Henry Jaynes Fonda (Grand Island, Nebraska, 16 de mayo de 1905-Los Ángeles, California, 12 de agosto de 1982) fue un actor de cine y teatro estadounidense, ganador de los premios Óscar, Globo de Oro, BAFTA y Tony. En 1999, la American Film Institute lo nombró la sexta mayor estrella masculina en la historia de Hollywood.
De 1935 a 1981, Fonda desarrolló una de las carreras más prolíficas (113 películas protagonizadas) y exitosas de la historia del cine. Los directores se lo rifaban para que trabajase a sus órdenes y él lo hacía con la mayor naturalidad, como si actuar fuese un sexto sentido. Se le empezó a conocer con el apodo de "One-Take Fonda" ("Fonda Una-Toma"), puesto que conseguía al instante bordar su papel, sin necesitar repetir decenas de veces las tomas. En sus primeros años demostró su valía en títulos como El camino del pino solitario de Henry Hathaway (1936), Solo se vive una vez de Fritz Lang (1937), Jezabel de William Wyler (1938), Tierra de audaces de Henry King (1939), El joven Lincoln (1939) y Corazones indomables (1939), estas últimas dirigidas por John Ford.
La década de los cuarenta fue la consagración absoluta, gracias, entre otras, a Las uvas de la ira (1940), de nuevo a las órdenes de John Ford, y por la que recibió su primera nominación al Óscar. La vida de ambos en esa época fue en paralelo, colaborando además en Pasión de los fuertes (1946), El fugitivo (1947) y Fort Apache (1948). La segunda nominación al Óscar la consiguió por Doce hombres sin piedad de Sidney Lumet (1957).
También trabajó junto a otros muchos cineastas de renombre, como King Vidor en Guerra y paz (1956), Alfred Hitchcock en Falso culpable (1957), Edward Dmytryk en El hombre de las pistolas de oro (1959), Otto Preminger en Tempestad sobre Washington (1962), Sergio Leone en Hasta que llegó su hora (1968), y Joseph L. Mankiewicz en El día de los tramposos (1970).
En 1980 se le concedió el Óscar honorífico por toda su carrera y, un año después, recibió la estatuilla al mejor actor por On Golden Pond de Mark Rydell (1981), en la que actuó junto a Katharine Hepburn y su hija Jane Fonda. Al poco tiempo, el 12 de agosto de 1982, falleció en Los Ángeles.
Fonda fue, además, el patriarca de una gran saga de actores, incluidos sus hijos Jane y Peter Fonda y sus nietos Bridget Fonda y Troy Garity.
Henry Jaynes Fonda nació el 16 de mayo de 1905 en Grand Island (Nebraska), en el seno de una familia de origen italiana, hijo de William Brace Fonda (un impresor) y su mujer, Herberta (Jaynes). La familia se trasladó a Omaha (Nebraska) en 1906. Las raíces familiares de los Fonda se encuentran en Génova (Italia) para emigrar posteriormente a los Países Bajos en el siglo XV. En 1642, una rama de la familia emigró a la colonia americana de Nuevos Países Bajos en la Costa Este de Norteamérica. Fueron entre los primeros colonos holandeses en asentarse en lo que ahora es Nueva York, fundando la ciudad de Fonda (Nueva York). En 1888, muchos de sus descendientes emigraron a Nebraska.
Fonda se crio en el ámbito de la Ciencia cristiana, aunque fue bautizado en la confesión episcopaliana en la Iglesia Episcopaliana St. Stephen[cita requerida] En Grand Island. Eran una familia unida y muy solidaria, sobre todo en materia de salud, ya que evitaban a los médicos por su religión. A pesar de este pasado religioso, se convirtió al agnosticismo.
Fonda era un chico bajo y tímido que tendía a evitar a las chicas, excepto a sus hermanas, y era un buen patinador, nadador y corredor.
Trabajó a tiempo parcial en la imprenta de su padre e imaginó una posible carrera como periodista. Posteriormente, trabajaba al salir del colegio en una compañía telefónica. También pasaba el tiempo dibujando. Fonda fue miembro activo en los Boy Scouts; Teichmann asegura que alcanzó el rango de Eagle Scout. De todas maneras, esto lo negó en todo momento. Cuando tenía catorce años, su padre y él fueron testigos del brutal linchamiento de Will Brown de Omaha en 1919. Esto enfureció al joven Fonda y mantuvo una aguda conciencia de los prejuicios por el resto de su vida. Recordando esos incidentes en una entrevista para la BBC en 1975 dijo:
En su año último año en el instituto, Fonda creció hasta el metro ochenta pero siguió manteniendo su personalidad tímida. Fue a la Universidad de Minnesota, donde estudió periodismo, aunque no se graduó. Allí, fue miembro del Chi Delta Xi, la fraternidad local. Posteriormente obtuvo un empleo en la Retail Credit Company.
Primeros años de interpretación
A los 20 años, Fonda comenzó su carrera en la actuación en la Omaha Community Playhouse cuando una amiga de su madre (Dodie Brando, madre de Marlon Brando) le invitó a unirse al reparto juvenil de la obra teatral You and I, donde hizo el papel de Ricky. Desde ese momento, se enamoró de los escenarios, aprendiendo todo lo concerniente al mundo del teatro. Cuando encabezó el reparto de la obra Merton of the Movies, se dio cuenta de la atracción de la profesión, ya que le permitió desviar la atención de su propia personalidad tímida y crear personajes teatrales basándose en las palabras del guion de otra persona. Fonda decidió dejar su trabajo y viajar al este en 1928 para buscar fortuna.
Aterrizó en Cabo Cod para interpretar un papel menor en el Cape Playhouse en Dennis (Massachusetts). Un amigo lo llevó a Falmouth, donde se unió y en poco tiempo se convirtió en uno de los miembros más reconocidos de la University Players, una compañía de verano. Allí trabajó con Margaret Sullavan, que posteriormente sería su primera mujer. El que sería posteriormente se amigo para toda la vida, James Stewart se unió al Players unos meses después de que Fonda se fuera a finales de la temporada 1931–1932 después de debutar de manera profesional en el montaje The Jest de Sem Benelli. Joshua Logan, un joven estudiante de segundo año en Princeton que había tenido un papel doble en el programa, le dio a Fonda el papel de Tornaquinci, "un anciano italiano con una larga barba blanca y cabello aún más largo". También en el elenco de The Jest con Fonda y Logan estaban Bretaigne Windust, Kent Smith y Eleanor Phelps.
Poco después, Fonda se trasladó con su mujer, Margaret Sullavan. El matrimonio duró poco pero, cuando James Stewart fue a Nueva York, su suerte cambió. Unidos por Joshua Logan, "Jimmy" y "Hank" descubrieron que tenían mucho en común, siempre y cuando no hablaran de política (Fonda era demócrata mientras que Stewart tenía ideas republicanas). Se convirtieron en compañeros de piso y perfeccionaron sus habilidades en Broadway. Fonda apareció en producciones teatrales de 1926 a 1934. No les fue mejor que a muchos estadounidenses con y sin trabajo durante la primera parte de la Gran Depresión, a veces sin suficiente dinero para ir en metro.
Fonda dejó su huella pronto como actor de Broadway e hizo su debut en el cine de Hollywood en 1935. Su primer papel fue el proyecto de 20th Century Fox Contrastes (The Farmer Takes a Wife) a la órdenes de Victor Fleming con Janet Gaynor como compañera de reparto. Su papel era el mismo que interpretó en la versión teatral con el que había ganado reconocimiento como actor. El éxito fue tal que la Fox decidió hacer a Fonda un contrato de larga duración con Fonda un sueldo de 3.000 dólares a la semana. El mismo actor recordaba en una entrevistaː
Stewart le siguió su camino a Hollywood y les volvió a juntar como compañeros de piso, justo el de al lado de Greta Garbo. En 1935 Fonda protagonizaría la producción de la RKO I Dream Too Much con la estrella de la ópera Lily Pons. The New York Times anunció al actor como "Henry Fonda, el más simpático de la nueva hornada de juveniles románticos." La carrera de Fonda se lanzó y eso le llevó a acompañar a Sylvia Sidney y Fred MacMurray en The Trail of the Lonesome Pine (1936), el primer largometraje en Technicolor filmado en exteriores.
El flechazo entre la cámara y el rostro de Fonda —apariencia de ciudadano honrado al que lo único que parece importarle es no perder la dignidad— fue inmediato. Protagonizó junto a su exmujer Margaret Sullavan Viviendo en la luna (The Moon's Our Home), un breve resurgimiento de su relación que condujo a una consideración breve, pero temporal, de volver a casarse. Fonda siguió su singladura de éxito con Solo se vive una vez (You Only Live Once) (1937), a la órdenes de Fritz Lang y donde volvía a trabajar con Sylvia Sidney. Su carrera cinematográfica comenzó a ganar impulso con papeles como el prometido de Bette Davis en su actuación ganadora del Premio de la Academia en Jezabel (Jezebel, 1938) o el de Abraham Lincoln en El joven Lincoln (Young Mr. Lincoln) (1939), su primera colaboración con el director John Ford y el papel de Frank James en Tierra de audaces (Jesse James) (1939) protagonizada por Tyrone Power y Nancy Kelly. Su otro film de 1939 fue Corazones indomables (Drums Along the Mohawk), de nuevo a las órdenes de Ford.