Hendaya (en euskera: Hendaia; en francés: Hendaye) es una comuna francesa del departamento de Pirineos Atlánticos, en la región de Nueva Aquitania. Ubicada junto a la frontera con España, en el territorio del País Vasco francés, pertenece a la provincia histórica de Labort. Forma parte de la Comunidad de aglomeración del País Vasco. Cuenta con una estación de ferrocarril internacional y un balneario.
La ciudad está en la frontera con España y es aledaña a las ciudades del País Vasco-español de Fuenterrabía e Irún, ambas pertenecientes a la provincia de Guipúzcoa, en la comunidad autónoma del País Vasco. Es conocida históricamente por ser la ciudad donde se entrevistaron Franco y Hitler en 1940. Limita al norte con el mar Cantábrico, al este y al sur con Urruña y al oeste con el río Bidasoa y la bahía de Chingudi, que la separa de España (Irún y Fuenterrabía).
Se encuentra a 21 km de San Sebastián.
Situada en medio del Bidasoa, entre Hendaya (barrio de Les Joncaux) e Irún (barrio de Behobia), la isla de los Faisanes es un lugar cargado de historia: en 1463, Luis XI tuvo un encuentro con Enrique IV, rey de Castilla; en 1526, Francisco I, prisionero de los españoles desde la batalla de Pavía, fue liberado en esta isla a cambio de sus dos hijos, quienes permanecieron bajo arresto durante cuatro años; en 1615, se desarrolló un ‘intercambio’ de infantas reales: Isabel, hermana del rey francés Luis XIII, prometida del hijo del monarca español Felipe III, y Ana de Austria, hermana de aquel, prometida a su vez del rey Luis XIII. En 1659, se firmó en la isla la Paz de los Pirineos y el acuerdo nupcial entre Luis XIV y María Teresa, hija del rey español Felipe IV. A partir del tratado de 1856, la isla de los Faisanes pasó a pertenecer tanto a Francia como a España, y desde 1901 ambos países mantienen por turno (seis meses cada uno) el derecho a su soberanía.
El nombre en francés es Hendaye (pronunciado /ɑ̃.daj/) y en euskera Hendaia. El nombre en euskera significa 'Bahía Grande'.
Hendaya adquirió su independencia de la parroquia de Urruña en 1598, coincidiendo con la construcción de la iglesia de San Vicente, con la autorización concedida por el obispo Bertrand Etchaux.
Hendaya como ciudad fronteriza entre Francia y España, ha sido escenario de las muchas guerras entre las dos naciones. En la guerra franco-española, la ciudad fue brevemente ocupada por los españoles, en septiembre de 1636.
En la fortificación de la isla de los Faisanes, que se sitúa en el río Bidasoa, se firmó el Tratado de los Pirineos en 1659. Este Tratado puso fin a décadas de guerras intermitentes entre Francia y España.
De todos modos, el pueblo ha resistido a su destrucción a pesar de la actividad militar fronteriza. No obstante, es de mencionar que el 23 de abril de 1793 en la guerra de los Pirineos, el ejército español inició un bombardeo que arrasó totalmente la ciudad, siendo después ocupada. Tras la reconquista por las tropas francesas en julio de 1794, y durante el período previo a la toma del gobierno por Napoleón, el pueblo fue nivelado, como describió en 1799 Wilhelm von Humboldt. La villa sería reconstruida y se convirtió en el lugar de nacimiento del estilo arquitectónico neovasco.
Por otro lado, testigo de su pasado, el fuerte Gaztelu Zahar ha sido destruido y reconstruido varias veces a causa de las numerosas batallas entre Francia y España. Fue embellecido con los trabajos de Vauban, del que recibía su nombre. Actualmente, en su emplazamiento se encuentra el frontón principal del pueblo, llamado del mismo modo: “Gaztelu Zahar”, construido en 1899.
La abolición de las provincias francesas, la guerra de los Pirineos, la derogación de los fueros, regla principal, en los distritos vascos españoles, la ruptura de la fluidez del comercio transfronterizo y la convivencia natural de la lengua vasca produjo que las comunas situadas alrededor del río Bidasoa y de la bahía de Chingudi fueron divididos por una frontera española-francesa.
El 22 de octubre de 1863, el ferrocarril llegó a Hendaya, así como también llegó por el lado español, acercándose así a la frontera del Bidasoa. El 15 de agosto de 1864 se inauguró el primer tren Madrid-París, teniendo estación en Hendaya, que reformó el paisaje humano y urbano de la ciudad, provocando un rápido desarrollo. Hendaya comenzó a destacarse como un centro internacional y un balneario en vacaciones para las élites, siguiendo el modelo de Biarritz (1854), a medio camino entre San Sebastián y Biarritz. En 1913 el ferrocarril vasco-español abrió el servicio de la línea de costa desde San Sebastián a la estación de Hendaya. Fue conocido más adelante como "topo" por los numerosos túneles existente a lo largo de su trazado.
A finales del siglo XIX, los conflictos territoriales, aunque no fueran bélicos, continuaron. En 1873, con objeto de evitar incidentes entre los pescadores de las dos orillas del Bidasoa, se creó una estación naval en Hendaya, donde Pierre Loti, autor de “Ramuntxo”, fue el comandante de la misma a partir de 1891, y se destinó una embarcación llamada chalupa que cumplía las funciones de para vigilancia del río. El 30 de marzo de 1879, se firmó la “delimitación de las jurisdicciones francesa y española en las aguas de la bahía de Higuer”. Las aguas de una zona más próximas a la orilla española quedaron bajo jurisdicción española y las más próximas a la orilla francesa bajo jurisdicción francesa, mientras que en la amplia zona central se acordó una jurisdicción compartida.[cita requerida]
Con el objetivo de evitar estos enfrentamientos e impedir que el islote se convirtiera en un terreno no legislado, los dos estados decidieron repartirse la jurisdicción de la misma cada seis meses (de forma rotatoria). Durante este periodo, deben asumir el mantenimiento y control de la isla.
En 1923, el novelista francés Pierre Loti murió en Hendaya, donde pasó gran parte de su vida.
Miguel de Unamuno tras sus constantes críticas al rey Alfonso XIII y a Miguel Primo de Rivera, aun habiendo sido indultado el 9 de julio de 1924 por las autoridades españolas de su destierro a Fuerteventura, decide desterrarse voluntariamente a París y a continuación a Hendaya.
Por otro lado, hasta 1936, tanto personas como mercancías debían pagar un peaje para traspasar el puente fronterizo que separaba las localidades de Irún y Hendaya.
Sin embargo, esta rivalidad desaparece progresivamente en el siglo XX, en particular durante la guerra civil española (1936-1939). Desde el principio del contienda, Hendaya fue refugio de españoles que huían de la misma. Concretamente, la princesa de Faucigny puso a disposición su villa de Haizabia a 200 niños que estaban huérfanos o enfermos.