Hasan al-Bannā' (14 de octubre de 1906 - 12 de febrero de 1949; en árabe حسن البنا) fue un islamista egipcio, fundador de la Organización de los Hermanos Musulmanes de Egipto y padre del islamismo moderno.
Pertenecía a una familia religiosa. Su padre, relojero de profesión, era diplomado de la facultad de teología de Al-Azhar. Dedicaba el tiempo libre al estudio de la Sunna (hechos y dichos del profeta Mahoma, que son la segunda fuente más importante en el derecho islámico-- después del libro sagrado).
Hasan al-Bannā' fundó su primera organización a los ocho años de edad, la Asociación por la Buena Conducta.[cita requerida] Más adelante formó parte de una cofradía sufí. Estudió en Dar al-'Ulum, la institución del Estado que formaba a profesores siguiendo un programa de estudios moderno.
Trabajó entonces como profesor en la pequeña localidad de Ismailía (الإسماعيلية), al noreste de El Cairo. En esta ciudad fundó en 1928 la organización Hermanos Musulmanes, que respondía a la convicción de que sólo el retorno al islam podía liberar a Egipto de la colonización política y cultural británica. Hasan al-Bannā' abogaba por la restauración del califato, abolido en 1924 por el líder nacionalista de la República Turca, Mustafa Kemal Atatürk, que había puesto fin al Imperio otomano. Al-Bannā' era panislamista, es decir, que creía más en una unidad basada en la fe islámica que en la identidad nacional: a la noción de watan (nación territorial, patria) contraponía la de umma (nación o comunidad de musulmanes). También era favorable a un islam integral, que no fuera una simple fe privada, sino fundamento de la organización estatal, de acuerdo con el lema islamista al-islām, dīn wa-dawla: "el islam, religión y Estado", basado en los totalitarismos modernos de la época.
Los Hermanos Musulmanes conocieron un rápido auge. Hasan al-Bannā' se hizo un personaje muy popular gracias a su empeño en tejer una red islamista que actuara como un contrapoder frente al Estado egipcio: fundó escuelas, asociaciones de caridad, dispensarios médicos, bibliotecas y pequeñas empresas. En 1948 la organización ya contaba con dos millones de miembros y suponía una amenaza para la monarquía egipcia, sobre todo porque había empezado a organizar acciones violentas contra el Estado. En la oleada represiva que siguió Al-Banna fue asesinado el 12 de febrero de 1949.
Hassan al-Banna nació el 14 de octubre de 1906 en Mahmudiyya (localidad rural del delta del Nilo), al noroeste de El Cairo. Su padre, el sheikh Ahmad Abd al-Rahman al-Banna, fue un imán del Madhab Hanbali (escuela jurídica cuyo origen se atribuye al Iman Ahmad ibn Hanbal, Bagdad 780 – 855), además de ser muezziny maestro de mezquita. Su padre, además, se dedicaba a reparar relojes en la ciudad de al-Mahmudiyya. Era conocido por su trabajo como erudito Hanbali lo que conllevó que el sheikh forjase relaciones con sabios islámicos que ayudarán a su hijo cuando se mudó a El Cairo en 1932. El sheikh ejerció una gran influencia espiritual en su hijo durante su infancia aunque el sufismo también estuvo muy presente. Fue miembro de la orden Sufi de al-Hassafiyya. Hassan al-Banna no solo estuvo influenciado por el puritanismo hanbali, también se inspiró en la revista Al-Manar dirigida por Rashid Rida.
Hassan al-Banna tiene dos hermanos: Gamal al-Banna y Abderrahman al-Banna.
Su familia estaba bien educada y seguía un estilo de vida islámico muy estricto. Al-Banna memorizó el Corán a una edad muy temprana y se integró en el centro de enseñanza para profesores. Su primera exposición en la política fue durante la revolución egipcia de 1919. A pesar de tener tan solo 13 años se identificó con el activismo generalizado de la época. Participó en manifestaciones, publicó folletos políticos, fundó sociedades de reforma juvenil… Fue admitido en la Universidad de El Cairo con tan solo 16 años y obtuvo el primer lugar en sus exámenes finales gracias a su inteligencia y amplitud de conocimiento.
La familia de al-Banna era muy respetada en Mahmudiyya pese a no ser de la élite egipcia. Eran dueños de varios bienes aunque la crisis económica de la década de 1920 provocó dificultades para mantenerlos y tuvieron que mudarse a El Cairo en 1924.
En 1927 comenzó a trabajar de maestro en una escuela estatal en la ciudad de Ismailía en una ciudad al noreste del país.
En su ciudad natal, al-Banna estudió en la mezquita principal con el Sheikh Zahran. Entablaron una relación más cercana que propició el desarrollo intelectual y religioso de al-Banna. Además, en esta mezquita recibió instrucción de su padre. Estudió en El Cairo durante cuatro años en Dar al-Ulum (institución egipcia educativa fundada en 1871 diseñada para educar futuros maestros en temas modernos e islámicos). La escuela era contraria a la ideología del padre de al-Banna pues no era muy tradicional, pero se inscribió rompiendo así con el típico conservadurismo islámico. Además, se asoció con la Sociedad Islámica para la Nobleza de la Moral Islámica y la Asociación de Jóvenes Hombres Musulmanes.
Publicó más de quince artículos en Majallat al-Fath, una influyente revista islámica asociada a la Asociación de Jóvenes Hombres Musulmanes.
Hassan al-Banna fue un gran pensador que vio al islam como una religión universal. Para él, el islam es una regulación que cubre todos los aspectos (vida, soberanía, patria, gobierno y también los asuntos del pueblo), además de que el islam es mucho más que un sistema de teología, es una civilización completa.
Una visión amplia y profunda de las enseñanzas islámicas influyen en el pensamiento de Hassan al-Banna para analizar el tema de la educación islámica. Surgen varias ideas y pensamientos del personaje al organizar el sistema educativo de acuerdo con las enseñanzas islámicas. Estuvo posicionado en el compromiso de las instituciones sociales y religiosas de Da’wwah. Su implicación en el campo de la educación fue debido a que comenzó su carrera como profesor de árabe después de graduarse en Dar al-Ulum. Gracias a diferentes métodos sencillos y prácticos educó desde trabajadores hasta comerciantes acaudalados.
La atención prestada por Hassan al-Banna a la educación en el contexto de la secularización y fragmentación en el sistema educativo que se aplicaba en Egipto era dicotómica en ese momento, y la oportunidad de obtener una educación era muy limitada para la sociedad media – baja. Para superar el problema se llevaron a cabo dos programas:
Reforma del sistema educativo.
Provisión de fondos para satisfacer las necesidades de instalaciones educativas complementarias y alternativas.
Aunque hay evidencias que muestran el carácter de Hassan al-Banna en la educación islámica, se le posiciona más como una figura mujahid que está activa en el mundo de Da’wwah.