Los Harlem Globetrotters (en español, Trotamundos de Harlem) son un equipo de baloncesto de exhibición de los Estados Unidos. Combina el deporte con el entretenimiento y la comedia en cada uno de sus partidos. Desde su fundación en 1926 han jugado más de 26 000 partidos en 124 países y territorios, enfrentando mayormente a rivales ineficientes cuyo objetivo es permitir que el equipo se luzca.
Los Harlem Globetrotters fueron creados oficialmente en 1929 por Abe Saperstein. Sin embargo su origen se remonta al verano de 1926 cuando un grupo de egresados de la Wendell Phillips High School -una escuela para afroamericanos de la zona sur de Chicago- conformaron un equipo de baloncesto en el Giles Post, la sección chicaguense de la Legión Estadounidense. A fines de 1927 el entrenador de esos jóvenes, Dick Hudson, contactó a los propietarios del Savoy Ballroom con la propuesta de que sus jugadores constituyesen la base de un equipo que formase parte de los espectáculos que el salón de baile ofrecía al público: de ese modo nacieron los Savoy Big Five. Unos meses después, empero, la mayoría de los integrantes de ese equipo -encabezados por Tommy Brookins- se alejaron del Savoy Ballroom debido a un conflicto salarial irresoluble, por lo que decidieron organizar en su lugar a su propio equipo, al cual denominarían como Globe Trotters. Saperstein pasó a desempeñarse como mánager de esta nueva escuadra en marzo de 1929, cambiándole el nombre por el de New York Harlem Globe Trotters, debido a que el Harlem era considerado para la época como el epicentro de la cultura afroestadounidense, lo que funcionaba como truco publicitario para volver al equipo más atractivo en sus giras por el Medio Oeste.
Durante sus primeras dos décadas de existencia, los Globetrotters se convirtieron en uno de los mejores equipos de baloncesto de los Estados Unidos. Ello se debió a que la organización de Saperstein concentraba entre sus filas a los jugadores afroestadounidenses más talentosos que habitaban en el país, ya que, a causa de la segregación racial que practicaba la sociedad de la época, los deportistas negros contaban con escasas oportunidades para actuar profesionalmente, siendo los Globetrotters una de las pocas propuestas a las que tenían acceso. En ese sentido rivalizaron contra los New York Rens, equipo que también reclutaba a talentos de ascendencia africana.
Dada la superioridad que manifestaban ante la mayoría de sus rivales, en muchos partidos -cuando la diferencia en el marcador se convertía en irremontable- los jugadores se dedicaban a pasarse el balón empleando diversas técnicas y lanzaban al aro desde posiciones difíciles, lo que deleitaba al público. Esa manera de jugar se consolidaría como el estilo propio del equipo, lo que los volvería muy populares. Asimismo, durante esos minutos de relleno, los Globetrotters comenzaron a realizar gestos humorísticos como imitar a jugadores de béisbol o fútbol americano, o incluso jugar a las tabas, lo que envolvería al equipo en un espíritu cómico.
Otro aspecto que contribuyó a incrementar su fama fue la inclusión de un espectáculo de medio tiempo en sus presentaciones, algo que también sirvió para difundir el talento de diversos artistas y deportistas estadounidenses (el caso más famoso fue el de Harold «Bunny» Levitt, un amigo de Saperstein que dominaba la técnica para encestar tiros libres y que organizaba concursos contra gente del público).
Dado el éxito y la popularidad del proyecto, Saperstein contrató tantos jugadores que pudo armar dos planteles, uno para que girase por el oeste de Norteamérica y otro para que lo hiciese por el este. Entre los atletas más destacados del periodo sobresalen Bob Karstens y Goose Tatum: ambos -el primero con su inventiva y el segundo con su carisma- introdujeron nuevos elementos exhibicionistas y teatrales en los partidos, los que, junto con la gran habilidad para manipular el balón y la destreza para encestar, evolucionarían hasta convertirse en marcas de identidad de los Globetrotters.
Dos episodios se convertirían en grandes hitos de la historia del equipo: el primero fue la conquista del prestigioso World Professional Basketball Tournament el 22 de marzo de 1940, al vencer en la final del certamen a los Chicago Bruins, y el segundo fue el partido amistoso que disputaron el 19 de febrero de 1948 en Chicago contra los Minneapolis Lakers, el cual terminó con la derrota de la franquicia de la Basketball Association of America que contaba con los servicios de George Mikan, quien era considerado en la época como el mejor baloncestista del país.
En 1950 hicieron su debut en el Madison Square Garden de Nueva York, agotando las entradas disponibles. Sin embargo ese mismo año la NBA rompió las barreras raciales al incorporar por primera vez a sus franquicias a jugadores de raza negra, lo que implicó que los Globetrotters comenzarían a perder atractivo para los baloncestistas afrodescendientes que buscaban convertirse en profesionales.
Saperstein decidió focalizarse más en el espectáculo que podía brindar el equipo que en la competición en sí misma, por lo que en 1952 alentó a Red Klotz para que crease a los Washington Generals, un equipo cuya función sería la de antagonizar contra los Globetrotters pero permitiéndoles desarrollar sus rutinas cómicas y coreográficas sin interrupciones, para que así los jugadores pudieran lucirse ante los espectadores (de todos modos el equipo seguiría disputando partidos competitivos durante una década más antes de convertirse enteramente en un espectáculo). Asimismo las escenas humorísticas protagonizadas por la interacción de los jugadores y los árbitros se consolidaron en este periodo como otra de las marcas de identidad de los Globetrotters.
Fue también en la década de 1950 que el equipo incrementó la frecuencia de sus giras por fuera de los Estados Unidos, aprovechando el hecho de que el baloncesto había comenzado a aumentar su popularidad en todo el planeta y que el Departamento de Estado de los Estados Unidos los auspició buscando presentarlos ante el mundo como un ejemplo de superación del conflicto étnico en su país. De ese modo pudieron visitar, entre otros destinos, a la Unión Soviética, en un viaje que se volvería icónico para la organización: en 1959 jugaron nueve partidos en el Estadio Central Lenin de Moscú ante los San Francisco Chinese Basketeers, un equipo de sinoestadounidenses que ocupó el puesto de los Washington Generals; el evento fue usado por las autoridades soviéticas como propaganda para demostrar que los comunistas apoyaban a las minorías raciales en los Estados Unidos.
Durante algunos años los Globetrotters actuaron como espectáculo previo de los partidos de la NBA, ayudando a la liga a expandirse, pero la relación entre ambas organizaciones llegó a su fin en 1961 cuando Saperstein promovió la creación de la American Basketball League.
Saperstein falleció en 1966, por lo que los Globetrotters pasaron a manos de sus herederos. Para la época el equipo estaba al borde de la desaparición, debido a que ya no gozaban de la misma fama que habían gozado en época anteriores, opacados ahora por el creciente éxito de la NBA y viéndose obligados a competir contra escuadras formadas por exjugadores que montaban espectáculos muy similares al suyo. En ese contexto, en junio de 1967 los propietarios de la organización optaron por venderle la marca a un grupo de empresarios encabezado por George N. Gillett Jr., quien había sido uno de los dueños de los Miami Dolphins.
Gillett se ocupó de modernizar la administración de la organización con el objetivo de relanzar el producto. Invirtió mucho dinero en publicidad en los medios masivos de comunicación, llegando a financiar dibujos animados y programas infantiles de variedades con el propósito de generar nuevas audiencias. También procuró reconstruir el legado de los Globetrotters para recuperar viejos espectadores, por lo que Meadowlark Lemon pasó a convertirse en una figura central del equipo y Marques Haynes se reincorporó tras muchos años de ausencia.