Tal Día como Hoy

Guerra de Gaza

Conflicto armado en la Franja de Gaza que comenzó el 7 de octubre de 2023

Anúncio

La guerra de Gaza​ es un conflicto armado en curso que comenzó con un ataque de Hamás y otras milicias palestinas contra Israel el 7 de octubre de 2023 y que ha desencadenado un genocidio en Gaza por parte de Israel contra la población civil palestina. Como parte de los conflictos no resueltos entre israelíes y palestinos, que se remontan a mediados del siglo XX, sigue a las guerras de 2008-2009, 2012, 2014, 2021 y 2022.​ La guerra ha causado la muerte de casi dos mil israelíes y más de setenta y tres mil palestinos, además de una destrucción generalizada y una crisis humanitaria en la Franja de Gaza que han dado forma al actual genocidio. Mientras tanto, la región circundante ha experimentado una creciente inestabilidad y un importante número de combates. El primer día de la guerra fue el día más mortífero en la historia de Israel y la guerra se ha convertido en la más mortífera de la historia para los palestinos.​

El 7 de octubre, mientras los israelíes celebraban la festividad de Simjat Torá, grupos armados de milicianos palestinos, principalmente de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, lanzaron un ataque contra Israel desde la Franja de Gaza que comenzó con una andanada de cohetes y que siguió con un ataque coordinado de comandos contra numerosas bases militares y localidades fronterizas.​ El ataque, denominado «operación Inundación de Al-Aqsa», tomó a Israel por sorpresa pese a ocurrir al día siguiente del cincuenta aniversario de la guerra de Yom Kipur.​ Israel respondió poco después con una de las campañas de bombardeos más destructivas de la historia moderna e invadió la Franja de Gaza el 27 de octubre.​

El ataque palestino del 7 de octubre supuso la primera vez en la historia que Israel perdió el control de parte de su territorio durante un periodo prolongado de tiempo,​ durante el cual los milicianos capturaron a un total de 251 rehenes​ y mataron a 695 civiles israelíes (incluidos 36 menores de edad), 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías.​ Human Rights Watch denunció que el ataque deliberado contra civiles, los ataques indiscriminados y la toma de civiles como rehenes constituyen crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.​ Todo esto llevó al Gobierno de Israel a declarar el estado de guerra por primera vez desde la guerra de Yom Kipur en 1973 y a dar inicio a una devastadora campaña de bombardeos.​ El 28 de octubre, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comenzaron a enviar tanques e infantería a la Franja de Gaza respaldados por ataques masivos desde el aire y el mar. Tras una pausa de siete días en la que se intercambiaron rehenes israelíes por presos palestinos, las hostilidades se reanudaron el 1 de diciembre de 2023​ y se extendieron hasta la entrada en vigor de un nuevo alto el fuego el 19 de enero de 2025.​ El 18 de marzo, Israel rompió unilateralmente el acuerdo de alto el fuego con una serie de ataques aéreos sorpresa sobre Gaza que reanudaron las hostilidades.​ El 10 de octubre de 2025, entró en vigor un nuevo alto el fuego después de que los negociadores israelíes y palestinos acordaran la primera fase de un plan de paz apoyado por Estados Unidos.​Pese al teórico alto el fuego, el ejército israelí mató a más de mil palestinos hasta el 20 de junio de 2026, incluidos 265 niños, lo que supone una media de un niño asesinado por cada día de alto el fuego.​

Los combates iniciales en torno a la Franja de Gaza se extendieron poco después a otros escenarios. En Cisjordania, aumentaron la violencia de los colonos israelíes contra la población civil palestina y los choques armados entre el ejército israelí y los milicianos palestinos. En la frontera israelí-libanesa, el ejército israelí se enfrentó desde los primeros días de conflicto con la milicia chií Hezbolá. En el mar Rojo, los hutíes comenzaron una campaña de ataques contra barcos con destino a Israel, y Estados Unidos y el Reino Unido respondieron bombardeando objetivos hutíes.​

Según cifras proporcionadas por el Ministerio de Salud de Gaza y avaladas por el propio ejército de Israel,​​ el ataque israelí contra la Franja de Gaza ha provocado la muerte de al menos 73 003 personas, en su gran mayoría civiles (el 83 % según datos de inteligencia de las FDI​), entre ellos 20 179 niños (incluidos 1015 bebés menores de un año),​ 2955 personas mayores de 60 años y más de 11 800 mujeres. Además, ha causado más de 173 252 heridos y más de 14 400 desaparecidos, lo que elevaría la cifra de fallecidos aún más.​​​ Además, con más de 4000 casos, el ejército israelí ha causado el mayor número de amputaciones pediátricas de la historia.​ Entre las víctimas se cuentan al menos 390 trabajadores de la UNRWA,​ 1670 sanitarios, 254 periodistas y 140 miembros de equipos de rescate. El ejército israelí ha destruido 38 hospitales, 96 centros de salud, 197 ambulancias, 835 mezquitas y el 94% de los cementerios, así como el 90 % de los edificios de la Franja.​ También ha destruido o dañado gravemente el 97% de las escuelas y el 100% de las universidades.​ Además, los ataques y las órdenes de evacuación israelíes, que se han extendido hasta cubrir el 86 % de la superficie de la Franja, han provocado el desplazamiento forzado de dos millones de gazatíes (incluidos 893 000 niños), que se han visto obligados a permanecer en campamentos de desplazados como el de al-Mawasi, en una superficie equiparable a la del aeropuerto internacional de Shanghái.​​ Hasta el 26 de noviembre de 2025 se habían registrado 463 fallecimientos por inanición, de los que 157 eran niños,​ y la ONU había declarado oficialmente una hambruna en la ciudad de Gaza causada deliberadamente por Israel.​ Según datos de la ONU, el número de calorías diarias que consumieron los gazatíes en el mes de mayo de 2025 era netamente inferior al que recibieron las víctimas del campo de exterminio nazi de Auschwitz entre 1940 y 1945.​

Numerosas acciones militares de Israel en territorio palestino han sido blanco de críticas por parte de la comunidad internacional por constituir violaciones del derecho internacional humanitario​ calificables como crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad,​ entre las que se cuentan el empleo contra población civil de fósforo blanco,​ el asesinato de trabajadores humanitarios, personal sanitario y periodistas, el «cerco total» y corte de suministros a la población civil como «castigo colectivo», la orden de evacuación de civiles bajo amenaza de un ataque inminente, sin que existan lugares seguros donde ir ni una forma segura de llegar,​ el uso del hambre como arma de guerra, el recurso a los asesinatos deliberados, el crimen de exterminio y el de persecución,​ la destrucción intencionada de mezquitas, iglesias y cementerios,​ el asesinato de prisioneros de guerra, el robo de órganos, el pillaje, la violencia sexual como arma de guerra​ y la destrucción deliberada de viviendas.​

En este contexto, el 29 de diciembre de 2023, Sudáfrica presentó un caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) acusando a Israel de incumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre el Genocidio de 1948 en sus ataques en la Franja de Gaza.​ El 26 de enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia dictaminó de manera provisional que había indicios de que se estuviese cometiendo un genocidio y ordenó una serie de medidas cautelares mientras se desarrollase la investigación oficial.​ Paralelamente, el 21 de noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió órdenes de arresto internacional contra el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, el exministro de Defensa del país, Yoav Galant, y el líder del brazo armado de Hamás, Mohamed Deif,​ por los presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos en la guerra de Gaza.​ Así mismo familiares de nueve víctimas israelíes de los ataques del 7 de octubre solicitaron que Hamás sea procesado por genocidio y que la CPI emita una orden de arresto internacional contra sus líderes.​​ En septiembre de 2025, la ONU confirmó el genocidio de Israel sobre Gaza después de un exhaustivo informe de los hechos que concluyó que las fuerzas israelíes han perpetrado cuatro de los cinco actos genocidas condenados por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio: matar, causar lesiones físicas o mentales graves, y someter deliberadamente a condiciones de vida que lleven a la destrucción de los palestinos, así como impedir la natalidad en la Franja de Gaza.​ En junio de 2026, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU volvió a determinar que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes cometieron crímenes de guerra y de lesa humanidad, en especial contra niños, y que se realizó un genocidio.​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Guerra de Gaza | World in Stories