Herbert Marcuse (pronunciación en alemán: /maɐ̯ˈkuːzə/; Berlín, 19 de julio de 1898-Starnberg, 29 de julio de 1979) fue un filósofo y sociólogo germano-estadounidense de origen judío asquenazí. Es una de las principales figuras de la primera generación de la Escuela de Fráncfort.
Las obras más conocidas de Herbert Marcuse son Eros y civilización (1955) y El hombre unidimensional (1964). Sus estudios marxistas inspiraron a numerosos intelectuales radicales y activistas políticos durante las décadas de 1960 y 1970, y ejercieron una influencia considerable sobre posteriores corrientes de la teoría crítica.
Herbert Marcuse nació el 19 de julio de 1898 en Berlín, hijo de Carl Marcuse y Gertrud Kreslawsky. La familia Marcuse pertenecía a la alta burguesía alemana judía y estaba bien integrada en la sociedad alemana. Marcuse se trasladó desde Berlín al suburbio de Charlottenburg, centro del Berlín occidental. Su educación formal comenzó en el Mommsen Gymnasium y continuó en el Kaiserin-Augusta Gymnasium de Charlottenburg entre 1911 y 1916. En 1916 fue reclutado por el Ejército Imperial Alemán, aunque durante la Primera Guerra Mundial solo trabajó en establos militares en Berlín. Pasó todo su servicio militar en Alemania. Mientras estaba en Berlín, logró obtener permiso para asistir a clases en la Universidad de Berlín mientras aún se encontraba en servicio activo.
Ingresó al Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) en 1917. Durante la Revolución de Noviembre de 1918, en la que se involucró activamente, fue elegido miembro del consejo de soldados de Berlín-Reinickendorf, pero su participación allí fue muy breve, puesto que renunció al SPD en enero de 1919 en protesta por los asesinatos de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht que encabezaban el levantamiento espartaquista. Los crímenes fueron perpetrados por los Freikorps, pero con la anuencia del ministro de defensa Gustav Noske, miembro del SPD, lo que motivó a Marcuse a abandonar ese partido.
En 1919 asistió a la Universidad Friedrich Wilhelm de Berlín, donde cursó estudios de germanística durante cuatro semestres. En 1920 se trasladó a la Universidad de Friburgo para concentrarse en literatura alemana, filosofía, política y economía. Completó su tesis doctoral en la Universidad de Friburgo en 1922 sobre el Künstlerroman alemán, tras lo cual regresó a Berlín, donde trabajó en el sector editorial. Dos años después se casó con Sophie Wertheim, matemática de profesión.
Regresó a Friburgo en 1928 para escribir una habilitación bajo la dirección de Martin Heidegger, publicada en 1932 como Hegels Ontologie und die Theorie der Geschichtlichkeit. Este estudio fue escrito en el contexto del renacimiento hegeliano que se desarrollaba en Europa, con énfasis en la ontología de la vida y de la historia de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, la teoría idealista del espíritu y la dialéctica.Heidegger le había comunicado a Marcuse que, por ser judío, su habilitación en Friburgo no prosperaría, por este motivo Marcuse no presentó formalmente su tesis, pero Klostermann, el editor de Heidegger, la publicó de todos modos en 1932. Muy dedicado al estudio del marxismo, Marcuse se había ido distanciando de Heidegger, toda vez que este último se había acercado progresivamentea las ideas del nacionalsocialismo, tendencia que en noviembre de 1932, hizo pública en el periódico universitario de Friburgo llamando directamente a apoyar a Hitler, con el argumento de que el Führer representaba «la realidad actual y futura y su ley», Aunque Heidegger reconoció más tarde que había cometido un error de juicio en su apreciación de Hitler, Marcuse no aceptó sus disculpas, aseverando que las declaraciones y discursos de Heidegger entre 1933 y 1935 no fueron simples errores, sino una «traición a la filosofía». Con esto se marca el distanciamiento definitivo entre ambos filósofos.
Instituto de Investigación Social
En 1932, Marcuse dejó de trabajar con Heidegger, quien se afilió al Partido Nazi en 1933. Marcuse comprendió que no podría acceder a un puesto como profesor bajo el régimen de la Alemania nazi. Posteriormente fue contratado por el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Fráncfort. El instituto depositó sus fondos en Holanda anticipando la toma del poder por los nazis, por lo que Marcuse nunca llegó a trabajar en la escuela en Alemania. En cambio, comenzó su labor con el instituto en Ginebra, donde se había formado una oficina filial, tras abandonar Alemania nazi en mayo de 1933. Como miembro de la Escuela de Fráncfort, Marcuse desarrolló una teoría de la nueva etapa del capitalismo estatal y monopolista, describió las relaciones entre filosofía, teoría social y crítica cultural, y proporcionó un análisis y una crítica del nazismo alemán. Marcuse trabajó estrechamente con otros teóricos críticos mientras estuvo en el instituto.
Marcuse emigró a Estados Unidos en junio de 1934. Trabajó en la filial del instituto en la Universidad de Columbia entre 1934 y 1942. En 1942 se trasladó a Washington D. C. para trabajar en la Office of War Information y posteriormente en la Office of Strategic Services. Más adelante enseñó en la Universidad Brandeis y en la Universidad de California en San Diego. En 1940 obtuvo la ciudadanía estadounidense y residió en el país hasta su muerte en 1979. Aunque nunca regresó a vivir a Alemania, siguió siendo uno de los principales teóricos asociados a la Escuela de Fráncfort, junto con Max Horkheimer y Theodor W. Adorno, entre otros. En 1940 publicó Reason and Revolution, una obra dialéctica dedicada al estudio de Hegel y Karl Marx.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Marcuse trabajó inicialmente para la Oficina de Información de Guerra de Estados Unidos (OWI) de Estados Unidos en proyectos de propaganda antinazi. En 1943 fue transferido a la Research and Analysis Branch de la Office of Strategic Services (OSS), organismo precursor de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Dirigida por el historiador de Harvard William L. Langer, la rama de Investigación y Análisis (R&A) fue la mayor institución de investigación estadounidense en la primera mitad del siglo XX. En su apogeo, entre 1943 y 1945, empleó a más de mil doscientas personas, cuatrocientas de ellas destinadas en el extranjero. En muchos sentidos, fue el lugar donde nació la ciencia social estadounidense de posguerra, ya que entre sus integrantes se encontraban discípulos de algunos de los más prestigiosos profesores universitarios estadounidenses, así como numerosos intelectuales emigrados europeos.
En marzo de 1943, Marcuse se unió a su colega de la Escuela de Fráncfort Franz Neumann en la Sección de Europa Central de R&A como analista principal; allí se consolidó rápidamente como «el principal analista sobre Alemania».
Tras la disolución de la OSS en 1945, Marcuse fue contratado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como jefe de la sección de Europa Central, convirtiéndose en analista de inteligencia especializado en nazismo. Una recopilación de sus informes fue publicada en Secret Reports on Nazi Germany: The Frankfurt School Contribution to the War Effort (2013). Se retiró tras la muerte de su primera esposa en 1951.
Marcuse comenzó su carrera docente como teórico político en la Universidad de Columbia, y posteriormente continuó en la Universidad de Harvard en 1952. Trabajó en la Universidad Brandeis entre 1954 y 1965, y luego en la Universidad de California en San Diego entre 1965 y 1970. Fue durante su etapa en Brandeis cuando escribió su obra más conocida, El hombre unidimensional (1964).
Marcuse fue amigo y colaborador del sociólogo político Barrington Moore y del filósofo político Robert Paul Wolff, así como amigo del profesor de sociología de Columbia C. Wright Mills, uno de los fundadores del movimiento de la
Nueva Izquierda. En la «Introducción» a El hombre unidimensional, Marcuse escribió: «Quisiera enfatizar la importancia vital de la obra de C. Wright Mills».
Según algunos análisis, en la posguerra Marcuse habría rechazado la teoría de la lucha de clases y la preocupación marxista por el trabajo, afirmando en cambio, según Leszek Kołakowski, que dado que «todas las cuestiones de la existencia material han sido resueltas, los mandatos y prohibiciones morales ya no son relevantes». Consideraba la realización de la naturaleza erótica del ser humano como la verdadera liberación de la humanidad, lo que inspiró las utopías de Jerry Rubin y otros. Sin embargo, otros analistas de la biografía y obra de Marcuse no ven un «rechazo» de la lucha de clases en su postura, sino más bien su relativización: la necesidad del cambio social incluye la lucha de clases, pero no puede reducirse solo a ella, principalmente porque en la sociedad hay múltiples grupos sociales que buscan el cambio social con motivaciones diferentes, como asimismo, múltiples formas de opresión y represión que aspiran a la revolución como vía de salida, lo cual hace que la revolución esté determinada por una multiplicidad de posiciones subjetivas oprimidas o reprimidas.