Guillermo Barros Schelotto (La Plata, 4 de mayo de 1973) es un exfutbolista y entrenador argentino que jugaba como delantero. Actualmente dirige al Club Atlético Vélez Sarsfield de la Primera División de Argentina. Jugó la mayor parte de su carrera en Boca Juniors, donde permaneció durante 10 temporadas, desde 1997 hasta 2007. También tuvo una etapa en el Columbus Crew, desde 2007 hasta 2010. Su último equipo fue Gimnasia y Esgrima La Plata, club donde inició su carrera como futbolista.
Se inició futbolísticamente en Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde debutó profesionalmente en el año 1991. Permaneció en el club durante seis años, obteniendo el único título en la historia de la era profesional de ese club, la Copa Centenario en 1994. A mediados de 1997, llega a Boca Juniors, junto con su hermano mellizo Gustavo Barros Schelotto y Martín Palermo, por recomendación de Diego Maradona, quien, en ese momento, se encontraba en el club. Jugó en Boca Juniors durante diez años, siendo ídolo y obteniendo múltiples títulos con dicho equipo, destacándose como los más importantes las Copas Libertadores 2000, 2001 y 2003, las Copas Intercontinentales 2000 y 2003, las Copas Sudamericanas 2004 y 2005, y la Recopa Sudamericana 2005.
En el año 2007, se va al Columbus Crew de la Major League Soccer, en el cual permanece por tres años, conquistando cuatro títulos y convirtiéndose en un referente del club. En 2011 vuelve a Gimnasia y Esgrima de La Plata para retirarse.
A partir de la temporada 2012-13 del fútbol argentino, comenzó su carrera de director técnico en Lanús. Con dicho equipo conquistaría la Copa Sudamericana 2013, siendo este su primer título en condición de entrenador. Luego dirigió durante tres años a Boca Juniors, con el que ganó los Campeonatos de Primera División 2016-17 y 2017-18.
Guillermo y su hermano mellizo Gustavo se criaron en Gimnasia y Esgrima La Plata, club donde el padre de ambos, Hugo Barros Schelotto, fuera médico y luego presidente. Los Mellizos jugaron en el Lobo realizando las divisiones inferiores desde 1985 y debutaron profesionalmente en 1991. Guillermo debutó en primera división el 6 de octubre de 1991 ingresando en el segundo tiempo, en la victoria de Gimnasia 3-2 sobre Independiente. Logró ingresar como titular por primera vez el 27 de octubre de ese mismo año, en la derrota de su equipo 0-2 contra San Lorenzo. En el Apertura, Gimnasia logró el cuarto lugar, y en la liguilla pre-Libertadores de la temporada 1991-1992 (torneo que reunió a los clubes que se encontraban entre la clasificación segundo y octavo y que ofrecía un puesto en la Copa Libertadores), el club fue el subcampeón.
En 1993, Barros Schelotto obtuvo su primer título, la Copa Centenario de 1993, un torneo oficial no regular de AFA, que seguía las estructuras de las copas nacionales europeas, en conmemoración a los 100 años de la Asociación del Fútbol Argentino. Guillermo termina marcando el último tanto en la final contra River Plate.
En los torneos Clausura y Apertura que seguirían el equipo platense obtuvo como máximo un séptimo lugar. El Clausura 1995 representó una de las mayores oportunidades del club para conseguir su primer título de primera división en la era profesional. El club lideró hasta la última fecha, y teniendo que vencer en su propio estadio a Independiente, que ya no tenía ambiciones en el torneo. El único otro equipo que podía ser el campeón era San Lorenzo, que estaba detrás por un punto y necesitaba una victoria fuera de casa contra Rosario Central, y un tropiezo de Gimnasia.
Eso es lo que terminó sucediendo. Increíblemente, el equipo de los mellizos perdió un título que parecía ganado, al perder por 0-1 en el Estadio Juan Carmelo Zerillo, en tanto que San Lorenzo, por el mismo marcador, venció con un gol a trece minutos del final a Rosario Central en Rosario. Su juego hábil y vertiginoso, sumado a una más que aceptable cuota goleadora, hicieron que prontamente se destacara en un equipo que comenzaba a pelear por cosas importantes. Con su hermano mellizo Gustavo compartía un carácter díscolo que los llevó a muchos roces con rivales y árbitros.
En el Clausura 1996, el club de la capital de Buenos Aires humilló al Boca Juniors de Diego Maradona, Claudio Caniggia y Juan Sebastián Verón en plena Bombonera, el día en que su adversario inauguraba el sector de palcos vip de su estadio, ganando por 0-6 con tres goles de Guillermo. En la decimocuarta fecha, se enfrentó en casa al club con quien disputaba el liderazgo, Vélez Sarsfield, sufriendo un empate a siete minutos del final. Las cuatro fechas siguientes fueron victorias para ambos equipos; en el caso de Gimnasia, esto incluía un 4-0 sobre Rosario Central, un 1-2 de visitante sobre River Plate en el Monumental y un 6-0 a Racing Club.
En la última ronda, los dos equipos empataron. Vélez, que tenía un punto más, se benefició. La pérdida de otro título, aunque no tan grave como la de un año antes, fue igualmente dolorosa ya que el último partido fue un clásico de La Plata, que terminó en un empate 1-1 contra Estudiantes de La Plata.
A mediados de 1997, Boca Juniors se interesó por su pase. Fue así que los hermanos Barros Schelotto llegaron a Boca junto con un viejo rival: Martín Palermo, jugador surgido de las inferiores de Estudiantes de la Plata. Los tres, fueron repetidamente recomendados a Boca por Diego Maradona, quien estaba jugando su última temporada para el equipo porteño, retirándose en octubre del mismo año. Los primeros tiempos en Boca los vivió desde el banco de suplentes, postergado por Claudio Caniggia. Pero aún entrando en los segundos tiempos tuvo actuaciones destacadas, como en su debut con la camiseta xeneize ingresando en el segundo tiempo y marcando frente a Newell's Old Boys en la victoria por 2-1 el 14 de septiembre de 1997.
Con la llegada de Carlos Bianchi a la dirección técnica del Club, y la partida de Claudio Caniggia al fútbol europeo, Guillermo ha sumando más partidos como titular y se hizo dueño exclusivo de la camiseta 7 (que mantuvo hasta 2007), formando una efectiva dupla con Martín Palermo que contribuyó a la obtención de la doble corona en la temporada 1998-99. Su participación en los logros internacionales de 2000 y 2001 fue algo menor debido a una serie de lesiones que le quitaron continuidad.
En 2003 volvió a destacar en la Copa Libertadores, con una recordada actuación frente a Paysandu en Belém pero el segundo semestre volvió a sufrir problemas físicos. No pudo completar los noventa minutos de juego y a los 73 debió dejarle su lugar a Carlos Tévez en la victoria por penales frente al Milán por la Copa Intercontinental.
Luego de la segunda ida de Bianchi, a mediados de 2004, la participación de Guillermo en el primer equipo fue disminuyendo gradualmente. Con la llegada de Alfio Basile se vio relegado al banco de suplentes. Llegó a quedarse fuera de la convocatoria en varios encuentros, incluyendo un Superclásico y hasta a jugar en Reserva para no perder ritmo de competencia. Pese a ello logró destacarse en algunos de sus esporádicos ingresos y mantuvo intacto el cariño de la gente. En el Torneo Apertura 2006, integra el equipo de Boca que pierde la final con Estudiantes de La Plata en cancha de Vélez Sarsfield, por 2 a 1.
Una de las bases de la idolatría que le dispensa el público de Boca es su participación en los Superclásicos. Si bien en sus primeros años no marcó mucho frente a River Plate, ni tampoco pudo destacarse jugando en el Monumental, sus picantes duelos con jugadores y cuerpo técnico rivales trascendieron el campo de juego.
En el Clausura 2000, convierte su primer gol en un Superclásico. Fue en La Bombonera, terminando el partido en empate en uno. En el Clausura del año siguiente, ingresa en los últimos diez minutos, con el partido estaba 2:0 a favor de Boca, le cometen un penal y convierte el tercero, sellando el marcador. En el Clausura 2003, jugando en territorio Xeneize, River iba ganando 2:0 y él convierte dos goles en el segundo tiempo para empatar el encuentro. Además, provoca la expulsión del entonces defensor de River, Martín Demichelis.