Tal Día como Hoy

Guillermo de Prusia

Príncipe heredero de Alemania y Prusia (1941-1951)

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El príncipe heredero Guillermo de Prusia (Potsdam, Alemania, 6 de mayo de 1882 - Hechingen, 20 de julio de 1951) fue el último heredero del Imperio alemán y del Reino de Prusia, desde 1919 conocido como Guillermo, Príncipe de Prusia. Debido a la muerte de Guillermo II en 1941, se convirtió en jefe de la Casa Hohenzollern, siendo conocido por los realistas legitimistas como Guillermo III de Alemania.

Guillermo era el primer hijo del entonces príncipe prusiano Federico Guillermo, quien se convertiría en el Kaiser alemán en el año de los tres emperadores de 1888 como Guillermo II, y de Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sønderburg-Augustenburg. Asistió a la escuela en el Prinzenhaus de Plön. Luego estudió entre 1901 y 1903 derecho administrativo y estatal en la Universidad de Bonn. Vivió en la Kronprinzenvilla, que había sido comprada especialmente para el estudio de los seis príncipes imperiales y, como su padre, fue miembro del Corps Borussia Bonn.

Se casó con Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin el 6 de junio de 1905. A diferencia de su padre, el príncipe heredero era un excelente jinete que compitió en muchas competiciones ecuestres.

El 15 de septiembre de 1911 tomó el mando del 1.er Regimiento de Húsares n.º 1 en Danzig (actual Gdansk) y vivió con su familia en la Villa Seehaus en Zoppot. Durante la Primera Guerra Mundial estuvo al mando formalmente del 5.º Ejército alemán en agosto de 1914. Dirigió su ejército hasta noviembre de 1916, llegando a participar en la ofensiva de Verdún. Desde abril de 1916 intentó en vano convencer al Mando supremo de que la prolongada batalla carecía de sentido. Hasta el 2 de septiembre no se tuvo en cuenta su deseo. Sin embargo, el mando operativo real lo tuvo su jefe de gabinete hasta el 21 de agosto de 1916, el general Konstantin Schmidt von Knobelsdorf y el entonces general Walther von Lüttwitz. Este puesto meramente representativo fue el resultado de una orden directa de su padre:

"[...] Te confié el mando supremo del 5.º Ejército. Obedece al teniente general Schmidt v. Knobelsdorf como Jefe del Estado Mayor. Lo que él te aconseje, debes hacerlo. "

Con el fatal catiz que estaba tomando en el año 1917, comenzó la separación entre el Mando Supremo del Ejército de Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff, y el Gobierno del Reich, que, con el respaldo del kaiser, buscó moderación en la política de guerra alemana y una inclinación ante una paz consensuada. Sin embargo, el príncipe heredero Guillermo tomó partido por los líderes militares y realizó declaraciones vehementes y críticas sobre la posición del asesor civil de su padre. La renuncia del canciller Theobald von Bethmann Hollweg el 13 de julio de 1917, la describió como el "día más hermoso de su vida". También contribuyó al derrocamiento del jefe del Gabinete Civil Imperial, Rudolf von Valentini, quien fue obligado a abandonar el cargo por los militares, en enero de 1918. Todo esto debilitó la posición política del Kaiser Guillermo II, quien perdió su influencia en los asuntos del gobierno y dejó el control del destino de Alemania completamente en manos del ejército.

Actitud antes y después de la Segunda Guerra Mundial

Durante la Revolución de Noviembre de 1918, las tropas del 5.º Ejército de Guillermo se amotinaron. El Kronprinz se refugia en el cuartel general del 3.º Ejército de Karl von Einem. El Jefe de su Estado Mayor, Friedrich Graf von der Schulenburg, así como el general Karl von Einem, lo alentaron a no seguir a su padre al exilio. El gobierno provisional del Consejo de Comisarios del Pueblo, formado el 10 de noviembre, le ordena que repatríe a su grupo de ejércitos a Alemania, pero se siente incapaz de ello y lo rechaza, por lo que Guillermo fue relevado de su cargo militar. Paul von Hindenburg instó al príncipe heredero a que siguiera a su padre al exilio en los Países Bajos. Para evitar una guerra civil, Guillermo lo aceptó, para gran decepción de Schulenburg. Fue alojado por el gobierno holandés en la isla de Wieringen, en una antigua vicaría, y solo se le permitía salir de la isla para visitar a sus padres en Doorn. El 1 de diciembre de 1918 firmó su renuncia al trono alemán.

A finales de 1923, se le permitió a Guillermo regresar a Alemania, lo que fue posible gracias a la intervención del canciller Gustav Stresemann.

Con la Revolución de noviembre de 1918, los bienes de los Hohenzollern habían sido confiscados y posteriormente administrados por el Ministerio de Finanzas de Prusia. En la disputa sobre la expropiación de los bienes del príncipe, los abogados de Guillermo negociaron hasta 1926 con el Estado prusiano. El 26 de octubre de 1926, se aprobó la "Ley sobre la disputa de propiedad entre el Estado prusiano y los miembros de la antigua familia real prusiana". En 1927 se fundó la "Administración de castillos y jardines estatales", y así el Estado de Prusia retuvo 75 castillos, de los que el Hohenzollern recuperó 39 y varias fincas agrícolas, incluido el Cecilienhof de Potsdam, donde Guillermo, que había construido la casa entre 1913 y 1917, se instaló como su residencia principal. También recuperó el Palacio de Mármol y el castillo de Oels en la Baja Silesia, que su familia usaba como casa de campo, y también el Palacio de Monbijou, en Berlín, y el castillo de Rheinsberg, que se hicieron accesibles al público como museos.

El matrimonio de Guillermo y Cecilia (padres de seis hijos) finalmente se separaron durante la década de 1920. Guillermo había tenido muchas amantes durante su matrimonio y Cecilia había pasado del dolor al alcohol. En mayo de 1928 escribió a su padre desde Roma: "El socialismo, el comunismo, la democracia y la masonería han sido erradicados; una ingeniosa brutalidad lo ha logrado". Consideraba al fascismo italiano como una "institución fabulosa". Después de la elección del exmariscal Paul von Hindenburg como el segundo Presidente de la República de Weimar en 1925, el exkaiser y su familia esperaban en vano iniciativas para restaurar la monarquía. En 1930 Guillermo se unió a los Cascos de Acero.

En 1932, el DNVP consideró que Guillermo debía competir en las elecciones presidenciales de 1932 como candidato. Guillermo invitó a Adolf Hitler a Cecilienhof para discutir un poder compartido entre él, como presidente, y Hitler como canciller. Hitler aceptó el plan, pero la oposición del káiser Guillermo le hizo replanteárselo. El antiguo emperador escribía en una carta desde el exilio:

Hitler hizo un uso inteligente de la posición de Guillermo hasta que tomó el poder en 1933. Ya en 1926, Hitler le había asegurado que una de sus intenciones era la restauración de la monarquía y la reinstauración de la Casa de Hohenzollern. En las elecciones presidenciales de 1932, Guillermo apoyó la candidatura de Hitler, que perdió ante Hindenburg. El 14 de abril de 1932, protestó ante el ministro del Interior del Reich, Wilhelm Groener, por la prohibición de las SA y las SS:

En enero de 1933, Guillermo negoció junto con Elard von Oldenburg-Januschau y otros, con Hindenburg, para el nombramiento de Hitler como canciller. Expresó en público su deleite por la cancillería de Hitler y expresó la expectativa de que el líder nazi hiciera por Alemania lo que Benito Mussolini había hecho en Italia (que le había dado al país un impulso económico y ejerció nominalmente su dictadura bajo el monarca Víctor Manuel III).

En los años siguientes hizo campaña por el régimen nazi y lo defendió con cartas abiertas al público internacional. En abril de 1933 le escribió a Geraldine Farrar que los judíos habían expulsado a las élites cristianas y que eran los responsables de la crisis económica. El 'brillante líder Adolf Hitler' debe dejar pasar el tiempo necesario para 'limpiar' de comunistas el mundo entero, lo que se le agradecería.

Después del asesinato de su amigo el excanciller y militar Kurt von Schleicher el 30 de junio de 1934 y el arresto de su ayudante mayor, Louis Müldner de Mülnheim, el 1 de julio de 1934 durante la Noche de los Cuchillos Largos determinó el deseo de retirarse por completo de la actividad política. Müldner permaneció arrestado por la Gestapo durante casi cuatro semanas, "un período considerable de dificultades físicas y mentales", y fue informado de que tendría que abstenerse de "actividades monárquicas" en el futuro. En 1936 Guillermo mandó a Mussolini un telegrama de felicitaciones privado por sus éxitos militares que fue publicado por la prensa mundial, algo que fue visto por las autoridades nazis como un reto a su liderazgo, así que Guillermo terminó renunciando a su labor en el NSKK. Sin embargo mantuvo su apoyo a Hitler. Tras la toma y ocupación de los Países Bajos y Bélgica, Guillermo felicitó a Hitler por telegrama con las palabras: "¡Dios los bendiga a usted y a nuestra patria alemana!"

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