Hermann Wilhelm Göring (también escrito Goering; pronunciación, [ˈɡøː.ʁɪŋ]; Rosenheim, 12 de enero de 1893-Núremberg, 15 de octubre de 1946) fue un político, militar y aviador alemán, quien fue comandante en jefe de la Luftwaffe y criminal de guerra nazi. Fue miembro prominente del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) y uno de los líderes del régimen de Adolf Hitler. As de la aviación durante la Primera Guerra Mundial, fue galardonado con la medalla Pour le Mérite. Asimismo, fue el último comandante de la Jagdgeschwader I, la unidad de cazas de combate que había liderado Manfred von Richthofen, el Barón Rojo, con un récord de derribo de 22 aviones enemigos.
Miembro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán desde sus primeros tiempos (el partido se fundó en 1920 y Göring se hizo miembro en 1922), resultó herido el 9 de noviembre de 1923 durante el fallido golpe de Estado conocido como el Putsch de la cervecería. Mientras recibía tratamiento por sus heridas, desarrolló una adicción a la morfina que persistió hasta el final de sus días. Después de que Hitler se convirtió en canciller de Alemania en 1933, fue nombrado ministro sin cartera en el nuevo gobierno. Fundó la Gestapo ese mismo año y puso al frente a Heinrich Himmler. Tras el establecimiento del régimen nazi, Göring acumuló poder y capital político para convertirse en el segundo hombre más poderoso del Tercer Reich. Fue nombrado comandante en jefe de la Luftwaffe, la fuerza aérea, en marzo de 1935, cargo que ostentó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Antes de la campaña de bombardeos sistemáticos sobre Alemania por parte de los Aliados, disfrutó de gran popularidad entre el pueblo alemán. En 1940 se encontraba en el cenit de su poder e influencia y como ministro al frente del Plan Cuatrienal (Vierjahresplan), en el que tenía la tarea de movilizar a todos los sectores de la economía para la guerra, puso a numerosas agencias gubernamentales bajo su control, que lo ayudaron a convertirse en uno de los hombres más ricos del país. En 1938, Hitler lo designó sucesor y representante suyo en todas las instituciones. Después de la caída de Francia en 1940, le concedió el rango de Reichsmarschall, un cargo superior al del resto de comandantes de la Wehrmacht.
A medida que avanzaba la Segunda Guerra Mundial, la posición de Göring ante Hitler y el público alemán disminuyó después de que la Luftwaffe demostrase ser incapaz de evitar el bombardeo aliado de las ciudades alemanas y el reabastecimiento de las fuerzas del Eje rodeadas en la batalla de Stalingrado. Por ello, se retiró cada vez más de los asuntos militares y políticos para dedicar su atención a la adquisición de propiedades y obras de arte, muchas de las cuales fueron robadas a víctimas judías del Holocausto. Informado el 22 de abril de 1945 de la intención de Hitler de suicidarse, decidió enviarle un telegrama en el que le pedía permiso para asumir el control del Reich. Considerándolo un acto de traición, el Führer le retiró todos sus cargos, lo expulsaría del partido y ordenó su arresto.
Acabada la guerra, fue procesado en los juicios de Núremberg y declarado culpable de conspiración, crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El 1 de octubre de 1946 fue sentenciado a morir en la horca, pero se suicidó unas horas antes de su ejecución con la ingesta de cianuro de potasio.
Nació el 12 de enero de 1893 en el sanatorio Marienbad en Rosenheim, Baviera. Su padre, Heinrich Ernst Göring (1839-1913), exoficial de caballería, había sido el primer gobernador general del protectorado alemán de África del Sudoeste (actual Namibia). Heinrich tuvo tres hijos de un matrimonio anterior. Hermann fue el cuarto de cinco hijos de la segunda esposa de Heinrich, Franziska Tiefenbrunn (1859-1943), campesina bávara. Los hermanos mayores de Göring fueron Karl, Olga y Paula; su hermano menor era Albert. En el momento en que nació, su padre se desempeñaba como cónsul general en Haití y su madre había regresado brevemente a casa para dar a luz. Dejó al bebé de seis semanas con un amigo en Baviera y no volvió a verlo durante tres años, cuando ella y su esposo regresaron a Alemania.
Su padrino era Hermann Epenstein, un acaudalado médico y empresario judío que su padre había conocido en África. Epenstein proporcionó a la familia Göring, que sobrevivía de la pensión de Heinrich, primero una casa familiar en Friedenau (Berlín), y luego un pequeño castillo llamado Veldenstein, cerca de Núremberg. La madre de Göring se convirtió en amante de Epenstein por esta época, en una relación que duró unos quince años. Epenstein recibió el título de ritter (caballero) von Epenstein gracias a su servicio y las donaciones a la Corona.
Interesado en una carrera como soldado desde muy temprana edad, le gustaba jugar con soldados de juguete y vestirse con el uniforme Bóer que su padre le había regalado. Fue enviado a un internado a los once años, donde la comida era pobre y la disciplina muy estricta. Vendió un violín para pagar su boleto de tren a casa, para luego quedarse en cama, fingiendo enfermedad, hasta que le dijeron que no tendría que regresar. Continuó disfrutando de los juegos de guerra, simulando asediar el castillo de Veldenstein y estudiando leyendas y sagas teutónicas. Practicó alpinismo, escalando picos en Alemania, en el macizo del Mont Blanc y en los Alpes austríacos. A los dieciséis años fue enviado a una academia militar en Lichterfelde (Berlín), de donde se graduó con honores. Durante los juicios de crímenes de guerra de Núremberg en 1946, el psicólogo Gustave Gilbert estimó su CI en 138.
Se unió al Regimiento Príncipe Guillermo (112.ª Infantería, Guarnición: Mülhausen) del Ejército de Prusia en 1912. Al año siguiente, su madre tuvo una pelea con Epenstein, por lo que la familia se vio obligada a abandonar Veldenstein y se mudó a Múnich; su padre murió poco después. Cuando comenzó la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914, estaba estacionado en Mülhausen (Mulhouse) con su regimiento.
Durante el primer año de la Primera Guerra Mundial, Göring sirvió en su regimiento de infantería en el área de Mülhausen, una plaza fuerte a menos de dos km de la frontera francesa. Fue hospitalizado con reumatismo, como resultado de la humedad de la guerra de trincheras. Mientras se recuperaba, su amigo Bruno Loerzer lo convenció de transferirse a lo que se convertiría, en octubre de 1916, en las Luftstreitkräfte («fuerzas de combate aéreo») del Deutsches Heer, pero su solicitud fue denegada. Más tarde ese año, voló como observador de Loerzer en el Feldflieger Abteilung 25 (FFA 25); para esas fechas ya se había transferido informalmente. Fue descubierto y sentenciado a tres semanas de confinamiento en el cuartel, pero la condena nunca se llevó a cabo. Para cuando se suponía que debía imponerse, la asociación de Göring con Loerzer se había hecho oficial. Fueron asignados como un equipo a la FFA 25 en el Quinto Ejército del príncipe Guillermo de Prusia. Volaron en misiones de reconocimiento y bombardeo, por las cuales el príncipe impuso tanto a Göring como a Loerzer la Cruz de Hierro de primera clase.
Después de completar el curso de entrenamiento de piloto, fue asignado a la Jagdstaffel (Jasta) 5. Herido de gravedad en la cadera en combate aéreo, tardó casi un año en recuperarse. Luego fue transferido a la Jagdstaffel 26, comandada por Loerzer, en febrero de 1917. Constantemente obtuvo victorias aéreas hasta mayo, cuando fue asignado para comandar la Jagdstaffel 27. Sirviendo con las Jastas 5, 26 y 27, continuó obteniendo victorias. Además de sus Cruces de Hierro (de primera y segunda clase), recibió la Orden del León de Zähringen con espadas, la Orden de Federico, la Orden de Hohenzollern con espadas de tercera clase y, finalmente, en mayo de 1918, la codiciada Pour le Mérite. Según Hermann Dahlmann, que conocía a ambos hombres, Göring hizo que Loerzer ejerciera presión por el premio. Terminó la guerra con veintidós victorias. Una exhaustiva revisión de posguerra de los registros de bajas de los Aliados mostró que dos de sus victorias otorgadas eran dudosas, tres eran posibles y diecisiete eran ciertas o muy probables.