George Armstrong Custer (New Rumley, Ohio, 5 de diciembre de 1839-Little Big Horn, Montana, 25 de junio de 1876) fue un oficial de caballería del Ejército de los Estados Unidos que participó en la guerra de Secesión y en las guerras Indias. Criado en Míchigan y Ohio, Custer fue admitido en la academia de West Point en 1857, donde se graduó como el último de su clase en 1861. Al estallido de la guerra de Secesión permaneció en el Ejército de la Unión.
Durante este conflicto se ganó una gran reputación. Participó en el primer gran combate, la primera batalla de Bull Run, librada el 21 de julio de 1861 cerca de Washington D. C. Su asociación con varios oficiales importantes y su gran desempeño como comandante de caballería le permitieron ascender, pues con solo veintitrés años obtuvo el rango de general de brigada. Una semana después de este ascenso, combatió en la batalla de Gettysburg, en la que lideró varias cargas de caballería que impidieron que las fuerzas montadas confederadas atacaran la retaguardia unionista. Custer resultó herido en la batalla de Culpeper, en Virginia, el 13 de septiembre de 1863. Al año siguiente recibió otra estrella y el ascenso a general de división. Al final de la campaña de Appomattox, en la que él y sus tropas desempeñaron un papel decisivo, Custer estuvo presente en la rendición del general Robert E. Lee ante el general Ulysses S. Grant, firmada el 9 de abril de 1865.
Después de la guerra de Secesión, Custer conservó el rango de general de brigada en el cuerpo de militares Voluntarios de Estados Unidos hasta que este fue desmovilizado en febrero de 1866. Recuperó el rango permanente de capitán y después fue nombrado general de brigada del 7.º Regimiento de Caballería en julio de 1866. Fue destinado al Oeste en 1867 para combatir en las guerras Indias. Casi una década después, el 25 de junio de 1876, mientras dirigía al 7.º de Caballería, Custer y dos de sus hermanos murieron en la batalla de Little Bighorn, que se libró en el territorio de Montana contra una coalición de tribus indias encabezadas por Caballo Loco y Toro Sentado. Esta derrota se hizo tan famosa que ensombreció todos los logros anteriores de George Custer.
Custer nació en New Rumley (Ohio), hijo de Emanuel Henry Custer (1806-1892), herrero y granjero, y su mujer Marie Ward Kirkpatrick (1807-1882). A lo largo de su vida Custer fue conocido por multitud de apodos: en su infancia fue llamado "Autie" (tal como de niño pronunciaba su segundo nombre) y Armstrong. Sus soldados le llamaban "Curley" y "Jack" (una transcripción fonética de las iniciales G-A-C escritas en su mochila). Cuando se dirigió al oeste, hacia las grandes llanuras indias, le llamaron Yellow Hair (cabello amarillo) y "Son of the Morning Star" (hijo de la estrella matutina). Sus hermanos Thomas y Boston Custer murieron combatiendo junto a él en la batalla de Little Big Horn, al igual que su cuñado, James Calhoun, y su sobrino, Henry Armstrong Reed. Otros de sus hermanos fueron Nevin y Margaret Custer; tenía también tres medio hermanos mayores que él.
La familia Custer había emigrado a América a finales del siglo XVII desde Westfalia (Alemania). Su apellido original era "Küster". George Armstrong Custer era el tataranieto de Arnold Küster, que vivió en Kaldenkirchen (Ducado de Jülich) —actualmente el estado federado de Renania del Norte-Westfalia— antes de mudarse a Hanover (Pensilvania).[cita requerida] Faust refiere una historia ligeramente diferente: su antepasado habría sido un soldado hessiano, liberado en 1778 tras la rendición de Burgoyne. Este investigador también afirmó que Custer cambió su apellido no solo para evitar complicaciones, sino para librarse del estigma de su ascendencia hessiana, que resultaba tan ofensiva para la sensibilidad estadounidense.
El nombre de soltera de la madre de Custer era Marie Ward y era de ascendencia inglesa y escocesa-irlandesa. Con dieciséis años se había casado con Israel Kirkpatrick, quien murió en 1835. Al año siguiente contrajo matrimonio con Henry Custer. Sus abuelos, George Ward (1724-1811) y Mary Ward (1733-1811, Grier de soltera), eran del condado de Durham, en Inglaterra. Su hijo James Grier Ward (1765-1824) había nacido en Dauphin (Pensilvania) y se casó con Catherine Rogers (1776-1829). Su hija, Marie Ward, fue la madre de Custer. Catherine Rogers era la hija de Thomas Rogers y Sarah Armstrong. Según las cartas familiares reunidas en The Custer Story, Custer recibió su nombre de George Armstrong, sacerdote, por las esperanzas de su devota madre de que algún día su hijo se hiciese clérigo.
Custer pasó buena parte de su infancia viviendo con sus medio hermanos mayores en Monroe, Míchigan, donde inició su formación. Antes de ingresar en la escuela militar de West Point, Custer estudió en la Escuela Normal McNeely (llamada más adelante Colegio Normal Hopedale) en Hopedale, Ohio, conocida entonces por ser el primer colegio coeducacional para profesores en el este de Ohio. Mientras se formaba allí, se sabe que Custer trabajaba transportando carbón con su compañero William Enos Emery, para ayudar a pagar su habitación y sus clases. Custer se graduó de la escuela McNeely en 1856.
En 1861, un año antes de lo previsto, se graduó como el último de los 34 cadetes de su promoción, poco antes del estallido de la guerra de Secesión. Normalmente, y suponiendo que hubiera llegado a graduarse, ese historial lo habría llevado a un oscuro puesto y una más que discreta carrera militar; pero tuvo la "fortuna" de que estallase la guerra y que la mayoría de los cadetes, sureños, se pasasen a la Confederación. Su estancia en la academia resultó algo tortuosa, y estuvo cerca de ser expulsado en varias ocasiones por su escasa aplicación, su indisciplina y las burlas a las que sometía a algunos de sus camaradas.
Custer fue nombrado teniente segundo del Ejército de los Estados Unidos y agregado al 2.º Regimiento de Caballería. Al poco de unirse a su nueva unidad, participó en la primera batalla de Bull Run, en la que el comandante Winfield Scott lo nombró mensajero de su correspondencia con el mayor general Irvin McDowell. Después de la batalla, Custer fue transferido al 5.º de Caballería, en el que sirvió durante los primeros días de la Campaña de Península en (1862). Durante la persecución de las fuerzas confederadas del general Joseph E. Johnston, el 24 de mayo de 1862, Custer convenció a un coronel de que le permitiese dirigir un ataque con cuatro compañías de infantería de Míchigan sobre el río Chickahominy, por encima de New Bridge. El ataque resultó un éxito, con más de 50 prisioneros confederados, y el mismo mayor general George B. McClellan, comandante del Ejército del Potomac, lo elogió como una «maniobra muy elegante», felicitó personalmente a Custer y lo agregó a su personal de campaña con el rango temporal de capitán. Este fue probablemente el inicio de la eterna persecución de fama de Custer. En una ocasión, cuando McClellan y su equipo estaban reconociendo un vado en el río Chickahominy, tuvieron que detenerse brevemente. Custer oyó a su comandante murmurar para sí: «Me gustaría saber qué profundidad tiene», e inmediatamente se lanzó al agua con su caballo, volviéndose hacia los asombrados oficiales y exclamando triunfal: «¡Es así de profundo, señor General!».
Cuando el incompetente general McClellan fue destituido, en noviembre de 1862, Custer recuperó su rango original de teniente. Entró en el círculo del mayor general Alfred Pleasonton, que comandaba una división de caballería. El general introdujo a Custer en el gusto por la extravagancia en el uniforme y las maniobras políticas, convirtiendo al joven teniente en su protegido, que servía en el personal del general Pleasonton al tiempo que mantenía su posición en su regimiento. Se refiere que Custer dijo entonces que «ningún padre podría amar a su hijo más de lo que el general Pleasonton me quiere a mí».[cita requerida] Tras la batalla de Chancellorsville, Pleasonton se convirtió en comandante del cuerpo de caballería del Ejército de Potomac, siendo su primera misión localizar al ejército del general Lee, atravesando el valle de Shenandoah a principios de la campaña de Gettysburg. En esta primera misión como comandante, Custer exhibió un personal y vistoso uniforme que en un principio extrañó a sus hombres, hasta que viéndolo conducir las cargas en primera línea —a diferencia de muchos oficiales, que preferían organizar el ataque desde la seguridad de la retaguardia— sus propios hombres empezaron a imitar su estilo. Custer se distinguía por sus acciones intrépidas y temerarias, y tuvo numerosas ocasiones de demostrar su valor durante la campaña, especialmente en las batallas de Brandy Station y Aldie.