Tal Día como Hoy

Greta Garbo

Actriz suecoestadounidense

Anúncio

Greta Garbo (Estocolmo, 18 de septiembre de 1905-Nueva York, 15 de abril de 1990) fue el seudónimo de Greta Lovisa Gustafsson, una actriz suecoestadounidense. Fue una estrella destacada durante la época del cine mudo y los primeros tiempos del cine clásico de Hollywood, como así también un ícono de la cultura popular y un símbolo sexual de los años veinte y treinta. Considerada una de las mejores actrices de cine de todos los tiempos, era conocida por su personalidad melancólica y sombría, sus interpretaciones cinematográficas de personajes dramáticos y sus actuaciones sutiles y discretas. En 1999, el American Film Institute la situó en el quinto puesto de su lista de las mayores estrellas femeninas del cine clásico de Hollywood.​

Garbo lanzó su carrera con un papel secundario en una película sueca de 1924, Gösta Berlings saga. Su actuación llamó la atención de Louis B. Mayer, el director ejecutivo de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), quien la llevó a Hollywood en 1925.​ Despertó interés con su primera película muda estadounidense, Torrent (1926), y su actuación en Flesh and the Devil (1926), su tercera película en los Estados Unidos, la convirtió en una estrella internacional. En 1928, protagonizó A Woman of Affairs, que la catapultó como la estrella más taquillera de MGM, superando a Lillian Gish.​ Otras películas conocidas suyas de la era del cine mudo fueron The Mysterious Lady (1928), The Single Standard (1929) y The Kiss (1929).

Con la primera película sonora de Garbo, Anna Christie (1930), los responsables de marketing de la MGM sedujeron al público con el eslogan «¡Garbo habla!».​ Ese mismo año, protagonizó Romance, y por sus actuaciones en ambas películas recibió nominaciones al Óscar a la Mejor Actriz.​ Para 1932, su éxito le permitió decidir las condiciones de sus contratos y se volvió cada vez más selectiva con sus papeles.​ Trabajó también en películas como Mata Hari (1931), Susan Lenox (Her Fall and Rise) (1931), Grand Hotel (1932), Queen Christina (1933) y Ana Karenina (1935).

Muchos críticos e historiadores del cine consideran su interpretación de la cortesana destinada al fracaso Marguerite Gautier en Camille (1936) como la mejor de todas,​ y el papel le valió una tercera nominación al Óscar.​ Sin embargo, su carrera pronto decayó y se convirtió en una de las muchas estrellas etiquetadas como «veneno de taquilla» en 1938.​ Resurgió luego con un giro hacia la comedia en Ninotchka (1939), que le valió una cuarta nominación al Óscar. Two-Faced Woman (1941), otro fracaso de taquilla, fue la última de sus 28 películas.​ Tras ese fiasco comercial, le siguieron ofreciendo papeles en el cine, aunque rechazó la mayoría de ellos; los que aceptó no se materializaron, ya sea por falta de fondos o porque abandonó el rodaje sorpresivamente. En 1954, Garbo recibió un Premio Honorífico de la Academia «por sus brillantes e inolvidables interpretaciones cinematográficas», pero no acudió a recibir el galardón.​

Con el tiempo, rechazaría todas las oportunidades de volver a la gran pantalla. Tras su retiro, rehuyó de la publicidad, llevó una vida estrictamente privada y se convirtió en coleccionista de arte, entre cuyos cuadros se encontraban obras de Pierre-Auguste Renoir, Pierre Bonnard y Kees van Dongen.​ Aunque durante toda su vida se negó a hablar con sus amigos sobre sus motivos para retirarse, cuatro años antes de su muerte en 1990, le confesó al biógrafo sueco Sven Broman que sencillamente se había dado por vencida: «Estaba cansada de Hollywood. No me gustaba mi trabajo. Había muchos días en los que tenía que obligarme a ir al estudio... Realmente quería vivir otra vida».​

Primeros años y dificultades de la infancia

Greta Lovisa Gustafsson —tal su verdadero nombre— nació el 18 de septiembre de 1905 a las 7.30 (CET) en el hospital materno Södra de Södermalm, un distrito situado en la parte sur del centro de Estocolmo.​​​​ Se la bautizó según el rito luterano (la única religión oficial en Suecia en aquella época) y el pastor Hildebrand ofició la ceremonia.​ Sus padres se casaron el 8 de mayo de 1898.​​ La Revolución Industrial en el siglo XIX sumió a Suecia, al igual que a sus ciudadanos, en una crisis económica a medida que la agricultura declinaba y las diferentes clases sociales luchaban por mantener su poder e influencia. Una serie de malas cosechas, especialmente en la región sudoriental de Esmolandia, aumentó la pobreza entre los agricultores y fortaleció la decisión de muchos de ellos de emigrar. Los bisabuelos de Gustafsson hicieron dos intentos fallidos de emigrar a los Estados Unidos: Karl Johan Nilsson en 1864 y su hijo Johan August en 1882.​

Su padre, Karl Alfred Gustafsson (1871-1920), nacido Karl Alfrid Johansson, fue el segundo de siete hijos (tres de sus hermanos menores y una hermana murieron antes de cumplir los cinco años) y el hijo mayor de Johan Agathon Gustafsson (1846-1922) y Lovisa Andersdotter (1845-1881).​ La madre falleció a los 35 años debido a complicaciones tras un parto difícil.​ Provenía de la ciudad agrícola de Frinnaryd​ y era un trabajador no cualificado.​ A medida que la población de Suecia creció y muchas granjas colapsaron, la vida se volvió difícil para las familias de clase trabajadora y una situación pecuniaria compleja lo obligó a abandonar la escuela y buscar empleo,​ tras lo cual realizó trabajos esporádicos como barrendero, tendero, obrero y ayudante de carnicero.​ En 1891, al regresar de Gotlandia (la isla a la que se había mudado con su padre y su segunda esposa en 1887, y donde trabajaron en la industria local), encontró empleo en Estocolmo. Con el tiempo, adoptó el apellido de su padre y modificó su segundo nombre por una ortografía más común,​ aunque entre sus amigos lo llamaban «Kalle»​ y a su hija Greta la llamaron «Katha» (Kata) hasta los 10 años, así pronunciaba su nombre.​​​​

Su madre, Anna Lovisa (de soltera Karlsson; 1872-1944), fue la tercera de ocho hijos y la hija mayor de Johan August Karlsson (1848-1938) y Emma Kristina Adamsdotter (1849-1918).​ Tenía raíces sami y nació en Högsby.​ Durante la mayor parte de la semana trabajaba como empleada de limpieza en casas ubicadas en la zona adinerada de la ciudad.​ En la primavera de 1898, se mudó con Gustafsson a Gotlandsgatan 4 en Södermalm. Después del nacimiento de sus dos primeros hijos, Sven Alfred (1898-1967) y Alva Maria (1903-1926),​​ la familia se mudó a una casa de vecindad en Blekingegatan 32. Vivían en el tercer o cuarto piso en un apartamento de dos, tres o cuatro habitaciones​​​​ con agua fría y debido a la difícil situación económica de la familia, el empleador de Gustafsson le ofreció adoptar a su hija menor, Greta,​ pero rechazaron su oferta.​​ Desarrolló un vínculo particularmente estrecho con su madre, llamándola «el centro de mi vida».​ Su padre tenía un huerto de frutas y verduras junto al lago Årsta, en las afueras de la ciudad, al que la familia viajaba en trolebús todas las semanas para cultivar flores, fertilizar la tierra, desherbar los parterres y cultivar verduras. Cuando era adolescente, la pequeña Greta cultivaba y cuidaba fresas, y las vendía en el mercado cercano y en las calles de Estocolmo.​​

En años posteriores rara vez recordaba su juventud,​ pero admitió que encontró su mayor alegría en los sueños de su infancia.​​ Gozaba de la simpatía de los vecinos y de todos los niños que vivían en la casa de vecindad,​​ y en una oportunidad visitó un estanco regentado por su amiga y vecina Agnes Lind, donde vio fotografías de las entonces estrellas del teatro escandinavo Kalle Pedersen (conocido como Carl Brisson desde 1923)​ y Naima Wifstrand.​​​

Educación e interés por la actuación

El 22 de agosto de 1912, ingresó en la Katarina södra skola —escuela elemental Katarina—, ubicada al sur de Södermalm.​ Una de sus asignaturas favoritas era Historia,​​ que, según decía, le llenaba la cabeza de todo tipo de sueños.​ Por otro lado, no le gustaba la Geografía ni las Matemáticas​ y el biógrafo británico David Bret afirmó que era una «estudiante capaz, aunque a veces perezosa».​ Recibió calificaciones muy por encima del promedio en la mayoría de las materias,​ pero a pesar de eso, odiaba la escuela y las restricciones que esta le imponía​​ (a menudo se ausentaba debido a problemas de sinusitis).​ La escritora estadounidense Karen Swenson escribió que «en lugar de disfrutar de este nuevo mundo, parecía recluirse aún más».​

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Greta Garbo | World in Stories