Tal Día como Hoy

Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos

Pintor neogranadino

Anúncio

Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, también conocido como Gregorio Vázquez de Arce, Vasquezito o El Barroco Santafereño (Santa Fe de Bogotá, 9 de mayo de 1638–1711), fue el pintor más importante de la época del Nuevo Reino de Granada. Trabajó durante una era dominada por el estilo barroco hispanoamericano que prosperó a partir de 1650 hasta 1750.

Vásquez ha sido considerado como el pintor más grande proveniente del territorio que actualmente es Colombia. La mayoría de sus pinturas son religiosas en naturaleza, con temas que incluyen la vida de Cristo y de la Virgen, de los santos, y de las escenas del nuevo testamento.

Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos nació el 9 de mayo de 1638, en Santa Fe, capital de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá en el Nuevo Reino de Granada. Creció en esa ciudad como parte de la sociedad criolla, pues sus padres, Bartolomé Vásquez y de María de Ceballos, eran descendientes de familias de origen andaluz. Sus ancestros migraron desde Sevilla, estableciéndose en el Nuevo Mundo en el siglo XVI. Vásquez creció en el barrio de La Catedral.

Se desconoce gran parte de la vida de este pintor, pues se especula que su primer biógrafo, el historiador José Manuel Groot, pudo haber inventado algunas leyendas para exaltar la figura del artista dentro de una historia nacional, como era común en el siglo XIX.

Estudió en el Colegio Seminario de San Bartolomé, dirigido por los padres de la Compañía de Jesús, y luego en el Colegio Gaspar Núñez de la Orden de Predicadores.

Se dice que aprendió a pintar en el taller de los Figueroa, particularmente de Gaspar de Figueroa, del cual fue supuestamente expulsado por envidia de su maestro en 1658, luego de pintar a la perfección los ojos en un óleo de San Roque.

Aunque tradicionalmente ha sido presentado como un artista de genio individual, Gregorio Vásquez desarrolló su producción dentro del modelo de taller característico de la pintura colonial hispanoamericana. En su obrador participaron ayudantes, aprendices y miembros de su familia, quienes colaboraban en la ejecución de determinadas obras y encargos religiosos.

Entre las personas vinculadas a su taller se encontraba su hija, Feliciana Vásquez de Arce y Bernal, quien recibió formación pictórica en el entorno familiar. Algunos estudiosos han sugerido que pudo intervenir en elementos secundarios o decorativos de ciertas pinturas atribuidas al maestro. Asimismo, existen hipótesis según las cuales habría servido como modelo para algunas figuras femeninas representadas en sus composiciones religiosas.​

De su matrimonio con doña Jerónima Bernal, tuvo un hijo a quien bautizó con el nombre de Bartolomé Luis. En 1701 fue apresado y condenado a prisión por haber participado en el rapto de doña María Teresa de Orgaz, amante del oidor de la Real Audiencia, don Bernardino Ángel de Isunza y Eguiluz, a quien tenían recluida en el Convento de Santa Clara por orden del Arzobispo de Santafé. Al salir de la cárcel se vio reducido a una gran miseria y un deterioro mental. Algunos cronistas de la época afirmaron además que para 1710 comenzó a padecer tanto trastornos mentales como un deterioro emocional, causando que no pudiese retomar la pintura. Falleció en 1711 en Santa Fe de Bogotá, a los 73 años de edad, por causas desconocidas.

En 1863 se colocó una placa conmemorativa en la casa en la que nació (calle 11 n.º 3-99) que dice: "En esta casa vivió y murió Gregorio Vásquez Ceballos. Bogotá, su patria, se honra tributándole este homenaje. Abril 23 de 1863".

Se encuentra enterrado en la Catedral Primada de Colombia.

La pintura del Juicio Final ubicada en la Iglesia de San Francisco en Bogotá, realizada hacia 1673 por Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos se inscribe dentro de una extensa tradición iconográfica europea dedicada a representar el destino último de las almas. Desde los frescos medievales de Giotto en la Capilla Scrovegni (1306), pasando por el célebre fresco de Michelangelo en la Capilla Sixtina (1536-1541), o las composiciones de Fra Angelico, Hans Memling y Hieronymus Bosch, la escena del juicio escatológico se consolidó como uno de los grandes programas visuales del cristianismo.​ La obra realizada en el Nuevo Reino de Granada continúa esta genealogía, trasladando el mismo repertorio doctrinal y narrativo al contexto colonial americano. En este sentido, la pintura cumple una función pedagógica coherente con el principio atribuido al papa Gregorio I, según el cual las imágenes pueden enseñar a los iletrados lo que los textos transmiten a quienes saben leer. En sociedades coloniales con fuertes tradiciones orales, la imagen religiosa funcionaba como una narración visual que era frecuentemente explicada mediante lecturas o sermones, permitiendo que la contemplación colectiva se convirtiera en un vehículo de instrucción doctrinal y experiencia devocional.

Ubicado en la Iglesia de San Francisco, el gran óleo sobre lino organiza su composición según la jerarquía típica de la iconografía escatológica barroca. En la parte superior aparece Cristo resucitado irradiando luz, rodeado de querubines y santos fundadores de órdenes religiosas, mientras figuras como la Virgen María, Santo Domingo, San Francisco o San Ignacio de Loyola interceden simbólicamente por la humanidad. Debajo, la escena se divide entre salvación y condena: a un lado los fieles ascienden hacia la gloria, mientras al otro los pecadores son arrastrados hacia un infierno poblado de fuego, esqueletos y cuerpos atormentados. Esta estructura visual articula una retórica moral que contrapone vicio y virtud, permitiendo al espectador identificar corporalmente las consecuencias de cada camino. En el contexto espiritual del barroco colonial, la pintura también dialoga con la llamada “mística del corazón”, centrada en la Pasión de Cristo y en la mortificación del cuerpo como vía de salvación; de este modo, el cuadro no solo ilustra el dogma del juicio final, sino que busca conmover los sentidos y orientar las prácticas devocionales de la comunidad mediante una intensa experiencia visual y emocional.​

Los evangelistas, la Capilla del Sagrario, en Bogotá

La última Cena, la Capilla del Sagrario, en Bogotá

Escenas bíblicas, la Capilla del Sagrario, en Bogotá

Los desposorios místicos de Santa Catalina, la Capilla del Sagrario, en Bogotá

La Virgen del Topo, Iglesia Divino Salvador de Sopó

Anúncio

Próximamente en la app World in Stories

Audio, descarga offline, sin anuncios y mucho más.

Conocer Premium
Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos | World in Stories