La guerra de los Doce Días fue un conflicto armado que tuvo lugar en junio de 2025 entre el Estado de Israel, que contó con el apoyo de los Estados Unidos y otros países occidentales, y la República Islámica de Irán, con apoyo de los hutíes de la República de Yemen y en menor medida otros grupos no-estatales del llamado Eje de la Resistencia. Se considera esta guerra una escalada de una serie previa de ataques entre los dos países, en el marco del largo conflicto Irán-Israel, así como el preludio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán de 2026.
La guerra comenzó el 13 de junio de 2025 cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Mosad lanzaron un ataque masivo por sorpresa contra Irán, con el nombre en clave de «Operación León Ascendente». La justificación alegada por el gobierno israelí era de impedir el avance del programa nuclear de Irán, si bien el bombardeo israelí tuvo lugar mientras Irán negociaba el futuro de su programa nuclear con Estados Unidos. En este primer ataque, Israel asesinó a la cúpula militar del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como a destacados científicos nucleares, destruyó varias bases aéreas y dañó instalaciones nucleares. A raíz de la agresión, Irán puso en marcha la denominada «Operación Verdadera Promesa III», lanzando misiles balísticos y drones contra instalaciones militares, de inteligencia y otros objetivos israelíes y también advirtió que atacaría bases militares y buques estadounidenses, británicos y franceses en la región si estos países ayudaban a Israel.
Después de varios días de ataques cruzados entre ambos países, la guerra tomó un nuevo rumbo el 22 de junio cuando Estados Unidos lanzó sus propios ataques contra Irán, bombardeando tres instalaciones nucleares iraníes. Se trató del primer ataque militar directo de Estados Unidos a Irán desde 1980. Irán respondió más tarde atacando la base aérea de Al Udeid en Catar con misiles de largo alcance, causando daños materiales.
La guerra tuvo lugar durante un período de intensa violencia en Oriente Medio, solapándose con la Guerra de Gaza y el genocidio asociado a ella, y poco después de los ataques israelíes a Hezbolá en Líbano, la guerra entre Israel y los hutíes de Yemen, los ataques de Israel contra Irán en abril y octubre de 2024 y la guerra civil siria.
El 23 de junio de 2025 el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un alto al fuego que puso fin a lo que él llamó la «Guerra de los Doce Días». La situación siguió siendo muy volátil y aunque inicialmente tanto Irán como Israel violaron la tregua, ambos países acabaron aceptando el alto el fuego, el cual fue respetado hasta los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán de 2026.
El Washington Post informó el 11 de junio de 2025 que el Departamento de Estado ha ordenado a todas las embajadas estadounidenses dentro del radio de ataque de Irán, incluidas las de Medio Oriente, Europa del Este y el norte de África, que tomen medidas urgentes que permitan reducir las amenazas que enfrentan desde Irán.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos fracasaron debido a la negativa del régimen iraní de desmantelar su programa nuclear. Todas las bases militares estadounidenses en Medio Oriente están en alerta máxima ante la posibilidad de un ataque israelí a Irán que provoque represalias contra EE. UU. tal cual ha advertido Irán.
La Junta de Gobernadores del OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) determinó, por primera vez en 20 años, que Irán no está cumpliendo, de manera sistemática y continua, con sus obligaciones en virtud del acuerdo sobre centrifugadoras.
13 de junio: Ataque israelí y respuesta iraní
En las primeras horas del 13 de junio de 2025, la Fuerza Aérea Israelí lanzó un masivo ataque aéreo contra Irán, dirigido a destruir las instalaciones nucleares e infraestructura militar (incluyendo instalaciones de producción de misiles balísticos), en lo que se conoció como la Operación León Ascendente. Israel cierra su espacio aéreo y todos los vuelos son desviados a terceros países y el ministerio de defensa informa que se ha decretado el estado de emergencia en todo el país. Para las 6:30 a. m. (hora de Israel), se habían llevado a cabo cinco oleadas de ataques. Estos ataques tuvieron como objetivo decenas de sitios, incluyendo la infraestructura nuclear de Irán (27 instalaciones más los sitios de enriquecimiento de uranio) y ubicaciones de los apartamentos y casas de la gente VIP del establishment de defensa de Irán, así como del alto mando militar (14 generales eliminados). Paralelamente, el Mosad habría llevado a cabo misiones de sabotaje para desactivar los sistemas de defensa aérea y los sistemas de lanzamiento de misiles de Irán. Funcionarios israelíes afirmaron que estos ataques tomaron por sorpresa a las autoridades iraníes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que más de 200 aeronaves desplegaron más de 330 municiones sobre aproximadamente 100 objetivos. Se cree que el Mosad estableció varias bases secretas de lanzamiento de drones dentro de Irán, utilizada para atacar lanzadores de misiles dirigidos a Israel. La misión incluyó el contrabando de armas de precisión y el despliegue de comandos del Mosad para neutralizar las defensas aéreas, lo que habría permitido a las aeronaves israelíes asegurar el control y la superioridad aérea.
Alrededor de las 3:00 a. m., el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró una emergencia nacional, advirtiendo sobre una inminente represalia iraní. El ataque fue caracterizado como preventivo, motivado por inteligencia que indicaba que Irán había enriquecido suficiente uranio para hasta 15 armas nucleares.
Se reportaron explosiones en varios puntos de Teherán, incluyendo áreas donde se encontraban comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.Entre los mandos militares iraníes se encuentra el Comandante de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami, también del jefe de la fuerza aérea, el jefe del programa nuclear, y otros varios VIP del régimen. En las instalaciones nucleares de Natanz, en la provincia de Isfahán, explosiones fuertes fueron confirmadas por la televisión estatal iraní. El sitio alberga tanto la Planta de Enriquecimiento de Combustible (FEP) como la Planta Piloto de Enriquecimiento de Combustible (PFEP), críticas para el programa de uranio de Irán. Los informes también confirmaron ataques en sitios relacionados con actividades nucleares en Khondab y Khorramabad.
Por la tarde, Israel extendió su asalto a Tabriz, Shiraz y a instalaciones militares clave como la Base Aérea Hamadán, Parchin y la instalación nuclear de Fordow. Más tarde, las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que la Base aérea de Tabriz había sido «desmantelada» y que decenas de drones y lanzadores de misiles iraníes fueron destruidos. A las 18:46 P. m., también fue atacado el Centro de Investigación y Tecnología Nuclear de Isfahán, con Israel apuntando a sus instalaciones de investigación nuclear. Los medios iraníes afirmaron posteriormente que dos aviones israelíes fueron derribados y que una piloto fue capturada, reclamos que fueron desmentidos por otros medios y por las FDI.
Tras los ataques a gran escala de Israel contra Irán, Teherán prometió una «respuesta dura» y amenazó con atacar posiciones militares israelíes y estadounidenses en todo Oriente Medio. Estados Unidos respondió evacuando personal de Irak y ordenando la evacuación de familias militares en toda la región. Irán lanzó más de 100 Shahed hacia Israel a primeras horas del 13 de junio como represalia inicial. Se activaron las sirenas antiaéreas hasta en Amán, y los drones fueron interceptados por la Fuerza Aérea Real de Jordania y la Fuerza Aérea Israelí sobre el espacio aéreo saudí y sirio. Más tarde esa noche, Irán lanzó su primera oleada de misiles balísticos bajo el nombre en clave «Operación Promesa Verdadera 3», afirmando haber atacado decenas de bases aéreas y objetivos militares israelíes. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que se lanzaron menos de 100 misiles, la mayoría interceptados, aunque algunos impactaron en edificios en Tel Aviv y el norte de Israel. Se reportaron más de 60 heridos y una mujer civil murió posteriormente por sus heridas.