Abu Muhammad al-Hasan ibn Alí (en árabe: أبو محمد الحسن بن علي, Abū Muḥammad al-Ḥasan ibn ʿAlī) (Medina, 6 diciembre de 846 - Samarra, 5 de enero de 874), más conocido como Al-Hasan al-Askari (en árabe الحسن العسكري , al-Ḥasan al-ʿAskarī), fue el undécimo imán de los chiíes duodecimanos, conocido también como as-Ṣāmit, al-Hādī y az-Zakīy, sucesor de su padre Ali al-Hadi.
Askari pasó la mayor parte de su vida bajo arresto domiciliario. Vivía en Samarra durante los años de su Imamato bajo las restricciones impuestas por el califato abasí, bajo la supervisión de los espías de los califas de su época. Por tanto no podía comunicarse libremente con los chiitas y solo sus compañeros cercanos estaban en contacto con él personalmente. Cayó enfermo en 260 DH debido a un veneno que le dio Al-Mu'tamid, el entonces califa abasí. Finalmente, murió el viernes 8 de Rabi al-Awal, 260 DH (el 5 de enero de 874), a la edad de 28 años.
Su nombre completo es Abu Muhammad al-Hasan ibn Alí ibn Muhammad ibn Alí ibn Musa ibn Yafar ibn Muhammad ibn Alí ibn Huséin ibn Ali Ibn Abi Tálib.
Algunos de sus títulos son Al-Samit (el silencioso), Al-Zaki (el purificado) y Al-Naqi. Al igual que su padre, tenía el título de "Askari" (el que vive en un campo militar), ya que Samarra era un campo militar.
Hassan Askari nació en Medina en 231 o 232 d.H. Según la mayoría de las fuentes, nació en Medina. Algunos lo han cuestionado, clamando que su nacimiento coincidió con el momento en que Mutawákkil, califa abasí, sospechó de su padre Al-Hadi y tenía la intención de transportarlo desde Medina a Samarra con su familia para vigilarlo de cerca. Por tanto, no se sabe si Hassan Askari nació en Medina o en Samarra.
Wilfred Madlung considera que la fecha de llegada de Ali Hadi y su familia a Samarra fue el 23 de Ramadán de 233 d. H. (1 de mayo de 848 d. C.). Sheij Mufid menciona esta fecha como Yumada al-Zani de 243 d. H. (octubre de 857 d. C.). Heinz Halm también considera que la fecha de la partida de Hassan Askari a Samarra fue 233 o 234 d.H. Así, Hasán Áskari vivió la mayor parte de su vida en Samarra y no salió de allí excepto para el Hach.
En Samarra, Hassan pasó la mayor parte de su tiempo enseñando el Corán y la Shari'a. Según Donaldson, también pudo haber estudiado algunos idiomas allí, ya que en años posteriores pudo hablar hindi, turco y persa. Pero para los chiitas, la capacidad de hablar en todos los idiomas humanos les ha sido dada a los imanes por Dios.
Opresión de los califas abasíes
Los califas abasíes siempre ejercieron presiones y restricciones sobre los imanes chiitas, y estas presiones culminaron en la época de Yawad, Hadi y Áskari en Samarra, por lo que estos tres imanes no vivieron mucho en comparación a los previos. La persecución y vigilancia contra Hadi y Áskari fue tan grande que fueron alojados entre el ejército y por eso fueron llamados "Askariyain" (los dos que vivien en el campo militar). Según algunas fuentes, Hassan Askari pasó la mayor parte de su Imamato en el arresto domiciliario de los califas abasíes en Samarra y no tenía contacto social, viviendo en un estado de taqiyyah. Otras fuentes, citando reuniones que Askari tenía en casa y en las calles, apuntan a que tenía una libertad limitada al comienzo del Imamato, durante el cual los chiitas tenían contacto con él.
Antes de que Hassan Askari llegara al Imamato, al-Musta'in era el califa. A la edad de 20 años, Hasan Askari escribió una carta dirigida a Abu Ahmad Ubaidulah ibn Abdulah ibn Táhir, un gobernante opositor de Musta'in, en la que tilda al califa de "rebelde" y pide a Dios que lo quite de su cargo. Poco después, tras una revuelta contra Musta'in, fue depuesto y Mu'tazz se convirtió en califa en su lugar.
El Imamato de Hassan Askari coincidió con el Califato de Al-Mu'tazz (252-255 DH / 866-869 DC), Al-Muhtadi (255-256 DH / 869-870 DC) y Al-Mutamid (256-279 DH / 870-892 DC), todos califas débiles, estando el poder estaba en manos de comandantes militares turcos y bereberes.
Al comienzo del Imanato, tenía relativa libertad, vivía en su casa y se encontraba con los chiitas en la calle y a veces en su hogar. En menos de un año al-Mu'tazz, el califa abasí, comenzó a sospechar de él debido a sus actividades (recaudar fondos, escribir cartas a sus abogados y comunicarse con algunos gobernantes). Por este motivo, al-Áskari fue encarcelado en el segundo año de su Imanato (255 DH). Durante este período, Mu'tazz planeó varios complots para asesinar al Imán, pero ninguno se llevó a cabo, y Mu'tazz murió poco después.
Según los chiitas duodecimanos, Hassan Askari se convirtió en Imam después de la muerte de su padre por mandato de Dios y por voluntad de su padre en 254 DH a la edad de 22 años. El Imamato de Hassan Askari continuó durante seis años desde el 254 DH hasta el 260 DH. Mohammad Hossein Tabatabai dice que la gran población chiita en el tiempo de Askari había causado preocupación entre los califas abasíes. Además, los abasíes sabían que los chiitas, según las narracoines recibidas de los imanes anteriores, creían que Askari tendría un hijo que erradicaría las raíces de la opresión. Por este motivo, los califas abasíes decidieron acabar con el Imamato de los Imames chiitas. En las fuentes chiitas, los imanes noveno, décimo y undécimo se llaman Ibn al-Rida, porque algunos chiitas, incluido los waqifitas, creían que el Imamato terminaba con Ali ibn Musa al-Rida. Dar el nombre de Ibn al-Rida (hijo de Rida) a estos tres, indica que el Imamato en Rida no se detuvo, sino que transmitió a sus hijos. Desde la época de Ali ibn Musa al-Rida hasta la época de Hassan Askari, no hubo una división significativa entre los chiitas, excepto por unos pocos casos que se desintegraron en unos pocos días.
Tras la muerte de Ali Hadi la mayoría de los chiitas aceptaron el Imamato de su hijo Hassan Askari. Pero algunas minorías no lo aceptaron. Algunas de ellas dijeron que Ali Hadi no estaba muerto y que había desaparecido. Algunas creían en el Imamato de Muhammad ibn Ali Hadi, el hijo mayor de Ali Hadi -que había murto antes de que muriera su padre- y decían que Muhammad desapareció o resucitará en el futuro. Algunas también creían en el Imamato de Ya'far ibn Ali, otro hermano de Hassan Askari. Según Ahmad Paktachi, la muerte de Muhammad y las características indignas de Ya'far evitaron que Hassan Askari se enfrentara a un desafío serio por parte de quienes creían en sus Imamatos, pero su principal problema fue con quienes creían en el fin del Imamato. Estas dudas y disputas causan que Hassan Askari envíe cartas a sus compañeros para demostrar su Imamato y disipar dudas y disputas, incluyendo cartas a Ishaq ibn Ismail Neyshaburi y Ahmad ibn Ishaq al-Ash'ari y otros.
Durante el califato de Al-Mutamid
La mayor parte del encarcelamiento del imán coincide con el período del califato de Mutamid, conocido en la historia chiita como el califa más estricto con el imán. Este califato coincidió con las revueltas de los alauitas y sus afiliados.
Mutamid era consciente de la diferencia entre el enfoque de los duodecimanos y otros grupos chiitas y liberó a Hasan Áskari de prisión. Alí ibn Zaid ibn Alí se rebeló en Kufa y tomó el poder, pero pronto fue derrotado. El levantamiento más amplio fue el de Sahib al-Zany (255-270 DH) en Basora y el sur de Mesopotamia. Este movimiento se atribuyó a los alauitas, pero Hasan Askari niega explícitamente su afiliación con Ahl al-Bayt en su carta. La medida de Hassan Askari fue tanto para evitar la atribución de malas conductas de Sahib al-Zany a los chiitas como para reducir la presión del gobierno abasí sobre los chiitas. Según una narración de Mas'udi, cuando Mutamid o su hermano Muwaffaq iba a la guerra contra Sahib al-Zany, Hasan Askari y un grupo de chiitas lo acompañaron.
Al-Áskari volvió a utilizar la libertad práctica que obtuvo durante los años 256-260 DH para crear unidad en los chiitas, recaudar fondos y organizarse socialmente, lo que provocó la preocupación de la capital abasí. En el mes de Safar de 260 DH, Hasan y su hermano Yáfar fueron detenidos y encarcelados por orden del califa. Aproximadamente un mes después, los dos hermanos fueron liberados de la prisión, y poco después Hasan murió en su casa. Según las fuentes chiitas la causa de su muerte fue que los agentes del Califa vertieron veneno en su comida.