Gibraltar (en inglés: Gibraltar, AFI: [dʒɨˈbɹɒːɫ̩tə]) es un territorio británico de ultramar situado en una península del extremo meridional de la península ibérica, que hace frontera terrestre con España, país que reclama su soberanía. Para la ONU, Gibraltar, como colonia, es uno de los territorios no autónomos bajo supervisión de su Comité Especial de Descolonización, al igual que otros dieciséis casos más.
Atendiendo al artículo X del Tratado de Utrecht, «la ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas» en 1713 serían una propiedad a perpetuidad de la Corona británica en territorio de jurisdicción española, debiendo ser ofrecido a España en primer lugar si el Reino Unido renunciase, vendiera o enajenase de alguna manera dicha propiedad. El istmo entre el peñón y las otras fortificaciones españolas es para España territorio ocupado ilegítimamente, atendiendo a su interpretación del tratado.
Gibraltar está situado en el extremo meridional de la península ibérica, al este de la bahía de Algeciras, y se extiende sobre la formación geológica del peñón de Gibraltar (en inglés: the Rock of Gibraltar o también, the Rock), península que domina la orilla norte del estrecho homónimo, comunicando el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Alberga una población de 33 140 habitantes en una superficie de menos de 7 km², con una economía basada en el sector de servicios, principalmente como centro financiero, turístico y puerto franco. Aprovechando su privilegiada posición estratégica, cuenta con una base aeronaval de las Fuerzas Armadas Británicas.
Gibraltar fue conocida en la antigüedad como promontorio o monte Calpe (en latín, Mons Calpe), una de las dos míticas columnas de Hércules, y posteriormente renombrada como derivación del árabe Ŷabal Tāriq (جبل طارق), o «montaña de Tariq», en recuerdo del general Táriq ibn Ziyad, quien dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas del Califato Omeya de al-Walid I en 711. Fue escenario de combates en los siglos XIV y XV, en el marco de la Reconquista, e integrada finalmente a la Corona de Castilla en 1462. En 1704 fue tomada por una escuadra angloholandesa en apoyo del Archiduque Carlos, pretendiente durante la guerra de sucesión española, al término de la cual, las Coronas británica y española firmaron el Tratado de Utrecht en 1713. Desde entonces, el devenir político de Gibraltar ha sido objeto de controversia en las relaciones hispano-británicas.
El topónimo Gibraltar deriva del árabe Ŷabal Tāriq (جبل طارق), topónimo derivado del nombre del general Tāriq ibn Ziyad, que dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas omeyas de Walid I en 711. Actualmente, los pobladores de habla española e inglesa denominan a la península Gibraltar, aunque los últimos la conocen coloquialmente como Gib o the Rock (‘la roca’).
Antigüedad, Edad Media y Edad Moderna
La península y el peñón de Gibraltar, debido a su situación privilegiada en una de las orillas del estrecho homónimo, han sido conocidos desde la antigüedad, como demuestran los yacimientos prehistóricos de las cuevas de Gorham's y Vanguard (40 000 años). Fenicios y griegos visitaron Gibraltar y la mitología griega identificó el peñón como una de las Columnas de Hércules, denominada Calpe.
Gibraltar siguió el devenir de la costa meridional de la península ibérica, pasando del dominio romano al vándalo, posteriormente al visigodo, para ser parte del Imperio bizantino después, volver de nuevo a manos visigodas, pasando finalmente en 711 al poder musulmán, junto con el resto del reino visigodo. Hasta entonces no se tiene constancia de ningún asentamiento estable en el territorio. No obstante, la conquista del territorio por los musulmanes conllevó un hecho significativo: la atribución de un nombre que, con algunas variaciones, ha sobrevivido hasta hoy: جبل طارق (Ŷabal Tāriq, 'monte de Táriq') en honor del caudillo musulmán Táriq Ibn Ziyad.
El primer asentamiento permanente data de la época almohade. En 1160 el sultán almohade Abd al-Mumin ordenó la construcción de una fortificación en el territorio, cuyos restos aún forman parte del castillo de esta época. Este pasaría posteriormente a manos del reino taifa de Granada, el cual lo conservaría hasta 1309, fecha en que es tomado por tropas castellanas. En 1333 es conquistado por los meriníes (los tradicionales benimerines), que habían invadido la España musulmana, quienes lo ceden al reino nazarí de Granada en 1374. Frente a Gibraltar se entabló la batalla naval de 1407 entre la Corona de Castilla y el Reino nazarí de Granada, con victoria de la escuadra castellana. Finalmente, en 1462, es vuelto a ocupar, esta vez definitivamente, por las tropas del I duque de Medina Sidonia, a cuyo sucesor se le concedió en 1488 el marquesado de Gibraltar, que en 1502 se reincorporó al dominio real. Un año después, los Reyes Católicos le concedieron su propio escudo de armas.
En 1540 fue asaltado por una escuadra turca proveniente de Argel. A finales del siglo XVI, la fortaleza de Gibraltar se volvió clave en las guerras que libraba la Monarquía Hispánica en el Mediterráneo, por un lado contra los corsarios berberiscos y por otro contra los protestantes holandeses e ingleses. Por ello en 1579 se trazó un proyecto de modernización del puerto de Gibraltar, que finalmente se llevó a cabo durante el reinado de Felipe III a un coste de 250 000 ducados, y se emplazó allí una escuadra de galeones para vigilancia del estrecho.
En 1607 y 1621 se libraron sendas batallas navales entre el Imperio Español y las Provincias Unidas, con desigual resultado.
Ocupación y cesión al Reino Unido
En el contexto de la guerra de sucesión española, una flota del bando en favor del pretendiente archiduque Carlos, formada por navíos ingleses y holandeses, atacó en el verano de 1704 varias localidades de la costa sur española hasta llegar a la bahía de Algeciras el 4 de agosto de 1704, donde tomaron posiciones para el ataque a Gibraltar. Las fuerzas borbónicas defensoras contaban con 80 soldados y 120 cañones, de los que un tercio estaban inservibles, junto con 300 milicianos con escasa o nula instrucción militar, lo que revelará ser insuficiente para hacer frente a la fuerza asaltante que totalizaba 12 000 hombres y 1500 cañones, y el apoyo de infantes de marina. Entre ellos se encuentra un batallón de 350 soldados catalanes que protagonizarían el asalto terrestre, desembarcando en la playa de La Caleta, que pasó a ser conocida desde entonces como Catalan Bay.
Tras cinco horas de bombardeos, los marinos ingleses secuestraron a un grupo de civiles entre los que había mujeres y niños, utilizándolos como escudos humanos y notificándolo por carta a los sitiados. Los defensores accedieron a negociar su capitulación haciendo entrega de la plaza al príncipe de Hesse-Darmstadt.
La ocupación de Gibraltar supuso el desplazamiento de la mayor parte de su población. El 5 de agosto, el cabildo de Gibraltar presidido por Cayo Prieto Laso de la Vega junto con el gobernador militar de Gibraltar, el general de artillería Diego de Salinas, deciden abandonar Gibraltar al no desear prestar juramento de fidelidad al archiduque. Se vota por aclamación popular (en voz alta), pero se deja voluntad al vecindario para marcharse o quedarse. Al día siguiente, 6 de agosto, se inicia el éxodo, con los atributos identificativos de la ciudad: pendones, archivos, sellos, documentos, imágenes religiosas, libros de registros parroquiales con actas de nacimientos, defunciones y bodas, etc., encabezando la marcha el regidor Bartolomé Ruiz Varela hacia la ermita de San Roque, origen del actual San Roque y en Algeciras, despoblada y en ruinas hasta entonces. A finales de ese mismo año de 1704 tropas hispanofrancesas ponen sitio a la ciudad pretendiendo sin éxito tomarla por las armas. La posesión británica sería reconocida en el Tratado de Utrecht en 1713, que puso fin a la guerra. Por este tratado, España cedía a perpetuidad el peñón a Gran Bretaña sin jurisdicción alguna, estableciéndose, no obstante, una cláusula por la cual si el territorio dejaba de ser británico, España tendría la opción de recuperarlo. Técnicamente, Gibraltar fue una Colonia anglo-holandesa desde 1704 hasta 1707 y una colonia holandesa y británica desde el 1 de mayo de 1707 (fecha del nacimiento del Reino Unido) hasta el 13 de julio de 1713 (fecha de la firma del Tratado de Utrecht). Desde el 13 de julio de 1713, Gibraltar sería solamente posesión británica según los términos del tratado y Holanda retiró su bandera y sus tropas.