Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás, más conocido como George Santayana (Madrid, 16 de diciembre de 1863-Roma, 26 de septiembre de 1952) fue un filósofo, ensayista, poeta y novelista español. Santayana, que creció y se formó en Estados Unidos, escribió toda su obra en inglés y es considerado un hombre de letras estadounidense. A los cuarenta y ocho años de edad dejó de enseñar en la Universidad de Harvard y volvió a Europa, donde murió. Su último deseo fue ser enterrado en el panteón español en Roma. Probablemente su cita más conocida sea «Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo», de La razón en el sentido común, el primero de los cinco volúmenes de su obra La vida de la razón.
Su padre, Agustín Ruiz de Santayana (1812-1893), fue un diplomático nacido en Zamora, intelectual y latinista (tradujo las tragedias de Séneca), además de aficionado a la pintura; su madre, Josefina Borrás (c. 1826-1912), hija de un oficial y diplomático español, José Borrás y Bofarull, había nacido en Londres y había sido educada en Glasgow (Escocia). Jorge fue el único hijo del segundo matrimonio de su madre, que cuando se casó con Agustín era viuda de George Sturgis (1817-1857), un comerciante de Boston con quien había tenido cinco hijos, de los que le habían sobrevivido tres: Susana, Josefina y Roberto Sturgis. Ella continuó viviendo en Boston tras la muerte en 1857 de su primer marido, pero en 1861 se llevó a sus tres hijos supervivientes a Madrid y fue allí donde se casó, en 1862, con Agustín, al que ya conocía de sus años juveniles en las Filipinas, donde el padre de Josefina había ejercido como gobernador de la isla de Batán.
La familia vivió en Madrid y en Ávila, donde el joven Jorge pasó su infancia. En 1869, su madre decidió volver sola a Boston junto a los hijos de su primer matrimonio, dejando a Jorge, que entonces tenía cinco años, al cuidado de su padre en Ávila, ciudad a la que estuvo siempre vinculado y volvía cada verano, pues aquí vivía su hermanastra Susana Sturgis, casada con Celedonio Sastre, abogado y administrador de fincas con propiedades en Zorita de los Molinos (municipio de Mingorría). Sobre su estancia estival en Ávila escribió recuerdos de la sociedad abulense y su paisaje urbano.
Jorge y su padre la siguieron en 1872; pero, no encontrando la ciudad y la vida americana de su agrado, su padre decidió al poco regresar solo a España, donde permaneció ya el resto de su vida, de forma que Jorge se quedó con su madre en Boston y no volvió a ver a su padre hasta las vacaciones de verano de su periodo como estudiante en Harvard. Sus padres vivieron así, aunque casados, separados desde que tenía cinco años. En algún momento a lo largo de este periodo Jorge americanizó su nombre a George, su equivalente en inglés. Desde los ocho años se formó en Boston y aprendió inglés como un nativo, lo que le permitió destacar en el mundo académico y literario estadounidense, por más que jamás terminó de asimilar este nuevo mundo, viviendo tan ajeno y despegado de todo lo norteamericano en general que en su autobiografía Persons and Places puede leerse lo siguiente: "He procurado escribir en inglés la mayor cantidad de cosas no inglesas que he podido".
Santayana asistió a la Boston Latin School, la más antigua escuela pública de los Estados Unidos, reservada a los llamados "brahmanes de Boston" o clase alta de la ciudad, y luego a la Universidad de Harvard, donde estuvo bajo la tutela de William James y Josiah Royce. Este último sería también su director de tesis. Poco inclinado a las actividades deportivas, como alternativa se incluyó en no menos de once clubes, entre ellos la sociedad literaria O. K., y fundó y presidió el Club de Filosofía. Además fue editor y dibujante de The Harvard Lampoon, y cofundador de la revista literaria The Harvard Monthly. En diciembre de 1885 interpretó el papel de lady Elfrida en la pieza teatral Robin Hood y participó en la producción de Papillonetta en la primavera de su último año. Después de graduarse en la hermandad Phi Beta Kappa en 1886, estudió dos años en Berlín y regresó de nuevo a Harvard, donde supervisado por William James hizo una tesis sobre Rudolf Hermann Lotze y enseñó filosofía como profesor ayudante de su mentor. En 1907 pasó a ser full profesor, esto es, catedrático. Formó parte, así, de la llamada Edad de Oro de la Filosofía en Harvard.
Además de sus viajes regulares a España los veranos, viajó por Europa (Cambridge, donde amistó con Bertrand Russell; Oxford, la Sorbona y Roma). De 1896 a 1897 Santayana estudió en el King's College de Cambridge, donde profundizó en el estudio de Platón y sus discípulos.
Algunos de sus alumnos en Harvard llegaron a ser famosos por méritos propios: los poetas Conrad Aiken, T. S. Eliot, Robert Frost y Wallace Stevens, el último como amigo, no alumno; los periodistas y escritores Max Eastman, Van Wyck Brooks, Gertrude Stein y Walter Lippmann; los profesores Samuel Eliot Morison, Harry Austryn Wolfson y Horace Kallen; un miembro del Tribunal Superior de Justicia (Felix Frankfurter), diversos diplomáticos (incluyendo a su amigo Bronson Cutting), un rector universitario (James B. Conant) y el primer negro que se doctoró en Filosofía en los Estados Unidos, W. E. B. Du Bois.
En 1912, una herencia de su madre le permitió retirarse de Harvard y pasar el resto de su vida desahogadamente en Europa. Después de residir algunos años en París y Oxford, estableció su residencia en Roma, en el convento de las Hermanas Azules, alrededor de 1920; allí recibió numerosas visitas —entre ellas las de Edmund Wilson, Robert Lowell y Gore Vidal— hasta el punto de bromear diciendo que, como el papa, recibía "visitas que no estaba obligado a devolver". Eso no significa que se mantuviera aislado: mantuvo una correspondencia ciclópea de la que se han recuperado 3000 misivas enviadas a unos 300 corresponsales, publicada en ocho volúmenes entre 2001 y 2008.
En uno de sus poemas, "El testamento del poeta", Santayana precisó el sentido de su vida:
Rechazó a la vez el progreso moderno y lo sobrenatural, y reivindicó el humanismo grecolatino y el liberalismo. Durante sus cuarenta años en Europa escribió diecinueve libros y rechazó importantes puestos académicos. La mayoría de sus amigos y corresponsales fueron estadounidenses, incluyendo su asistente y eventual productor literario, Daniel Cory. Ya anciano, Santayana se encontró en el candelero otra vez, en parte porque sus memorias noveladas, The Last Puritan (1935), fueron muy bien acogidas generándole una nueva fuente de ingresos, de manera tal que pudo apoyar a otros filósofos como Bertrand Russell (aunque no estaba de acuerdo con él ni en el terreno filosófico ni en el político). Santayana nunca se casó y vivió muy discretamente su homosexualidad, que el radical Max Eastman ridiculizó dejándola entrever en público.
The Sense of Beauty (1896), con prólogo de Arthur Danto, fue su primer libro sobre estética escrito en los Estados Unidos. The Life of Reason (5 vols., 1905-1906), fue el punto más alto de su carrera en Harvard, y relata el camino "imaginativo" por el que las culturas y sociedades han ido conformándose.
Aunque Santayana no fue un pragmático a la manera de William James, Charles Peirce, Josiah Royce o John Dewey, The Life of Reason puede ser considerada la primera obra extensa sobre el pragmatismo. El filósofo poseía también amplios conocimientos sobre la Teoría de la Evolución. Fue un comprometido naturalista metafísico, en el cual la cognición, las prácticas culturales, y las instituciones evolucionaban hasta armonizar con su ambiente, cuyo valor se extiende hasta facilitar la felicidad en el ser humano.
La gran obra filosófica donde expone su ontología y su epistemología es The Realms of Being (1927-1940, 4 vols.) que establece cuatro "regiones" o dominios de la realidad. El primero es "The Realm of Essence", donde la esencia es parecida al eidos platónico, pero se distingue en el estatus ontológico que posee. La esencia es un dato puro y todas las esencias posibles forman el "reino de la esencia", que curiosamente también es una esencia. La esencia fue el concepto clave en la contestación de los realistas críticos a los realistas ingenuos.