Groenlandia (en groenlandés: Kalaallit Nunaat, ‘tierra de los kalaallits’, y en danés: Grønland, ‘tierra verde’) es una isla situada en el hemisferio Norte, entre los océanos Atlántico y Glacial Ártico, que políticamente es una nación constituyente del Reino de Dinamarca. Con un total de 2 166 086 km² (81 % cubiertos de hielo), se considera la isla más grande del mundo, tomando la definición de Australia como masa continental. Su capital y ciudad más poblada es Nuuk (en danés: Godthåb). Durante más de un milenio Groenlandia ha estado asociada cultural y políticamente con Europa Septentrional (en concreto con Escandinavia).
Ha estado habitada, aunque de forma intermitente, desde mediados del tercer milenio a. C., por pueblos amerindios. En el año 986 su costa meridional fue colonizada por poblaciones de origen nórdico procedentes de Islandia. En 1261 los groenlandeses aceptaron la soberanía noruega sobre la isla. La ocupación nórdica duró hasta principios del siglo XV, declinando debido posiblemente a la Pequeña Edad del Hielo.
A principios del siglo XVIII, Hans Egede restableció el contacto con Groenlandia, que pasó a depender de Dinamarca en 1814, tras la disolución del Reino de Dinamarca y Noruega. Desde la Constitución de Dinamarca de 1953, la isla forma parte del Reino de Dinamarca con una relación conocida como Rigsfællesskabet ('Mancomunidad de la Corona'). En 1979 Dinamarca le otorgó la autonomía y en 2008 el gobierno danés transfirió la mayor parte de sus competencias al gobierno local groenlandés. Este traspaso se hizo efectivo el año siguiente y dejó para Dinamarca las competencias de asuntos exteriores, seguridad y política financiera. Otorgó a Groenlandia un subsidio anual de 633 millones de dólares, lo que suponía 11 300 dólares estadounidenses per cápita.
En el año 982, el marino y explorador vikingo de origen noruego Erik el Rojo (950-1003), debido a que había sido proscrito de Islandia por el asesinato de varias personas, navegando hacia el oeste de Islandia descubrió una enorme isla a la que llamó en idioma danés Grønland, cuyo significado es 'tierra (o país) verde'. Si bien el sur de Groenlandia, no cubierto por glaciares, solo es verde durante el verano, esta denominación pudo haber sido una simple pretensión para atraer colonos pues la isla de la que Erik procedía, Islandia —Ísland significa 'tierra de hielo'—, contaba con más vegetación que Groenlandia.
Los primeros habitantes de Groenlandia fueron los llamados esquimales. La prehistoria de Groenlandia es una historia de repetidas olas de inmigración paleoesquimal o inuit provenientes de las islas al norte de Norteamérica. Siendo uno de los lugares geográficos más extremos de la extensión cultural de estos pueblos, sus vidas se encontraban en constante peligro y las culturas nacieron y murieron con el paso de los siglos. De los períodos previos a la exploración escandinava del territorio groenlandés, la arqueología únicamente puede aportar fechas aproximadas:
La cultura saqqaq: de 2500 a. C. a 800 a. C., en el sur de Groenlandia.
La cultura independencia I: de 2400 a. C. a 1300 a. C., en el norte de Groenlandia.
La cultura independencia II: de 800 a. C. a 1 a. C., en el extremo norte de Groenlandia.
La cultura dorset primitiva o Dorset I: de 700 a. C. a 200, en el sur de Groenlandia.
El navegante noruego Gunnbjörn Ulfsson fue el primer europeo en llegar a Groenlandia, tras lo cual en 978 Snaebjörn Galti visitó las islas frente al litoral de Ammassalik y Erik el Rojo llegó a la isla principal hacia el año 982. La fecha del establecimiento de la primera colonia, según las sagas, fue en 985. A partir de 986, la costa occidental de Groenlandia fue colonizada por islandeses y noruegos, a través de un contingente de 14 barcos dirigidos por Erik el Rojo. Formaron tres asentamientos –conocidos como el Asentamiento Oriental, el Asentamiento Occidental y el Asentamiento Medio– en los fiordos cercanos al extremo suroccidental de la isla. Compartieron la isla con los habitantes de la cultura tardía de Dorset, que ocuparon las partes norte y oeste, y más tarde con la cultura Thule, que entró desde el norte. Los groenlandeses nórdicos se sometieron al dominio noruego en 1261 bajo el Reino de Noruega. Más tarde, este reino entró en una unión personal con Dinamarca en 1380 y desde 1397 formó parte de la Unión de Kalmar.
Los asentamientos nórdicos, como el de Brattahlíð, prosperaron durante siglos, pero desaparecieron en algún momento del siglo XV, quizá al inicio de la Pequeña Edad de Hielo. Aparte de algunas inscripciones rúnicas, no se conservan registros contemporáneos ni historiografía de los asentamientos nórdicos. Las sagas islandesas y obras históricas medievales noruegas mencionan la economía de Groenlandia, así como a los obispos de Gardar y la recaudación de diezmos. Un capítulo del Konungs skuggsjá («Espejo del rey») describe las exportaciones e importaciones de la Groenlandia nórdica, así como el cultivo de cereales.
Los relatos de las sagas islandesas sobre la vida en Groenlandia se compusieron a partir del siglo XIII y no constituyen fuentes primarias para la historia de la Groenlandia nórdica primitiva, por lo que la comprensión moderna depende de los datos físicos de los yacimientos arqueológicos. La interpretación de los datos de los núcleos de hielo y de las conchas de almeja sugiere que, entre el 800 y el 1300 d. C., las regiones que rodean los fiordos del sur de Groenlandia experimentaron un clima suave, con varios grados centígrados más que el habitual en el Atlántico Norte, en el que crecían árboles y plantas herbáceas y se criaba ganado. La cebada se cultivaba hasta el paralelo 70. Los núcleos de hielo indican que Groenlandia ha tenido cambios drásticos de temperatura muchas veces en los últimos 100 000 años. Del mismo modo, el Landnámabók («Libro de los Asentamientos») de Islandia registra hambrunas durante los inviernos, en las que «los ancianos y los indefensos eran asesinados y arrojados por los acantilados».
Debido al cambio de las condiciones climáticas y la presión territorial de los inuit, el asentamiento occidental fue abandonado hacia 1350, y hacia 1430 también el asentamiento oriental desapareció.
Los asentamientos islandeses desaparecieron durante el siglo XIV y principios del XV La desaparición del asentamiento occidental coincide con un descenso de las temperaturas en verano e invierno. Un estudio sobre la variabilidad de la temperatura estacional del Atlántico Norte durante la Pequeña Edad de Hielo mostró un descenso significativo de las temperaturas máximas de verano a partir de finales del siglo XIII hasta principios del siglo XIV, hasta 6 a 8 °C (11 a 14 °F) menos que las temperaturas de verano modernas. El estudio también reveló que las temperaturas invernales más bajas de los últimos 2000 años se produjeron a finales del siglo XIV y principios del XV. Es probable que el asentamiento oriental fuera abandonado entre principios y mediados del siglo XV, durante este período frío.
Las teorías extraídas de las excavaciones arqueológicas realizadas en Herjolfsnes en la década de 1920 sugieren que el estado de los huesos humanos de este periodo indica que la población nórdica estaba desnutrida, es posible que a causa de la erosión del suelo resultante de la destrucción de la vegetación natural por parte de los nórdicos en el transcurso de la agricultura, el corte de césped y la tala de madera. La malnutrición también pudo ser consecuencia de las muertes generalizadas por la peste pandémica, el descenso de las temperaturas durante la Pequeña Edad de Hielo y los conflictos armados con los skrælings (palabra nórdica para referirse a los inuit, que significa «desgraciados»). Estudios arqueológicos recientes cuestionan en cierto modo la suposición general de que la colonización nórdica tuvo un efecto medioambiental drástico, negativo para la vegetación. Los datos apoyan los rastros de una posible estrategia nórdica de modificación del suelo. Pruebas más recientes sugieren que los nórdicos, que nunca superaron los 2500 habitantes, abandonaron de modo gradual los asentamientos de Groenlandia a lo largo del siglo XV a medida que el marfil de morsa, la exportación más valiosa de Groenlandia, disminuía de precio debido a la competencia con otras fuentes de marfil de mayor calidad, y que en realidad había pocas pruebas de inanición o dificultades.