Gheorghe Hagi (Săcele, Constanţa, 5 de febrero de 1965) es un exfutbolista y entrenador rumano. Actualmente dirige a la selección de Rumania.
Conocido como "El Maradona de los Cárpatos", es considerado el mejor futbolista rumano de todos los tiempos y uno de los mejores centrocampistas ofensivos de Europa de los años 80 y 90. En marzo de 2004 fue nombrado en la lista FIFA 100, elaborada por Pelé. A su vez, destacó por su gran habilidad en el regate, rapidez, determinación y potente remate.
Su hijo Ianis Hagi también es futbolista.
Hagi comenzó su carrera profesional en el Farul Constanța, debutando en el primer equipo de la Divizia A a los 17 años. Tras una exitosa temporada, en la que disputó 18 partidos y marcó siete goles, se trasladó a la capital, Bucarest, para jugar en el Sportul Studentesc, uno de los clubes más antiguos de Rumania, controlado en aquel entonces por Nicu Ceaușescu, tercer hijo del dictador comunista rumano Nicolae. Allí, se consolidó como una estrella emergente del fútbol rumano, terminando como máximo goleador de la liga durante dos temporadas consecutivas, con 20 goles en la temporada 1984-85 y 31 en la siguiente, donde superó la competencia del delantero del Steaua Bucarest, Victor Pițurcă, en un solo partido, pasando del segundo al primer puesto con seis goles.
A finales de 1987, tras cuatro temporadas, Valentin Ceaușescu, hermano de Nicu, logró que jugara cedido un partido con su equipo, el Steaua Bucarest para la Supercopa de Europa 1986. El equipo ganó la copa gracias a un tiro libre de Hagi, que selló la victoria sobre el Dinamo de Kiev por 1-0. De esta forma, el traspaso pasó de temporal a permanente. Durante sus cuatro años en el club rumano, logró un promedio goleador prácticamente propio de un delantero (76 goles en 97 partidos de liga).
Tras impresionar en la Copa Mundial de la FIFA 1990, fue fichado el 27 de junio de ese mismo año por el Real Madrid, que le pagó al Steaua una suma estimada por la prensa entre 3,5 y 4,3 millones de dólares para hacerse con sus servicios. Los resultados, no obstante, no fueron del todo positivos para el rumano: el entrenador John Toshack fue destituido en noviembre de ese año y sustituido por Alfredo Di Stéfano, quien no contó con él de forma regular. Bajo la dirección del técnico argentino, el rumano ganó la Supercopa de España 1990, a pesar de no haber sido titular ni en la ida ni en la vuelta. Posteriormente, el equipo pasó a manos de Radomir Antić, quien le devolvió la confianza a Hagi incluyéndolo regularmente en el once inicial.
En 1992, fue transferido por 8 mil millones de liras (2,4 millones de dólares) al Brescia que dirigía en ese entonces su compatriota Mircea Lucescu. Sin embargo, la primera temporada no salió como se esperaba ya que el club descendió a la Serie B tras perder el play-off contra el Udinese. Al final de la temporada, fue pretendido por varios clubes importantes, pero decidió permanecer en el equipo con el objetivo de devolverlo a la máxima categoría. Durante su segunda campaña, fue fundamental para ganar la Copa Anglo-Italiana y lograr el ascenso a la Serie A.
Tras una actuación memorable durante la Copa Mundial de la FIFA 1994, regresó a España para fichar por el Barcelona por 3,2 millones de dólares. Sin embargo, nada más llegar discutió con Johan Cruyff y quedó fuera del once inicial, consiguiendo ganar con el club únicamente la Supercopa de España 1994.
En 1996, fue transferido al Galatasaray, que pagó 3,5 millones de dólares al club español por su traspaso.En sus primeras cuatro temporadas, ganó cuatro títulos de liga, dos Copas de Turquía y dos Supercopas de Turquía. En la temporada 1999-00, el equipo alcanzó la final de la Copa de la UEFA contra el Arsenal. Si bien fue expulsado en la final, derrotaron a los Gunners en la tanda de penaltis y se convirtieron en el primer club turco en ganar un trofeo europeo.Se retiró como jugador en 2001 tras una última temporada con el club turco, que incluyó una victoria por 2-1 en la Supercopa de la UEFA contra el Real Madrid, además de alcanzar los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Su debut con la Selección Rumana llegó en 1983, a los 18 años, enfrentando a Noruega, en un partido celebrado en Oslo. En 1984, disputa la Eurocopa de Francia, donde participa en los partidos ante España y Alemania Federal. En 1985, con la edad de 20 años, juega en Wembley ante Inglaterra. Envía dos veces el balón al poste; uno de ellos es mediante un disparo lejano que se estampa contra el travesaño. Ese mismo año, capitanea por primera vez el equipo nacional rumano, en un partido ante Irlanda del Norte. Rumanía no se clasificó para el Mundial de México en 1986 ni para la Eurocopa de 1988. En cambio, se clasificó para el Mundial de Italia en 1990, dejando en el camino a Dinamarca. En el Mundial italiano, Hagi no disputó el partido ante la URSS por estar suspendido, con triunfo rumano por 2-0. Jugó ante Camerún, perdiendo 1-2 y ante Argentina, empatando 1-1 (donde se enfrenta a uno de sus héroes: Maradona). Rumanía quedó segunda del grupo. En octavos de final jugó contra Irlanda y empató 0-0; después, en la tanda de penaltis perdió la oportunidad de llegar a cuartos de final.
Sucumbió ante Escocia en su intento de alcanzar la Eurocopa de 1992. Posteriormente, logró clasificarse al límite para el Mundial de EE. UU. de 1994 después de superar a Bélgica, Checoslovaquia y Gales. Pese a contribuir con cinco goles en la fase de clasificación, Hagi llegó al Mundial americano sumido en cierto ostracismo (ese año había jugado en la Serie B italiana), al contrario que 4 años antes, pero con la calidad intacta. Disputó los tres partidos de la primera fase ante Colombia, Suiza y Estados Unidos. Ante los colombianos, Hagi marcó un gol con un disparo lejano en parábola, desde una posición escorada, que se coló en la escuadra de la portería de Óscar Córdoba, más dos asistencias de gol a Florin Răducioiu, que anotó dos goles para llevar a su equipo a vencer a la victoria por (3-1), Hagi fue considerado por la prensa el mejor jugador del partido gracias a su extraordinaria y exuberante exhibición de fútbol. Ante Suiza, volvió a anotar con un disparo certero, pero su equipo perdió (1-4). En el encuentro decisivo ante los anfitriones, Estados Unidos, Hagi volvió a llevar a los rumanos hacia la victoria (1-0), poniendo continuamente en aprietos a los zagueros estadounidenses. Rumanía ganó el Grupo A, pero se enfrentaron, en la siguiente fase a Argentina, azotada por el caso Maradona. Rumanía consiguió una victoria por 3-2 ante los subcampeones mundiales. Hagi anotó el tercero de los tantos (con la pierna derecha) y le dio una asistencia a Ilie Dumitrescu para el segundo. Hagi volvió a estar en todas las portadas mundiales por su exhibición ante Argentina. En los cuartos de final, cuando todo parecía controlado ante una Suecia con 10 hombres y las semifinales ante Brasil se vislumbraban en el horizonte, un error del guardameta Prunea, en la prórroga, llevó a los rumanos a ser empatados (2-2) y, luego, a perder en la tanda de penaltis. El acierto de Hagi en la tanda no fue suficiente, pues Belodedici fallo el último lanzamiento, atajado por el portero sueco Ravelli.
En la Copa Mundial de Fútbol de Francia de 1998, Rumanía salió primera de su grupo, después de ganar los partidos frente a Colombia (1-0) e Inglaterra (2-1) en el último minuto; luego empató 1-1 frente a Túnez. Hagi seguía siendo la clave del equipo, ya no tan explosivo como en el mundial anterior, pero siempre cerebral y preciso. Rumanía llegó a octavos de final, pero fue eliminada 1-0 por Croacia con un penalti de Šuker.
Tras el mundial, Hagi decidió retirarse de la selección, aunque luego volvió para disputar la Eurocopa de 2000. Hagi jugó con la selección de su país en tres Mundiales de Fútbol (Italia, EE. UU. y Francia) y tres Eurocopas (Francia, Inglaterra y Bélgica y Países Bajos 2000). Fue capitán de su selección por primera vez en el mundial del 94, y siguió siéndolo hasta que se retiró. Disputó con la selección 125 partidos y marcó 35 goles, siendo el máximo goleador rumano de la historia.