Gustav Holst (nacido Gustavus Theodore von Holst; Cheltenham, Gloucestershire, 21 de septiembre de 1874-Londres, 25 de mayo de 1934) fue un compositor, arreglista y profesor británico. Es principalmente conocido por su suite orquestal Los planetas, pues aunque compuso muchas otras obras en una variedad de géneros, ninguna logró un éxito comparable. Su estilo compositivo distintivo fue el producto de muchas influencias, siendo Richard Wagner y Richard Strauss las más cruciales al principio de su desarrollo. La inspiración posterior del resurgimiento de la canción popular inglesa de principios del siglo XX y el ejemplo de compositores modernos emergentes como Maurice Ravel llevaron a Holst a desarrollar y refinar un estilo individual.
Hubo músicos profesionales en las tres generaciones anteriores de la familia de Holst, y estaba claro desde sus primeros años que seguiría la misma vocación. Aunque tenía la esperanza de convertirse en pianista, se lo impidió una neuritis en el brazo derecho. A pesar de las reservas de su padre, siguió una carrera como compositor, para lo que comenzó a estudiar en el Royal College of Music con Charles Villiers Stanford. Incapaz de mantenerse a sí mismo con sus composiciones, tocó el trombón profesionalmente, y luego se convirtió en profesor, uno excelente, según su colega Ralph Vaughan Williams. Entre otras actividades docentes, estableció una fuerte tradición de actuación en Morley College, donde ejerció como director musical desde 1907 hasta 1924, y fue pionero en la educación musical para mujeres en St Paul's Girls' School, donde enseñó desde 1905 hasta su muerte en 1934. Fue además el fundador de una serie de festivales de música de Pentecostés, que se desarrollaron a partir de 1916 durante el resto de su vida.
Las obras de Holst se interpretaron con frecuencia en los primeros años del siglo XX, pero no fue hasta el éxito internacional de Los planetas en los años inmediatamente posteriores a la Primera Guerra Mundial cuando se convirtió en una figura conocida. Hombre tímido, no agradeció esta fama, y prefirió que lo dejaran en paz para componer y enseñar. En sus últimos años, su estilo de composición personal e intransigente sorprendió a muchos amantes de la música por considerarlo demasiado austero, y su breve popularidad decayó. Sin embargo, fue una influencia importante en varios compositores ingleses más jóvenes, incluidos Edmund Rubbra, Michael Tippett y Benjamin Britten. Aparte de Los planetas y otras pocas obras, su música cayó de forma general en el olvido hasta la década de 1980, cuando se realizaron grabaciones de gran parte de su producción musical.
Gustavus Theodore von Holst nació en Cheltenham (Gloucestershire) y fue el mayor de los dos hijos de Adolph von Holst, un músico profesional, y su esposa, Clara Cox, de soltera Lediard. Ella era de ascendencia mayoritariamente británica, hija de un respetado abogado de Cirencester; el lado Holst de la familia era de ascendencia mixta sueca, letona y alemana, con al menos un músico profesional en cada una de las tres generaciones anteriores.
Uno de sus bisabuelos, Matthias Holst, nacido en Riga (Imperio Ruso, actual Letonia), era de origen alemán. Se desempeñó como compositor y profesor de arpa en la Corte Imperial Rusa en San Petersburgo. El hijo de Matthias, Gustavus, que se mudó a Inglaterra con sus padres cuando era niño en 1802, era un compositor de música de salón y un conocido profesor de arpa. Se apropió del prefijo aristocrático «von» y lo agregó al apellido con la esperanza de ganar mayor prestigio y atraer alumnos.
El padre de Gustav, Adolph von Holst, se convirtió en organista y director de coro en la Iglesia de Todos los Santos de Cheltenham; también enseñó y dio recitales de piano. Su esposa, Clara, exalumna, era una talentosa cantante y pianista. Tuvieron dos hijos; el hermano menor de Gustav, Emil Gottfried, se hizo conocido como Ernest Cossart, un actor de éxito en el West End, Nueva York y Hollywood. Clara murió en febrero de 1882 y la familia se mudó a otra casa en Cheltenham, donde Adolph reclutó a su hermana Nina para ayudar a criar a los niños. Gustav reconoció su devoción por la familia y le dedicó varias de sus primeras composiciones. En 1885 Adolph se casó con Mary Thorley Stone, otra de sus alumnas. Tuvieron dos hijos, Matthias (conocido como «Max») y Evelyn («Thorley»). Mary von Holst estaba absorta en la teosofía y no estaba muy interesada en los asuntos domésticos. Los cuatro hijos de Adolph estaban sujetos a lo que un biógrafo llamó «descuido benigno», y Gustav en particular «no estaba sobrecargado de atención o comprensión, con una vista débil y un pecho débil, ambos descuidados; era "miserable y asustado"».
Holst aprendió a tocar el piano y el violín; disfrutaba de lo primero, pero odiaba lo segundo. A la edad de doce años empezó con el trombón por sugerencia de Adolph, pensando que tocar un instrumento de viento metal podría mejorar su asma. Fue educado en Cheltenham Grammar School entre 1886 y 1891. Comenzó a componer alrededor de 1886; inspirado por el poema Horatius de Thomas Macaulay, comenzó una ambiciosa ambientación de la obra para coro y orquesta, pero pronto la abandonó. Sus primeras composiciones incluyeron piezas para piano, voluntarias para órgano, canciones, himnos y una sinfonía (de 1892). Sus principales influencias en esta etapa fueron Felix Mendelssohn, Frédéric Chopin, Edvard Grieg y sobre todo Arthur Sullivan.
Adolph trató de alejar a su hijo de la composición, con la esperanza de que tuviera una carrera como pianista. Holst era hipersensible y triste. Sus ojos eran débiles, pero nadie se dio cuenta de que necesitaba usar anteojos. La salud de Holst jugó un papel decisivo en su futuro musical; nunca había sido fuerte y además del asma y la mala vista sufría de neuritis, lo que le dificultaba tocar el piano. Dijo que el brazo afectado era «como una gelatina sobrecargada de electricidad».
Después de que Gustav dejara la escuela en 1891, Adolph pagó para que pasara cuatro meses en Oxford estudiando contrapunto con George Frederick Sims, organista de Merton College. A su regreso, obtuvo su primer nombramiento profesional, a los diecisiete años, como organista y director de coro en Wyck Rissington (Gloucestershire). El cargo trajo consigo la dirección de la Bourton-on-the-Water Choral Society, que no ofreció remuneración adicional, pero le brindó una valiosa experiencia que le permitió perfeccionar sus habilidades de dirección. En noviembre de 1891, dio lo que quizás fue su primera actuación pública como pianista; él y su padre tocaron las Danzas húngaras de Johannes Brahms en un concierto en Cheltenham. El programa del evento da su nombre como «Gustav» en lugar de «Gustavus»; se le llamaba por la versión más corta desde sus primeros años.
En 1892, Holst escribió la música para una opereta al estilo de Gilbert y Sullivan, Lansdown Castle o The Sorcerer of Tewkesbury. La pieza fue interpretada en Cheltenham Corn Exchange en febrero de 1893; fue bien recibida y su éxito lo animó a perseverar en la composición. Solicitó una beca en el Royal College of Music (RCM) de Londres, pero la beca de composición de ese año la ganó Samuel Coleridge-Taylor. Holst fue aceptado como estudiante sin beca y Adolph pidió prestadas cien libras esterlinas para cubrir los gastos del primer año. Se fue de Cheltenham a Londres en mayo de 1893. El dinero escaseaba y, en parte por frugalidad y en parte por su propia inclinación, se convirtió en vegetariano y abstemio. Dos años más tarde, finalmente obtuvo una beca, lo que alivió un poco sus dificultades económicas, pero mantuvo su austero régimen personal.
Los profesores de Holst en el RCM fueron Frederick Sharpe (piano), William Stephenson Hoyte (órgano), George Case (trombón), Georges Jacobi (instrumentación) y el director de la escuela, Hubert Parry (historia). Después de lecciones preliminares con William Smith Rockstro y Frederick Bridge, a Holst se le concedió su deseo de estudiar composición con Charles Villiers Stanford.