Guarino Guarini (de nombre completo Camillo Guarino Guarini) (Módena, 1624-Milán, 1683) fue un sacerdote teatino, matemático, escritor y arquitecto italiano del siglo XVII.
Fue al mismo tiempo estudioso de las matemáticas, profesor de literatura y filosofía en Mesina, y, desde los diecisiete años, arquitecto del duque Filiberto de Saboya. Escribió una serie de libros de matemática en latín e italiano, entre los que su "Euclides adauctus" es uno de los primeros tratados de geometría descriptiva.
Diseñó muchos edificios públicos y privados en Turín —palacios para el duque de Saboya, la Iglesia real de San Lorenzo (1666-1680), la mayor parte de la Capilla de la Sábana Santa (1688), incorporando trabajos previos de Castellamonte, el Palacio Carignano (1679-1685)— y otros, públicos y eclesiásticos, en Módena, Mesina, Verona, Viena, Praga, Lisboa y París.
Recibió influencia estilística de Francesco Borromini y a su vez influyó en su alumno, Filippo Juvara, y en el alumno de este, Bernardo Vittone.
Modenés de nacimiento, entró en la Orden Teatina en 1639 y ese mismo año se trasladó para hacer el noviciado a Roma, donde estudió hasta 1647 teología, filosofía, matemáticas y arquitectura. En Roma conoció la arquitectura de Francesco Borromini, entonces todavía vivo, que más tarde influyó profundamente en su obra y, en particular en los primeros proyectos.
En 1647 regresó a Módena, donde fue ordenado sacerdote y nombrado profesor de filosofía en la casa de su Orden. También comenzó su trabajo como arquitecto participando en la construcción de la nueva Casa de la Orden y de la iglesia, dedicada a San Vicente, para la que se ha sugerido su intervención proyectual. Fuera o no así, en esos años de Modena fue capaz de completar su formación con experiencia directa en obras.
En 1655, con solo treinta años, fue nombrado Superior (Prepósito) de la Casa Teatina de Módena, pero de ese cargo se vio obligado a renunciar por el desfavor que le manifestó el futuro duque Alfonso d'Este III, por lo que Guarini dejó su ciudad natal.
El decenio comprendido entre 1655 y 1666 se caracterizó por los viajes fuera de Italia y un cambio continuo de sede en la Orden, trabajando inicialmente como profesor de teología, filosofía y matemáticas, y luego también como arquitecto. Durante este período se familiarizó con las diferentes culturas arquitectónicas.
Estuvo primero en Parma y después en Guastalla, donde su presencia se ha documentado en 1655. No hay documentación para el período posterior hasta 1660, cuando publica en Mesina la tragicommedia morale La pietà trionfante. Se han hipotetizado viajes a Praga, Lisboa y España, de regreso del cual se habría detenido en Mesina, aunque podría haber estado en Mesina antes de 1660. Sin embargo, según los documentos disponibles estaba activo en Mesina a partir de 1660 a 1662, donde, además de enseñar en la escuela de los teatinos y de cultivar su interés por las matemáticas y la literatura, diseñó la finalización de la iglesia de la Santissima Annunziata, adyacente al Colegio de los Teatinos, aunque posteriormente se construyó la Iglesia de San Filippo Neri. Todos estos edificios fueron destruidos durante el terremoto de 1908.
En 1662 regresó momentáneamente a Módena, pero en el otoño de 1662 se fue a París, encargado de dirigir el trabajo de la iglesia teatina de Sainte Anne la Royale, cuya construcción había sido iniciado ya por otros arquitectos. Guarini cambió por completo el proyecto y, tras muchas dificultades, se encargó de él sin finalizarlo por completo; el edificio ahora perdido fue demolido en el siglo XIX.
En Francia amplió sus conocimientos manifestando interés en la arquitectura gótica, la obra de Mansart y la investigación en la geometría proyectiva de Girard Desargues. En París publicó el volumen Placita philosophica que le da notoriedad en el ambiente religioso y que da testimonio de la persistencia de sus estudios de filosofía y ciencia.
En referencia a otros dos proyectos de Guarini fuera de Italia, Santa Maria da Altötting en Praga y de Nuestra Señora de la Divina Providencia de Lisboa, ambos ya desaparecidos, no está claro si comportaron viajes a la península ibérica y Centroeuropa y ni siquiera es segura la época del proyecto.
Se trasladó en 1666 a Turín, inicialmente llamado para ocuparse de la iglesia teatina de San Lorenzo. Pronto fue llamado a trabajar por la Casa de Saboya para la que realizó, entre 1667 y 1690, entre otras cosas, la Cappella della Sacra Sindone en el ábside de la catedral de Turín.
Iglesia de la Santissima Annunziata
Con este edificio mesines, Guarini presentó, de hecho, el barroco en Sicilia para perplejidad de sus contemporáneos. El proyecto de Guarini debió de dar cuenta de un cuerpo preexistente que debió completar, y de la diferente orientación del espacio exterior, por lo que la fachada presenta un giro inusual, resuelta con la introducción de un campanario en posición asimétrica. La fachada, de varios órdenes superpuestos, muestra una silueta piramidal y una superficie que serán modelo para muchas iglesias de Sicilia en el siglo XVIII. El interior de la iglesia se caracteriza por una cúpula que anticipó las luego hechas en Turín.
Siempre en Mesina diseñó la iglesia de la padres Somascos, de planta hexagonal, que no se realizó y conocida gracias a las grabados de su tratado Architettura civile: el proyecto parece anticipar las grandes cúpulas nervadas realizadas después por Guarini en Turín, aunque la datación del proyecto 1660-1662 no parece ser fiable y podría ser posterior.
La capilla de la Sábana Santa (del italiano: Cappella della Sacra Sindone) se encuentra en el ábside de la catedral de Turín en contacto con el palacio Real. En el cuerpo cilíndrico insertó tres pechinas que soportan el tambor donde están las ventanas que se alternan con nichos convexos; la propia cúpula se define por costillas que se entrelazan rompiendo la superficie de la cúpula y de la luz difusa a través de las numerosas ventanas que emergen curiosamente al exterior de la estructura, en el que el tambor está cerrado por una línea sinuosa que contiene las ventanas. De una gran originalidad es la culminación en forma de pagoda obtenido por la disminución gradual de los elementos concéntricos utilizados. Recientemente, el edificio sufrió graves daños por un incendio y fue objeto de una restauración reconstructiva particularmente difícil.
Entre 1668 y 1687 realiza para la Orden Teatina la Iglesia de San Lorenzo, de planta central octogonal, con los lados de forma convexa con un presbiterio elíptico dispuesto transversalmente que introduce un eje principal en la composición; el espacio, en el nivel inferior, se define por la presencia de grandes serlianas que delimitan las capillas laterales; la cobertura consta de una cúpula con nervios que se entrelazan para formar el octágono sobre el que descansa la linterna.