de operaciones de la Sociedad se trasladó a la capital egipcia. Hasan al-Bana se convirtió en el «guía supremo» de la Sociedad y envió difusores de su doctrina a todo lo largo del país. La labor de la Hermandad se convirtió, desde un principio, en un activismo social: fundó escuelas, organizó cursos religiosos, enseñó literatura, instaló hospitales y centros de salud, construyó mezquitas e, incluso, instaló varias empresas. Gran parte del éxito de la Hermandad se debe a que su discurso no estaba dirigido a un sector o clase particular sino a todos los creyentes de la fe. El mensaje del Islam, señalaba al-Bana y otros reformistas, es universal y su alcance va mucho más allá de una simple práctica de la fe: es política, sociedad, economía, derecho y cultura.
El periodo de 1936 a 1952 estuvo caracterizado por su fuerte actividad política y por la creciente expansión del movimiento. Una vez que el movimiento había crecido en estructura, al-Bana definió claramente el objetivo final del movimiento: la dawwa. Pero Hasan al-Bana veía a la dawwa o invitación a Dios en un aspecto más grande, ya que no se limitaba a la simple prédica del islam bajo un esquema de misionero, su objetivo era de mayor alcance ya que esta prédica tenía que hacerse a los propios musulmanes: exigía el regreso a un "verdadero Islam". Después de la firma del Tratado Anglo-Egipcio de 1936, el movimiento decidió diversificar sus áreas de interés y expandirlas más allá de sus fronteras. Debido a que la causa palestina cobraba más importancia en el mundo árabe Hasan al-Bana hizo propia la causa palestina, lo que le llevó a tener una mayor presencia en el Oriente Próximo, principalmente en Siria, y le otorgó un mayor prestigio entre los árabes. La evidente cooperación entre judíos y británicos comenzaba a ser una preocupación persistente entre los miembros de la Hermandad.
En 1941, Hasan al-Bana fue encarcelado por algún tiempo debido a su fuerte campaña en contra de los británicos. Durante este tiempo, el Movimiento de Oficiales Libres tenían una relación cordial con la hermandad, a pesar de esto, cada uno mantenía sus propias líneas de acción política.
Hasan al-Bana creó un cuerpo paramilitar, clandestino, dentro de la Hermandad, desconocido incluso para algunos miembros del partido. El objetivo de la Sección Especial, nombre con el que denominó a la rama militar, consistía, en un principio, en realizar ataques y operaciones de sabotaje en contra de las fuerzas británicas y sus instalaciones. Mientras tanto, en la esfera pública, las actividades de la Hermandad se centraban en los aspectos sociales de la vida ganando más seguidores, principalmente en las zonas rurales de Egipto, y haciendo cada vez más notoria su presencia en la vida política del país.
En la década de los años 40, los Hermanos Musulmanes tuvieron que enfrentar la competencia por el poder con los comunistas que habían adquirido una presencia importante en el país gracias, principalmente, a su alianza con el partido Wafd. La lucha fue, en algunos momentos, de acuerdo a la propia izquierda, más violenta en contra de ellos que en contra de los mismos británicos.
Tras la partición de Palestina, los Hermanos Musulmanes apoyaron a los árabes con la participación de miembros de la Sección Especial en la guerra de 1948 en contra de las fuerzas israelíes. Si bien la derrota fue contundente, los Hermanos salieron de este conflicto como una fuerza armada capaz de hacer frente al gobierno Egipcio. La política de los Hermanos se radicalizó en estos años acusando al gobierno de venderse ante los británicos y no defender la identidad islámica del país. Los actos de violencia ya no eran cometidos exclusivamente en contra de las autoridades extranjeras; ahora eran sujetos de estas acciones tanto miembros del gobierno, cuanto políticos y jueces. Esto provocó que el gobierno de Egipto reaccionara y decidiera tomar acciones al respecto: en diciembre de 1948, el primer ministro, Mahmoud an-Nukrashi Pasha, ordenó la disolución de la Sociedad, la confiscación de sus bienes y el encarcelamiento de algunos de sus miembros. Estas acciones acrecentaron el descontento de la Sociedad con el gobierno y condujo al asesinato de Mahmoud an-Nukrashi por un miembro de la Hermandad en diciembre del mismo año. Las represalias no tardaron en llegar y el 12 de diciembre de 1949, Hasan al-Bana fue asesinado.