Granadilla de Abona es un municipio perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la isla de Tenerife, Canarias, España.
La capital municipal está localizada en el casco urbano de Granadilla, situado a unos 640 m s. n. m. Con 58 752 habitantes (INE 2025), Granadilla es el cuarto municipio más poblado de Tenerife, tras Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna y Arona.
El nombre del municipio deriva de su capital administrativa, no conociéndose con exactitud el por qué de esta denominación. Algunos investigadores sugieren que le fue puesto por los colonizadores por el parecido con la región de Granada, en la península ibérica. Otra interpretación más simbólica es que “La Granadilla” representaba el último bastión de resistencia guanche, especialmente del menceyato de Abona. Se menciona incluso al líder Ichasagua, que mantuvo viva la lucha contra los colonos durante décadas. En este sentido, el nombre sería una forma de honrar esa resistencia, similar al Reino nazarí de Granada, último bastión musulmán en la península ibérica. Finalmente otros proponen su origen en la presencia en la zona del arbusto endémico conocido como granadillo Hypericum canariense.
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Granadilla. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Granadilla de Abona. El apelativo «de Abona» fue incorporado para diferenciarlo de otros pueblos homónimos.
El escudo heráldico del municipio fue aprobado por el Gobierno de Canarias el 2 de marzo de 1995. Su descripción es la siguiente: «Escudo: en campo azur, en la parte superior del mismo un círculo de diez piedras en su color natural, coronado por corona primitiva en oro, y dos lanzas (añepas) en su color natural. En la parte inferior del escudo, una nave del siglo xvi de tres mástiles. En el mástil trasero una grímpola con la inscripción "Victoria". En la bordura en gules diez granadas en oro ordenadas. Timbre: Corona Real cerrada.»
El círculo de piedras, la corona y las dos añepas hacen referencia al reino guanche de Abona, al que pertenecía la localidad. La nave representa a la que usó Fernando de Magallanes durante su escala en la isla, de nombre Santa María de la Victoria. Las diez granadas de la bordura representan las diez entidades de población del municipio, a la vez que una referencia al topónimo municipal.
La bandera municipal consta de tres franjas horizontales de igual tamaño, roja, blanca y roja, con el escudo municipal al centro, en la franja de color blanco. Fue aprobada por el Gobierno de Canarias el 3 de enero de 1997.
Está situado en el sur de la isla, limitando con los municipios de Arico, Vilaflor de Chasna y San Miguel de Abona.
Ocupa una superficie de 162,44 km², lo que equivale a casi el 8 % del total insular, siendo el tercer municipio en extensión de Tenerife.
El término municipal adopta una forma triangular, disposición que viene dada por el progresivo estrechamiento del municipio desde la costa hasta la cumbre. Sus límites oriental y occidental están conformados por dos profundos barrancos que nacen en la pared meridional de Las Cañadas del Teide y llegan hasta el mar. Por el este, el barranco del Río separa Granadilla de Arico, y por el oeste el barranco de La Orchilla sirve de límite con San Miguel. Por el noroeste Granadilla se alarga hasta el término de Vilaflor. Por el norte el municipio culmina en la Montaña Guajara, a 2715 m de altitud, cota máxima del término y segunda altura de la isla después del conjunto del Teide-Pico Viejo.
El tramo superior del municipio, comprendido entre la cumbre y los 600 m aproximadamente, presenta una acusada pendiente, la cual se suaviza a partir de dicha cota hasta la línea costera.
El territorio se ha visto profundamente afectado por las erupciones cuaternarias e históricas, lo cual se refleja en el relieve; buena muestra de ello son los numerosos conos volcánicos que lo accidentan, así como los notables apilamientos sálicos, de color amarillento, tan característicos de este sector de la isla. Entre las formaciones volcánicas más destacadas del interior cabe mencionar la Montaña Guajara y toda una serie de conos volcánicos más o menos conservados. Los principales de norte a sur son las montañas de Iferfe, de Las Chozas, de El Lugar, Acojeja, Chiñama, Montaña Gorda, Yaco, de Ifara y de Los Riscos.
En la zona costera existen numerosas manifestaciones volcánicas de gran interés, destacando la Montaña Pelada, caldera de explosión resultado de la interacción entre el magma y el mar; y la Montaña Roja, cono producto de una erupción litoral que quedó conectado a la isla por un brazo de materiales volcánicos. Entre estas dos elevaciones se desarrolla un sistema dunar de los más importantes del litoral tinerfeño.
El término municipal se halla atravesado por multitud de barrancos y barranquillos, siendo los de mayor entidad los barrancos del Río, de Géñiga o de Las Vegas, del Guirre o del Helecho, del Charcón, del Chabuguito y el barranco de la Orchilla.
Las condiciones climáticas son las derivadas de su situación en la vertiente sur de la isla: destacadas temperaturas y escasas precipitaciones. Las medianías registran un mayor volumen de precipitaciones y la humedad ambiental es asimismo superior a la del área de costa.
Las características climáticas influyen decisivamente a la vegetación, pues la misma está perfectamente adaptada a la sequedad, con un predominio de las especies xerófilas.
La zona costera hasta los 100 m s. n. m. se encuentra dominada por el tabaibal dulce de Euphorbia balsamifera y los barrillares de Mesembryanthemum crystallinum. Alrededor del área de Montaña Roja-La Tejita sobresalen los matorrales de aulaga Launaea arborescens y salado Schizogyne sericea, mientras que en el cauce del barranco de Las Monjas abundan las formaciones de balo Plocama pendula. Un pequeño cardonal de Euphorbia canariensis subsiste en la zona conocida como Malpéi.
A partir de los 100 m de altitud, la vegetación es más escasa debido a las roturaciones para el cultivo. El paisaje pasa a estar dominado por el tabaibal amargo de Euphorbia lamarckii, sobre todo en el sector suroccidental del municipio, y por matorrales de sustitución compuestos por inciensos Artemisia thuscula y vinagreras Rumex lunaria. Estos matorrales dan paso a partir de los 400–500 m a los compuestos por jaguarzos Cistus monspeliensis y escobones Chamaecytisus proliferus, que también son componentes del pinar.