Gonzalo Jiménez de Quesada (Granada o Córdoba, España, 1509-Mariquita, Provincia de Mariquita, Nuevo Reino de Granada, 16 de febrero de 1579) fue un abogado, adelantado y conquistador español con el rango de Teniente General que conquistó el territorio al que llamó Nuevo Reino de Granada, en la Conquista de la Nueva Granada (actual Colombia). Quesada es considerado como uno de los conquistadores más importantes del Imperio Español, entre otras cosas porque es el único conquistador abogado que llegó al continente americano.
Fundó, entre otras, la ciudad de Santafé de Bogotá, actual capital de Colombia, el 6 de agosto de 1538. Gobernó Cartagena entre 1556 y 1557, y su última expedición la realizó entre 1569 y 1572 en busca de El Dorado.
No existe un claro consenso sobre el lugar de su nacimiento; algunos cronistas lo sitúan en Granada y otros en Córdoba en 1509. A Granada llegó su padre (llamado también Gonzalo) para ejercer la abogacía, y se cree que esta ciudad es la que con mayor probabilidad fue la cuna de Jiménez de Quesada, puesto que, como dice el cronista Juan Rodríguez Freyle, al territorio que conquistó le puso el nombre de Nuevo Reino de Granada por la semejanza que encontró entre el altiplano cundiboyacense «con los campos y vegas de Granada, patria del General». También se ha especulado sobre si su origen pudo ser de judeoconversos, aunque sobre este asunto no hay datos contundentes.
Sobre el origen de Jiménez de Quesada coinciden la mayoría de las fuentes, entre las que se cuentan Juan de Castellanos, Juan Rodríguez Freyle y Lucas Fernández de Piedrahíta, mientras que los que defendieron su origen cordobés fueron fray Pedro Simón y Marcos Jiménez de la Espada. Estos últimos le dan un origen cordobés debido a que, al parecer, su padre, Luis (o Gonzalo) Jiménez y su madre, Isabel de Rivera, eran ambos naturales de Córdoba.
Fue el mayor de seis hermanos, de los cuales Hernán Pérez de Quesada fue quien lo acompañó como segundo al mando en la expedición del río Magdalena; Francisco Jiménez de Quesada, que pasó al Perú en 1534 y fue de los primeros conquistadores que entró a Chile con Diego de Almagro, y los dos murieron cuando, al pasar por el Cabo de la Vela, los mató un rayo que cayó sobre el buque en que viajaban. Otro hermano, llamado Melchor, fue presbítero, el cual no pasó a América, y sus dos hermanas se llamaban Andrea y Magdalena.
Pasada la adolescencia, estudió en la Universidad de Salamanca la licenciatura de Derecho y regresó a Granada, ya abogado, alrededor de 1533, según algunos documentos que lo acreditan como Gonzalo Jiménez «el mozo» para diferenciarlo de su padre. Se sabe también que ejerció como abogado en la Real Audiencia de Granada.
Fue formado en los tercios españoles de Flandes, una escuela de guerra para los frentes en Italia, Francia, Países Bajos, Alemania e Inglaterra, pues se sabe que Quesada combatió en 1530 en Italia y los Países bajos, estuvo presente en el Saco de Roma en mayo de 1527. Esto se sabe gracias a unos textos encontrados en Valladolid que escribió en años posteriores en la conquista, posiblemente desde América, donde explica cómo siendo un joven soldado,2 entra a Roma para saquearla durante seis meses.
La familia de Jiménez de Quesada, aparte de pertenecer a una tradición de letrados y abogados, tenía una pequeña industria de elaboración y tinte de telas de lino y lana, pero un pleito alrededor de los tintes provocó una crisis económica en la industria familiar, lo que impulsó a varios de sus miembros, entre ellos Gonzalo y su hermano Hernán, a salir de la Península. Luego de trabajar en la Real Audiencia de Granada, Gonzalo habría ido a Italia en 1534 para enrolarse en los recién fundados tercios españoles, oficio en el que estuvo poco tiempo antes de partir para América.
Existe en el Archivo General de Indias un documento de 1535, recomendando al gobernador Pedro de Heredia a "un tal Gonzalo Jiménez", para pasar a Cartagena desde España. No está claro si se trata del mismo Jiménez de Quesada, pero es posible, puesto que ningún Gonzalo Jiménez terminó llegando a esa gobernación.
Cuando se supo en la Península la muerte de García de Lerma, gobernador de Santa Marta, se le dio aviso de la vacante a Pedro Fernández de Lugo, caballero muy rico en la isla de Tenerife. Fernández de Lugo se hallaba al tanto de las noticias de la provincia de Santa Marta por informes de Francisco Lorenzo, soldado que había estado en esa provincia y que se hallaba en Tenerife.
Despachó Fernández de Lugo a su hijo, Alonso Luis Fernández de Lugo, para que fuese a la Corte y adelantase en su nombre las diligencias necesarias para adquirir la gobernación. Llegado a la corte Alonso Luis a principios de 1535, consiguió el nombramiento para su padre con el título de Adelantado de las provincias y reinos que conquistase. El Consejo de Indias firmó capitulaciones con Pedro Fernández de Lugo, imponiéndole las condiciones de ley. Alonso, su hijo, que se hallaba en Sanlúcar disponiendo lo necesario para el viaje, se hizo a la vela y llegó al puerto de Tenerife.
A mediados de 1535, Jiménez de Quesada se embarcó como parte de la comitiva del recién nombrado gobernador. Antes de embarcarse, el 10 de noviembre, fue nombrado en el Puerto de Santa Cruz Teniente de Gobernador para administrar justicia, cargo que también se conocía como Justicia Mayor.
El 2 de enero de 1536, Fernández de Lugo desembarcó en Santa Marta con 1200 hombres, entre los cuales figuraban Gonzalo Jiménez de Quesada, Pedro Fernández de Valenzuela, Antonio Ruiz de Orjuela, Gonzalo Suárez Rendón, Martín Galeano y Lázaro Fonte, entre otros muchos. El deplorable estado en que el nuevo gobernador encontró a la población española establecida en Santa Marta le impresionó sobremanera, pues Santa Marta se reducía entonces a unas pocas chozas pajizas que no pudieron prestar suficiente alojamiento a la cantidad de hombres y animales que acababan de desembarcar, por lo que muchos tuvieron que levantar tiendas de campaña. Hasta ese momento había estado al mando de la ciudad, de manera provisional, Antonio Bezos.
Los españoles en Santa Marta, además de vivir en deplorables chozas y vestir con desgastadas camisas y alpargatas, estaban en su mayor parte enfermos y agotados por las difíciles condiciones del clima, a lo que se sumaban los continuos ataques de las tribus Tayrona y Bonda, no obstante contar con la alianza de los indígenas Gaira y Taganga, que ayudaban a los españoles a defenderse de las tribus enemigas.
Con la llegada de la comitiva de Fernández de Lugo se desató una epidemia de disentería que llevó a muchos a la muerte. Esto dificultó aún más la labor del nuevo gobernador, que intentaba pese a todo suplir las necesidades de su población.
Expedición a la Sierra Nevada de Santa Marta
Para ocupar a los hombres y evitar una sublevación, el gobernador Fernández de Lugo preparó una expedición a la Sierra Nevada de Santa Marta, en la que participó Jiménez de Quesada en calidad de Justicia Mayor, pero la expedición regresó sin haber encontrado nada destacable. Entonces Fernández de Lugo comisionó a su hijo, Alonso Luis, para que dirigiera una nueva expedición hasta la comarca de los taironas. Alonso Luis Fernández de Lugo, en su expedición, tomó un gran botín con el cual se embarcó en secreto para España, sin que su padre lo supiera.
Jiménez de Quesada, ante el robo de Alonso Luis a su padre, envió una representación ante la Corte de Madrid para que se le capturara y juzgara, pero en España el prófugo fue absuelto y tiempo después regresó a Santa Marta para ocupar el cargo de su padre.