Heinz Isler (Zollikon, 26 de julio de 1926 – Berna, 20 de junio de 2009) fue un ingeniero civil suizo que realizó más de mil cuatrocientas estructuras laminares de hormigón armado, y está considerado uno de los especialistas más importantes de esta técnica del mundo. Es uno de los ingenieros civiles suizos más importantes del siglo xx, junto con Robert Maillart, Othmar Ammann y Christian Menn.
Heinz Isler nació en Zollikon (cantón de Zúrich) en 1926, y es el hijo de Jakob Isler, topógrafo e inspector de caminos, y Anna Moser. El padre de Heinz Isler ejerció una profunda influencia sobre él, ya que le hizo descubrir la naturaleza y el arte. El niño aprendió también a observar la naturaleza de manera detallada y a dibujar en acuarela. Conoció a Maria Müller en 1949, cuando eran estudiantes en Zúrich, y posteriormente cada uno de ellos siguió su propio camino: Maria como pediatra en Berlín y él como ingeniero en Burgdorf. Heinz se reencontró con ella en 1968 y se casaron en 1970. Maria dejó entonces su trabajo para ocuparse de la gestión de la empresa de Heinz en Burgdorf.
Tras haber asistido al instituto cantonal de Zúrich, Heinz Isler empezó a cursar estudios de ingeniería civil en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) en 1945 y obtuvo su diploma en 1950. A continuación, trabajó durante tres años en esa escuela como asistente del profesor Pierre Lardy. Posteriormente, estudió pintura en la Escuela Superior de las Artes de Zúrich durante nueve meses, antes de empezar a trabajar en 1954 en Burgdorf como ingeniero independiente.
Durante sus últimos años de vida, Heinz Isler cuidó de su esposa Maria, que había sufrido un derrame cerebral. Ella le sobrevivió, así como un sobrino y una sobrina.
Nuevas formas de cubiertas laminares
En el congreso fundacional de la Asociación Internacional de Estructuras Laminares (en inglés: International Association for Shell Structures, IASS) en 1959 en Madrid, Heinz Isler dio su primera conferencia internacional, «nuevas formas de estructuras laminares» (New Shapes for Shells), presentó su método y mostró sus maquetas, que «suscitaron mucho asombro entre los especialistas presentes». En efecto, hasta entonces las estructuras laminares de hormigón armado habían adoptado formas que podían ser descritas fácilmente de manera matemática, tales como esferas, conoides o paraboloides hiperbólicos, que permitían calcular más fácilmente las fuerzas y restricciones.
Sus nuevas formas, liberadas de las geometrías clásicas, proceden de experimentos realizados por él mismo, que colgaba telas, inflaba membranas que solidificaba con yeso u hormigón, o incluso congelaba los tejidos húmedos. Una vez dados la vuelta, estos volúmenes tenían una resistencia asombrosa y eran la base de la geometría de las cubiertas con formas curvas óptimas, las estructuras laminares delgadas de hormigón armado. En las telas colgadas, las fuerzas se ejercen mediante tensión, mientras que las cubiertas laminares ejercen bajo su propio peso esencialmente fuerzas de compresión. Con este tipo de estructuras se puede cubrir un espacio de hasta 54 x 58 m con una lámina de hormigón armado de tan solo 15 a 19 centímetros de espesor.
Técnicamente, Heinz Isler utilizó tres métodos: por «expansión» (earth mounds), por «suspensión» (hanging cloths) y por «inflado» (inflated rubber membranes). Estos métodos dieron origen a estructuras laminares como, respectivamente, el Garden Center en Zuchwil (1962), el centro de distribución de Coop en Wangen bei Olten (1960) y el área de descanso de Deitingen (1968). Charles Mäder describió en 2008 estos tres enfoques de una manera más gráfica: Heinz Isler habría experimentado con un «cojín inflado» en 1954, con una «tela mojada colgada» y posteriormente congelada en 1955, y con espuma de poliuretano saliendo de un tubo de sección cuadrada en 1963. Las estructuras de tipo «suspensión» o «inflado» están sometidas exclusivamente a fuerzas de compresión, lo que es ideal para el hormigón, que es débil en tensión pero fuerte en compresión.
Los tres principios que guiaron a Heinz Isler fueron la simplicidad y la modestia de los medios de acuerdo con el respeto a la naturaleza, la pureza del concepto, y la precisión y corrección de los experimentos físicos.
Heinz Isler colaboró desde 1955 con el arquitecto Michael Balz y con la empresa Willi Bösiger SA de Langenthal, que construyó la mayor parte de sus estructuras. El arquitecto Heinz Bösiger, hijo de Willi, también trabajó con Heinz Isler, antes de retomar junto con su hermano Max la empresa familiar. Heinz Bösiger resumió sus más de cincuenta años de experiencia en la construcción de estructuras laminares en un artículo publicado en 2011 por el IASS.
Heinz Isler diseñó y construyó más de mil cuatrocientas estructuras de este tipo. En la mayor parte de las ocasiones, demostró su estabilidad basándose en maquetas. Además, elaboró el proceso de construcción, supervisó la ejecución y vigiló durante años el comportamiento de las estructuras. El enfoque de Heinz Isler y su búsqueda de nuevas formas se enmarcan en una tendencia internacional orientada hacia la «estetización» y la «puesta en cuestión del modelo absoluto de la geometría pura como único medio de cálculo y de aplicación».
Heinz Isler formó parte del equipo de Behnisch & Partner, que ganó el concurso para el parque olímpico de Munich en 1967 con sus techos en forma de carpas, para los Juegos Olímpicos de Múnich 1972. En esta época, Isler tenía una treintena de ingenieros que trabajaban con él en Burgdorf, y otros tantos trabajaban para el estadio de Múnich.
El éxito de las estructuras laminares disminuyó a partir de los años setenta, debido a criterios económicos y energéticos. Estos grandes volúmenes serían criticados por su consumo de energía.
John Chilton dedicó una obra a Heinz Isler, publicada en 2000 en Londres como parte de la colección The Engineer's Contribution to Contemporary Architecture. Esta obra presenta sucesivamente: el hombre, su filosofía y sus influencias; las investigaciones sobre las formas y las fuerzas; las obras de tipo «burbuja» (bubble); las de tipo «formas libres» (free forms); las de tipo «membrana invertida» (inverted membrane); las otras formas; las estructuras laminares translúcidas; la influencia de Heinz Isler y el futuro de las estructuras laminares delgadas de hormigón.
Asociación Internacional de Estructuras Laminares
Cuando Heinz Isler presentó sus conceptos en el primer congreso de la IASS en Madrid el 16-20 de septiembre de 1959, entre la audiencia se encontraban personalidades como Eduardo Torroja (1899-1961, ingeniero español que popularizó el uso del hormigón armado en los años veinte y fundador de la IASS), Ove Arup (1895-1988, ingeniero anglo-danés fundador de Arup) y Nicolas Esquillan (1902-1989, ingeniero francés). En el congreso de 1979, también en Madrid —donde se celebran cada diez años—, Isler hizo balance de los veinte años transcurridos en su conferencia «nuevas formas de estructuras laminares - veinte años después» (New shapes for shells - Twenty years after).
Heinz Isler ejerció una profunda influencia sobre la IASS, sobre sus miembros y sobre la percepción internacional del diseño de estucturas laminares de hormigón armado. Fue durante numerosos años miembro activo del comité ejecutivo de la IASS, y posteriormente miembro de su consejo consultivo. Se convirtió en miembro honorario en 1994. El respeto a su persona se muestra todavía en 1999 en la invitación que le hicieron de resumir ante el congreso los éxitos de la asociación.
La asociación, transformada en International association for shell and spatial structures («Asociación Internacional de Estructuras Laminares y Espaciales»), dedicó un número de su revista a Heinz Isler en 2011, en el cual el profesor David P. Billington de la Universidad de Princeton (creador del concepto de arte estructural como campo de la ingeniería estructural) testimonia su larga colaboración profesional y amistad con Heinz y Maria Isler, y explica cómo instaba a los profesores de ingeniería civil a que estimularan la creatividad estética de sus estudiantes.