Getafe es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid. Es sede del partido judicial de su mismo nombre y de la diócesis de Getafe. Está situado al sur de la comunidad y su término municipal es limítrofe con el de la capital formando parte de su área metropolitana. Geográficamente se encuentra dentro de la cuenca del río Manzanares que es parte de la cuenca del río Tajo a su paso por la Meseta Central. El cerro de los Ángeles, cerro testigo localizado en el municipio, es considerado popularmente centro geográfico de la península ibérica.
Propiciado por el desarrollo industrial del siglo XX y la cercanía a Madrid, la población tuvo un fuerte crecimiento poblacional alcanzando una población de 193 238 habitantes (INE 2025).
Históricamente se considera que la fundación de Getafe fue c. 1326 cuando los habitantes de Alarnes y de otras aldeas cercanas se trasladaron junto al camino real de Madrid a Toledo generándose una concentración de viviendas que fueron el origen de la actual población.
Adicionalmente, en la ciudad se encuentra una de las bases aéreas más antiguas de España, el rectorado y campus de Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Carlos III de Madrid y la Catedral de La Magdalena que es sede de la diócesis de Getafe.
El municipio se divide en 11 barrios: Centro, Perales del Río, San Isidro, Juan de la Cierva, Las Margaritas, El Bercial, La Alhóndiga, Sector III (que incluye la zona getafense del Arroyo Culebro), Getafe Norte, Buenavista y Los Molinos. En 2024 está en fase inicial de desarrollo un nuevo barrio sobre parte de los terrenos del Acuartelamiento Aéreo de Getafe (ACAR) cuyo nombre será denominado barrio de La Aviación.
Hasta el siglo XIX, el municipio mantenía un carácter fundamentalmente agrícola; sin embargo, a lo largo del siglo XX experimentó una transformación que lo llevó a convertirse en una de las ciudades más industrializadas de la comunidad. Los sectores industriales más relevantes incluyen la industria aeroespacial, la logística y la fabricación de tecnología avanzada, distribuidos no solo en la base aérea mencionada anteriormente, sino también en 9 polígonos industriales localizados dentro del término municipal.
El topónimo Getafe procede de la denominación utilizada en la Edad Moderna Xetafe y que por el reajuste de los fonemas sibilantes evolucionaría al actual Getafe. En el transcurso de esos cambios el nombre de la población fue escrita como Xetafi, Jetaphe, Xetaphe, Xetafee, Jetafee o Jetafe. Y Xetafe procedería a su vez del vocablo medieval Xatafi, que posiblemente fuera el nombre original de la población cuyo origen vendría de la palabra jata, que en árabe significaría 'algo largo'. Esta última afirmación está basada principalmente en la declaración que hicieron en 1575 los vecinos Juan de Seseña y Juan Benavente del entonces Xetafe, en las relaciones topográficas de Felipe II. Esta declaración detallaba que según lo que les habían dicho, el nombre del pueblo procedía de la palabra árabe jata en relación con la distribución de las viviendas situadas a los lados del camino real de Madrid a Toledo.
También el historiador Antonio de León Pinelo escribió en el siglo XVII en los Anales de Madrid que la denominación de Xetafe procedía de Satafi, nombre dado a la población en la época musulmana.
Además existe documentación de 1249 en el que se declara la venta de propiedades de D. Roy Sánchez a Dña. María Domingo en Sataf.
Por el contrario, el arqueólogo Fernando Jiménez de Gregorio, indicaba que el nombre podría estar relacionado con las palabras árabes xenan o yinam que significan 'huerta', debido a la riqueza hortícola de la zona.
El escudo de armas oficial de Getafe fue aprobado en 1967 y es descrito en el lenguaje heráldico del modo siguiente:
Estas armas son del tipo denominado alusivas, remitiendo por una parte al monumento dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y por otra, al aeródromo militar, ambos ubicados en el término municipal.
Por su parte, la bandera es de color carmesí en cuyo centro se dispone el escudo oficial.
La historia de Getafe se puede dividir en tres fases claramente marcadas. En la primera etapa, que va desde la prehistoria hasta el año 1326, distintas civilizaciones y aldeas habitaron el término municipal, aunque Getafe no existía como pueblo. En la segunda, que empieza en el siglo XIV y acaba en el siglo XX, Getafe se formaba como pueblo y se iba desarrollando lentamente con diversas construcciones. En la tercera fase, que comienza en el siglo XX, Getafe pasó de ser un pueblo agrícola a convertirse en una gran ciudad industrial, con un gran aumento de la actividad comercial e industrial, de la población, y de la superficie urbana. A continuación se desarrollan estas tres fases.
Los restos prehistóricos hallados en el término municipal de Getafe ponen de manifiesto la existencia de un asentamiento humano en esta época remota. La presencia humana en Getafe se remonta al Paleolítico Inferior (antes del 100 000 a. C.), en una terraza del río Manzanares, donde se han encontrado varios útiles de piedra (hachas, lascas, puntas de flecha, raspadores y cuchillos), pertenecientes a la Edad de Piedra, y vasijas y brazaletes, todos ellos pertenecientes a la Edad de los Metales, y en concreto al final de la Edad de Bronce y al inicio de la Edad de Hierro. Los prehistoriadores, basándose en la nutrida representación de animales domésticos encontrados en estos yacimientos de la Edad de los Metales, afirman que la actividad preferente de los pobladores de la zona era la ganadería. Carne, leche, queso (han aparecido queseras) y pieles serían los principales productos obtenidos.
Del siglo II al III d. C. se produjo la llegada de los romanos al término municipal, construyendo la villa romana de La Torrecilla, emplazada en la ribera del Manzanares. Los visigodos (siglos VI-VII) dejaron su huella con una necrópolis cercana a La Torrecilla.
En el siglo VIII, la zona donde actualmente se halla Getafe fue invadida por los musulmanes y, en 1085, Alfonso VI conquistó las aldeas entonces situadas en el actual término municipal. En 1326, los habitantes de Alarnes y de otras aldeas se trasladaron al entorno del camino real Madrid-Toledo, creándose una concentración de viviendas y naciendo así Getafe. Para estructurar el nuevo pueblo, en ese mismo siglo se construyó la primitiva ermita de la Magdalena, que más tarde sería derruida. Otras fuentes, basadas en documentos históricos, sitúan la fundación de Getafe en la época musulmana, es decir, entre los siglos VIII y XI.
En 1492 el hambre y la peste asolaron Getafe y en 1529 se creó el Hospitalillo de San José. En 1549 Alonso de Covarrubias comenzó a construir la iglesia de Nuestra Señora de la Magdalena (actual catedral) sobre el solar de la antigua ermita y en 1610 se construyó la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles en el cerro de los Ángeles. En 1737 se fundó el colegio de las Escuelas Pías en Getafe, La Inmaculada - PP. Escolapios; y en 1763, bajo el reinado de Carlos III, se construyó el nuevo camino de Aranjuez (cuyo último destino era Cádiz) que pasaba por el pie de las laderas del cerro de los Ángeles. Entre 1808 y 1812 las tropas napoleónicas ocuparon Getafe y en 1851 se inauguró el tramo ferroviario Madrid-Aranjuez, pasando este por el municipio.