George Herbert Leigh Mallory (Mobberley, Inglaterra, 18 de junio de 1886 – Monte Everest, Tíbet, 9 de junio de 1924) fue un escalador y montañero británico que tomó parte en las tres primeras expediciones que se proponían escalar el Everest (1921, 1922 y 1924). Desapareció con su compañero de cordada, Andrew Irvine, a más de 8000 m s. n. m. en la cara noreste de la montaña. Aún hoy persiste la duda sobre si consiguieron hacer cumbre, en cuyo caso se habrían adelantado en 29 años al primer ascenso oficial, que llevaron a cabo Edmund Hillary y Tenzing Norgay en 1953. El cuerpo de Mallory no fue encontrado hasta 1999, 75 años después de su desaparición.
George Herbert Leigh Mallory nació en Mobberley, Cheshire, en 1886. Acudió a la escuela primaria de West Kirby antes de ser internado en un colegio de Eastbourne en 1896. A la edad de catorce años consiguió una beca de matemáticas en el Winchester College. Allí fue introducido en el mundo de la escalada en roca por uno de sus profesores, Graham Irving, que todos los años solía llevar a algunos de sus alumnos a practicar la escalada en Gales.
En octubre de 1905 Mallory ingresó en el Magdalene College, Cambridge, para estudiar Historia. Allí conoció y trabó amistad con el posteriormente célebre John Maynard Keynes y con el famoso escalador Geoffrey Winthrop Young, que curiosamente había sido muy crítico con Graham Irving. Mallory participó activamente en la vida social e intelectual de la universidad. Así, por ejemplo, fundó y actuó en la Marlowe Dramatic Society y tomó parte en las regatas Oxford-Cambridge de los años 1906, 1907 y 1908 (en esta última como capitán). Fue durante esta época cuando alcanzó cierto reconocimiento en los círculos alpinísticos. Tras finalizar sus estudios se convirtió en profesor de la escuela Charterhouse de Godalming. Entre sus alumnos estuvo el literato Robert Graves, de quien se hizo muy amigo (llegó a ser su padrino de boda) y a quien, a su vez, introdujo en el montañismo.
El 29 de julio de 1914 Mallory contrajo matrimonio con Ruth Turner, hija de un arquitecto de la localidad de Godalming. Poco después, durante la Primera Guerra Mundial, sirvió como fusilero en la Royal Garrison Artillery, que entró en acción en Armentières. Antes de volver a casa, en 1919, había alcanzado el rango de teniente. Mallory y Ruth tuvieron tres hijos: Frances Clare (9 de septiembre de 1915), Beridge Ruth (16 de septiembre de 1917) y John (21 de agosto de 1920).
Mallory fue introducido en la escalada por su profesor Graham Irving, y por su amigo (diez años mayor) el escalador Geoffrey Winthrop Young. A lo largo de su vida realizó ascensiones por toda Gran Bretaña y los Alpes, para acabar dirigiendo su atención al entonces desconocido Everest, donde perdería la vida.
Mallory frecuentó las zonas de escalada del norte de Gales, donde comenzó su vida alpinística. Allí realizó varias ascensiones pioneras al Y Lliwedd, una cumbre hermana del Snowdon, catalogadas con graduaciones 5.8 y 5.9. En 1904 Mallory y un amigo trataron de escalar Mont Velan, en los Alpes, pero abandonaron al padecer mal de altura. Posteriormente frecuentaría dicha cordillera, llegando a coronar su más alta cumbre, el Mont Blanc, en 1920. En 1913 llamaría la atención de la comunidad de escaladores al ascender Pillar Rock, en el English Lake District, sin ayuda alguna. La vía que empleó para ello es hoy conocida como Vía Mallory, y, habiendo sido calificada como 5a (5.9 americano), fue durante muchos años la vía más difícil de Gran Bretaña.
Primera expedición al Everest (1921)
Mallory tomó parte en la primera expedición oficial británica al Everest, que su promotor, sir Francis Younghusband, había convertido en una cuestión de importancia nacional. La misión de dicha expedición consistía en la exploración de los accesos a la montaña desde su lado norte. El grupo, cuyo jefe era Howard-Bury, lo componían tanto miembros del Britain´s Alpine Club como topógrafos del Servicio Topográfico de la India.
La caravana, que partió de Darjeeling, en la India, en el mes de mayo de 1921, debió dar un inmenso rodeo, pues les había sido denegado el paso por el Reino de Nepal. La entrada en el Tíbet, sin embargo, la consiguieron merced a ciertas presiones, pues el dalái lama estaba buscando un aliado poderoso del que pudiera echar mano si la situación con la vecina China empeoraba. Durante la marcha de aproximación murió el alpinista y doctor escocés Alexander Kellas, que era el único componente del grupo que había visto el Everest con anterioridad, y por tanto sabía distinguirlo entre el mar de cumbres en el que se adentraban. La tarea de reconocerlo recayó en Mallory. Por otro lado, las relaciones entre los miembros del grupo se fueron agriando. Mallory y el jefe de la expedición, Howard-Bury, se profesaban una profunda antipatía.
Una vez establecido el campamento base cerca del glaciar de Rongbuk, la expedición se dividió en tres grupos de exploración. El grupo de Mallory lo integraban, además de él, su amigo Guy Bullock y el topógrafo canadiense E. O. Wheeler, junto con doce sherpas. Juntos exploraron los accesos a la montaña, realizando de paso algunas ascensiones notables a cumbres secundarias, como la del pico norte del Everest (7066 m s. n. m.). Tras descubrir la cascada del Khumbu, el Valle Oeste (también conocido como “Valle del silencio”) y la boca del glaciar este del Rongbuk, rodearon el valle de Khampa para encontrar finalmente el Collado Norte, que daba acceso a la montaña. Sin embargo, había un último escollo: el glaciar de Rongbuk cerraba el acceso a dicho collado. Wheeler fue el encargado de cartografiar el glaciar y fue Mallory quien finalmente encontró el paso que lo atravesaba (Paso del Noreste). El camino al Everest quedó así abierto para futuros intentos.
Segunda expedición al Everest (1922)
En 1922 Mallory volvió al Everest como miembro de la expedición liderada por el general Charles Bruce, cuyo jefe de escalada era E. I. Strutt. Esta vez el objetivo era hacer cumbre. Para ello, se utilizaría el método polar diseñado por Longstaff, que consistía en situar campamentos en altura, a medida que se iba ascendiendo.
La polémica principal surgió en torno a la utilización de botellas de oxígeno, práctica que contaba con partidarios y detractores. Lo cierto es que cada equipo de oxígeno suponía cargar con quince kilos extra, por lo que Mallory decidió evitarlos. Junto con su grupo, compuesto por Somervell, Norton y Morshead, escaló hasta la altura récord de 7600 m s. n. m., donde hicieron noche. Al día siguiente, dejando a Morshead atrás porque padecía mal de altura, alcanzaron los 8000 m s. n. m. por primera vez en la historia y regresaron. Durante el descenso, Mallory debió ayudar constantemente a Morshead, que de otra manera no hubiera salvado la vida.
Al día siguiente el australiano George Finch y el británico Geoffrey Bruce, primo del jefe de la expedición, rompieron el breve récord establecido por Mallory, Somervell y Norton, al alcanzar los 8300 m s. n. m. .
Mallory, junto con Somervell y Crawford, trató entonces de organizar un tercer ataque antes de que llegase el monzón. Sin embargo, durante la marcha de aproximación un alud arrolló al grupo, matando a siete sherpas. Mallory, que aún conservaba fuerzas para excavar, fue quien encontró al único superviviente. Este trágico hecho puso fin a la expedición de 1922.
Mallory pasó el año 1923 de gira por América, promoviendo su próxima expedición al Everest. Allí, lejos del ambiente de Inglaterra, donde el Everest se había convertido en una cuestión nacional, Mallory se encontró con una opinión general que no comprendía la finalidad de una ascensión a la montaña más alta del mundo. La leyenda dice que a la pregunta de por qué tener que escalarla, él se limitó a contestar: "Porque está ahí".
Por fin en 1924 una nueva expedición británica llegó al Everest. Su comandante era una vez más Charles Bruce, que no tardó en enfermar, por lo que la responsabilidad de tomar decisiones recayó en los escaladores de la expedición: Somervell, Norton y Mallory. Uno de los nuevos miembros de la expedición era Andrew Irvine, de 22 años. Irvine conocía a la perfección el funcionamiento de los aparatos de oxígeno y, si bien carecía de experiencia en alta montaña, había demostrado un comportamiento ejemplar en una expedición a la isla de Spitsbergen.